domingo 8 de noviembre de 2009

LEJOS DE LOS MONOPOLIOS







Retrato de AMM, Rafael Rodríguez.

Turris Davidica, Alberto Vargas.

Los Exiliados del Imperio de la Razón, Martha Pacheco.

El centralismo dominante de la Cuidad de México crea una cortina que nos impide ver el quehacer artístico de otras ciudades. En el D.F. los museos contemporáneos son recintos para cocteles y bodegas de objetos que complacen a las colecciones privadas. Insisten en lo que ya es obsoleto en el extranjero y lo imponen como tendencia. El ambiente de las artes “visuales” se debate entre una falsa marginalidad, pelear becas y la apatía. La prioridad es quedar bien con los museos, el marketing, los curadores, el status. Es un universo pequeño, frustrado y adicto. Fuera de este viciado clima, podemos ver cosas que rompen con la necedad de congraciarse con los monopolios estéticos y políticos. Oaxaca con su feliz independencia y su misión artística se ha convertido en una identidad cultural. Monterrey tiene distancia física y cultural hacia el D.F. y pelean por su espacio en el quehacer artístico.

La galería regiomontana Arte Actual Mexicano expone pintura y escultura. Martha Pacheco, Los exiliados del Imperio de la Razón. Colección de estremecedores retratos de internos de centros psiquiátricos. Óleos hiperrealistas de miradas perdidas, ausentes, sin la conciencia de que están siendo retratados, observados con la misma obsesión con la que ellos se desprenden de la realidad. Cada retrato los ata a un momento que para su enfermedad no existe. Es una serie realizada por encargo del galerista Guillermo Sepúlveda, le envió al centro psiquiátrico los lienzos y los materiales y Martha pintó desde la comprensión de quien es un gran marginado de esta sociedad sorda y ciega. Son medianos formatos que turban el entorno, seres pacíficos, pero ausentes, mujeres sin emociones. Es abrumadora la cercanía real con la locura, ese destino más terrible que la enfermedad, más negro que la muerte. Pacheco -que conoce perfectamente la inercia del cadáver- se hunde en la inercia de la locura, más devastadora de observar. Miradas anestesiadas que nos dicen “estoy en manos de un experto qué no sabe lo que siento, que no conoce mi cerebro”. Paraliza la presencia de estos lienzos en los que los modelos son en la vida real estorbos de la sociedad, la demencia es un estigma más grave que el crimen, la gente puede confesar a un pariente preso, nadie confiesa a un pariente en el “manicomio”. Las pinturas están realizadas con luz de día, eso las aleja de la metáfora, las ubica con veracidad en un espacio clínico. El esfuerzo de las instituciones por sensibilizar el fenómeno es inútil ante la obra de Pacheco, lo que para la institución es una patología, para ella es materia de creación. Hace lo que al artista le corresponde: crear una obra de arte a partir de lo más terrible de la existencia. Nos remite a Brueghel, al Bosco, sus enfermos, esos dementes que eran malditos o brujos.

Los retratos de Rafael Rodríguez, ganador con su obra Lola, del 2nd Prize Winner / BP Portrait Award, National Portrait Gallery London 2006. Exponen sus obras de pequeño formato, casi postales. Retoma el uso romántico del retrato, la imagen que podíamos llevar con nosotros para tenerla cerca del cuerpo. Van más allá del hiperrealismo porque superan a la fotografía, es una intromisión violatoria de la intimidad de la persona, entra en el abismo. Son carnales, vulnerables y humanos, pareciera que el retratado es siempre el artista, que se deja poseer por su modelo. Algunas tienen la luz de frente, fría, iluminación acusadora. Se mete en el fondo de esos rostros para tomar su sensibilidad a puñados y arrojárnosla en la cara. En un rompimiento dramático, para concientizarnos de que el arte no es realidad, en algunas obras aplica una veladura blanca que los separa de nosotros.

Las esculturas metálicas de Alberto Vargas, verticales, son torres inhabitables que nos intimidan. Ángulos de acero inoxidable y plata, como cuchillos arquitectónicos. Amenazan con ensartar y dejar suspendido al que caiga en esta trampa limpia y solemne. Las columnas cambian su geometría aumentando su elevación, totémicas. Observé que los jóvenes regiomontanos compran pintura, la estudian cuidadosamente y se sienten orgullosos de sus adquisiciones. Rompen el mito de que el arte para jóvenes tiene que ser basura.

Galería Arte Actual Mexicano. San Pedro Garza García. Monterrey Nuevo León.

Publicado en Laberinto de Milenio Diario, el sábado 7 de noviembre del 2009.

domingo 25 de octubre de 2009

EL GRECO NO CREE EN DIOS.



San Sebastian, San Juan y San Pablo, del Greco.

Teresa de Ávila decía “no es necesario purgar el deseo de las imágenes corporales, o involuntarias que lo alimentan”. El Greco pintó en medio de las guerras de religión, entre los cadáveres de judíos, protestantes, musulmanes y creyentes de otros mitos. La Matanza de la noche de San Bartolomé fue una estrategia política que la reina Catalina de Medicis dejó como regalo de bodas para su hija de piernas suaves, pervertida y culta, Margarita de Valois, el festín fue de miles de cabezas de hugonotes que rodaron por las calles de Francia mientras la orgía cerraba un matrimonio político. Dos años antes el Greco llegaba a la más oscura y puritana Toledo. El Duque de Alba famoso por su sanguinaria doctrina católica de hacer llegar a dios miles de almas entregando hombres al infierno de la guerra, resuelto a pasar a la historia como un ser sin piedad y creyente, peleando en nombre de Dios y del rey. En medio de esta atmosfera supersticiosa y llena de miedo por demostrar cualquier fe que no fuera la católica, el Greco tenía que pintar. Para ser libres hay que huir de la libertad, hay que evitar su demostración, la idea de la libertad nos ata a la realidad. Negar esta realidad nos hace libres. Ese fue el ejercicio de este griego para manifestar su fe con cuerpos plenos de sensualidad, sus personajes debían demostrar apetitos y exhibir que son producto de las pasiones. Su Cristo Crucificado dice que a él lo creó la sensualidad de Hera y el ardor incontenible del desaforado Zeus. El Greco decidió no salir del enigma, no dejar la oscuridad del silencio que se les atribuye a los místicos para representar a sus propios dioses: los hombres.

Esto lo hacía cumpliendo los encargos que sus mecenas le ordenaban, si pedían santidad él les entregaba vientres firmes y ojos en éxtasis. En su casa la vida era una mezcla de osadía y hedonismo, rodeado de sus discípulos, los agasajaba con cenas y fiestas, músicos y regalos, ser parte del taller era un privilegio y la entrada a una vida deliciosa que llenó al Greco de deudas.

San Sebastián atravesado por flechas, con su cuerpo pálido, que no resiste a la violencia, se desvanece en un placer cómplice, dócil, tiene un brazo atado que reposa, no es una cuerda que hiera y detenga al mártir, es apenas un lazo que se pone para enfatizar un juego, apoya la rodilla en una roca y abre una pierna dejando caer el ligero lienzo que cubre su sagrado falo. El cielo, a diferencia de otras imágenes religiosas, es azul y se abre como una puerta que indica que ese instante es sólo el inicio de una aventura insaciable. Esas pasiones carnales, físicas, con escenas que anunciaban una adicción que estaba comenzando, son propias de los ritos que las masacres querían expulsar. El Greco se propuso a engañar a quienes se empeñan en mirar la superficie y lo logró. Ver en sus obras la mística católica es cerrar los ojos a la pasión que con atrevimiento describe en cuerpos que son el símbolo final de toda creencia y refugio de los grandes mitos. Sus Cristos son corpóreos, se atan a una cruz bajo cielos tumultuosos, negros y trágicos, para decirnos que ese recinto infinito no existe, somos este ser atado a una cruz que pide que su carne sea amada. Los colores que inflaman sus obras las acercan con descaro pagano a lo fantástico, nunca a la idea puritana que en ese momento Felipe II instauraba como religión oficial en España.

Esa rebelión de los colores es la salida del Greco para desmantelar la creencia de que la fe es un salvo conducto para llegar a la muerte con las credenciales aprobadas. No hay más fe que nuestra naturaleza y las pasiones son la razón de la existencia. Los Apóstoles son hombres con las uñas sucias, los cabellos enmarañados, las ropas en desorden, la mirada extraviada, son locos que se esconden tras su demencia para evadir la respuesta a las dudas de su fe, para no ser reconocidos entre los que son arrastrados cada día a las piras de leña y las celdas de las leyes santas. Con sus colores eléctricos el Greco los separa del mundo y se separa a sí mismo con la libertad de saber que no pertenece a esto. La prisión de la fe le dio al Greco las llaves para evadirse. Hoy seguimos contemplando su espléndida huida.

Domenikos Theotokopoulos, 1900, El Greco, estará abierta al público desde el 4 de septiembre hasta el 1° de noviembre de 2009 en el Museo del Palacio de Bellas Artes.

Publicado en Laberinto de Milenio Diario el sábado 24 de octubre del 2009.

CONFERENCIA EN GALERÍA ARTE ACTUAL MEXICANO EN MONTERREY, NUEVO LEÓN.


Invitada por Guillermo Sepúlveda a dar una conferencia en su Galería Arte Actual Mexicano, hablamos de la posición del espectador frente a los fraudes del arte contemporáneo y la necesidad de “sacar del closet” el espíritu crítico de cada uno de nosotros, de exponer con naturalidad lo que pesamos ante un montón de basura o un par de calcetines sucios. Fue muy gratificante ver que mientras en gran parte de la Ciudad de México se vive un conformismo cómodo y cómplice con los sistemas que apoyan esto, en Monterrey el público expresa sus ideas y su necesidad de ver obras interesantes y talentosas en los museos y galerías. Además de esta conferencia realizamos un programa en el canal de televisión de Multimedios con Guillermo Sepúlveda, José Luis Martínez, director del Suplemento Laberinto y la pintora Ximena Subercaseaux.

lunes 19 de octubre de 2009

PINTAR COMO HOMBRE




Georgie (2009) Mary Jane Ansell

Jarvis (1996) Elizabeth Peyton

Adan y Eva (1932) Tamara de Lempicka

Tamara de Lempicka pinta como hombre. ¿Qué significa esto? Que no pelea por “una habitación propia” su habitación es el mundo, no se recluye en el famoso y cavernoso universo femenino. En sus obras demuestra que es dueña del terreno que pisa, ella es algo más que un ciclo menstrual, es artista. Las pintoras que pintan como hombres tienen preocupaciones más simples, quieren lograr perfección técnica, revolucionar estilos, impactar al público, ser memorables.

Entre las que pintan así están Sofonisba Anguissola, que dentro de los talentos portentosos del Renacimiento destacó con sus retratos realizados de forma impecable. Artemisa Gentileschi, en una venganza pictórica se hizo justicia a sí misma asesinando al hombre que la violó, en su cuadro Judith decapitando a Holofernes, esta obra plena de sangre y decisión nos incrusta en la memoria el rostro sereno de Judith al llevar lo más lejos posible la justicia cortando con una espada el cuello de su enemigo. Elisabeth Vigee Lebrun, la retratista oficial de María Antonieta, logró la sensualidad de Fragonard, y le insertó su observación analítica con precisión y pasión. Los retratos de la disoluta y luego desdichada reina son un espejo de su vida tan cercanos, que podemos sentir su vicio por la falsa naturalidad y su dolor por el rechazo. Son las excepciones que nos trazan las diferencias cuando nos enfrentamos al “arte femenino”.

Las pintoras de universo femenino van en sentido contrario de la integración y recuerdan todo el tiempo que efectivamente sólo son un orificio entre las piernas. Sus temas son su cuerpo, la maternidad, su sexualidad, -de ellas solas-, su casa y lo que heredaron de las mujeres que las antecedieron: las abuelas, madres etc. Un universo extremadamente pequeño, limitado y simplista. Esto sucede hasta en las que se jactan de ser modernas. En el ámbito conceptual es de rigor encontrar obras hechas de macramé, colchas de parches, bordados, utensilios de cocina, artículos de limpieza, cabellos y sangre menstrual. Es la maldición de Virginia Woolf: tendrás tu habitación, para nunca salir de ella. Es arte enclaustrado.

Frida Kahlo que fue de lo más combativa, que no le tenía miedo ni a Trotski ni a la mariguana, al momento de pintar, sus obras son sólo universo femenino, dolor y cuerpo, matriz y vientre. Hay desprecio a la razón. La habitación propia no conoce la guerra, no conoce una sexualidad abierta, no conoce un erotismo desbordado, ni la belleza. La madurez riñe consigo misma para ir del infantilismo banal al otro tabú sobreexplotado, la edad. A nadie le importa la edad de Rembrandt en sus autorretratos, pero en el universo femenino es un tema para llenar un museo. El infantilismo es una cadena pesada, es la diferencia entre un paisaje insustancial y vacío de Joy Laville, a los retratos y naturalezas muertas expresionistas, con trazos contundentes de Elizabeth Peyton o los retratos al óleo de Mary Jane Ansell, casi escultóricos, porcelanas creadas por un Pigmalión fáustico. O eres mujer que pinta, o eres artista. Cuando el arte y las mujeres se relacionan como una terapia ocupacional de diván, la obra no trasciende. La conceptual y violenta Tracy Emin sobre sus nuevos “dibujos” declara “se tratan de que tendré 49 años y luego 50, que seré pre menopáusica y mi sexo me está dejando”. Hasta ahora ningún animal en formol de su compañero de fama Hirst nos dice que esté preocupado por su andropausia, y si lo está, no es tema para una obra.

Vermeer abordó temas cotidianos, entró en la intimidad universal, creó momentos con los que todos podemos identificarnos a través de la naturalidad de la escena y la resolución de la composición. Su genialidad no está en el exhibicionismo de sus traumas o sus preocupaciones de género. El artista sabe que va a trasmitir emoción sólo si la obra está realizada con maestría. Las obras no emocionan por contagio; impresionan o conmueven. Esta obsesión por demostrar una condición de género antes que de oficio hace de las obras un manifiesto, no arte. Han reducido otra vez la condición femenina a un compendio de sentimientos, antes que razonamientos. Con este argumento durante siglos, los cargos de poder han estado en manos de los hombres, porque una mujer va a sentir, no a pensar. El arte se aprende, se reflexiona y la pasión que vuelca es parte de dominio de los elementos, de las herramientas, de la técnica. Mientras las mujeres no salgan de la habitación propia en la que se encierran, sus obras serán una forma de terapia, no arte.

Publicado en Señales de Humo de la Universidad de Guadalajara y en la revista Antídoto www.revistaantidoto.com

sábado 10 de octubre de 2009

IMPUNIDAD



Eko, Farsa. Grabado sobre madera.

En relación a la crítica que escribí titulada Farsa en Venecia sobre la presencia de México en la Bienal de Venecia, he recibido reacciones en Laberinto y en mi blog (www.avelinalesper.blogspot.com); las agradezco todas. Hoy respondo a un cuestionamiento que manifiestan quienes apoyan ¿De qué otra cosa podríamos hablar? como una obra artística. Plantean una sola idea: que juzgue la obra a partir de criterios estéticos y no legales. Pedir que una persona tenga derecho a actuar con impunidad sólo porque sus intenciones son supuestamente “artísticas” es una situación casi demencial. Vamos por partes.

En esta obra todo su valor radica en los materiales con los que está realizada. El concepto que la sustenta teóricamente es un discurso que reafirma la procedencia y el sentido de los materiales: es denuncia porque es sangre producto de crímenes, ése es el planteamiento. En las entrevistas y explicaciones que dio la autora se jactó de que la obra está realizada con sangre que ella y su equipo obtienen de los asesinatos del narcotráfico y en los enfrentamientos entre la policía, el Ejército y los narcotraficantes. Al proceder los materiales de la escena del crimen y ser éste el concepto rector de la obra, el análisis del marco legal o de la posibilidad de que esto sea falso, es una investigación estética. Es lógico dudar de la obtención legal la sangre, simplemente porque no existe forma legal de tenerla. Así como es parte de su trayectoria la exposición de cadáveres, el tráfico o venta de éstos es un delito y no es una opinión mía, está estipulado con toda claridad en el reglamento del Servicio Médico Forense, SEMEFO. Si existen formas ilegales de obtener cuerpos y sangre, significa que la exhibición cínica de la violación de la ley es parte de la obra y ése es su verdadero sentido. Esto resulta relevante ya que representa a México en un foro internacional y está financiada por el Estado.

¿El impacto estético de la obra? Es nulo porque es una reunión de objetos y lugares comunes del arte femenino o feminista: cubetas, trapeadores, trapos sucios bordados y joyas, elementos presentes en innumerables obras en donde el tema es “ser mujer”. No existe una sola aportación, pintar con sangre lo han hecho muchos artistas, revolcarse en menstruaciones es de rigor en el performance, etcétera. Lo que supuestamente puede hacer esto diferente, es la procedencia de la sangre y eso es lo que cuestiono. Si llaman valentía exhibir la sangre de estos crímenes ¿Por qué nos debemos de limitar a observar sin cuestionar su origen? Porque, o es la exhibición de un trato corrupto o es un fraude que nos representa en Venecia, y delata que nadie del comité seleccionador tuvo el valor de hacerse preguntas obvias y manifestarlas. Son cómplices de un crimen o de una tomadura de pelo.

Observar el arte contemporáneo deber ser un acto de sometimiento, porque la mínima duda lo desmorona, aquí el sentido común es un atentado. Si el origen de la sangre es falso, esto es una gran mentira, entonces ¿Qué hace en una Bienal? ¿Cómo representa a un país entero y a su arte? Y si es real, significa que para CONACULTA y la UNAM es irrelevante violar la ley, es irrelevante ridiculizar y poner en riesgo las investigaciones del más grave problema de México, porque consideran que esto es arte y el arte oficial está por encima de la ley. Las leyes existen para establecer los límites elementales de convivencia, las necesitamos para evitar hechos que desequilibren el funcionamiento social. Decía André Breton que el acto más grande de surrealismo sería salir con una pistola a la calle y disparar a la gente que fuera pasando. Seguramente una aberración de este tipo sería aplaudida por las mismas personas que exigen que no analice el origen de la sangre de esta obra. El arte es representación y recreación, no mentira, no fraude. Nos exige tener una mirada capaz de hacer preguntas. La obra de Margolles no atenta contra las buenas costumbres, atenta contra la elemental inteligencia. Lo que no soporta cuestionamientos sólo sobrevive con la complacencia, con la apreciación muda y entreguista. Resulta que la obra ¿De qué otra cosa podríamos hablar? pide hablar de cualquier cosa, menos de lo que expone.

Publicado en el suplemento Laberinto, de Milenio Diario y en el programa de radio Señales de Humo, de la Universidad de Guadalajara.

domingo 4 de octubre de 2009

CATALONIAN STUCKISTS




Imágenes de la expocición de Catalonian Stuckists en Barcelona, España .

Durante siglos la pintura española y catalana fue uno de los referentes del arte. Descubrimientos, innovaciones, imágenes nunca antes vistas, las artes plásticas españolas eran el inicio de movimientos estéticos y la creación de cánones que señalaban el camino a generaciones de artistas. Rivera, Velázquez, Murillo, Goya, Sorolla, Zuloaga, Gris, Picasso, Dalí, Gaudí, todos son guías, ideales, maestros.

Esto duró hasta que llegó el arte conceptual, entonces el arte español desapareció prácticamente del escenario mundial, se convirtió en invisible, y ahora como arte contemporáneo, pasa desapercibido en ferias y bienales, y en las galerías internacionales es poco expuesto. Y eso a pesar del gran impulso que le da el Estado, y a la construcción de museos de diseño en los que invierten fortunas como si el contenedor fuera a dar un valor implícito al contenido. ¿Quién habla en el mundo de la escuela conceptual española? ¿De la estética del video arte español? ¿De los maestros catalanes del performance? Nadie. Esto sucede porque hacen justamente lo mismo que el resto de los miles de artistas que se dedican a este pseudo arte. No son parámetro, no son ejemplo, ni escuela. Si alguien hace un video con personas copulando o masturbándose, otro lo hace en vivo, y el resultado es el mismo, la obra se mimetiza con el entorno que este pseudo arte ha creado.

Merece un estudio profundo llegar a dilucidar por qué el arte español decidió pasar al anonimato, sacrificar su magnífica historia y a sus talentos actuales para integrarse al marketing del arte contemporáneo con obras especialmente banales y mediocres. El Estado que pocas veces acierta a separar el proteccionismo del apoyo, adoptó a este placebo de la revolución como una forma de modernidad. Si el Estado es dinámico y global le gusta hacer un museo para poner un video fuera de foco y una instalación de basura. El paso que dio el Museo Reina Sofía, de incorporar en su colección a Goya para darle solidez a su bodega de objetos, es la necesidad urgente de validación que las obras no pueden tener por sí mismas. Olvidan que una instalación de muebles rotos no va a cambiar su condición sólo porque Goya esté en la otra sala, al contrario, las debilidades son más evidentes.

Y no dejan de asombrarnos con sus decisiones, distinguir a Cildo Meirelles y Antoni Muntadas con el Príncipe de Asturias es una reacción de claro desprecio por el arte. Esther Ferrer llevándose el Permio Nacional de Artes Plásticas describe el abismo en el que se empeñan en ahogar al arte español. Ante un panorama tan desolador el valor de pintar en España está a la altura de la conquista de un nuevo mundo. El imperio español y catalán de pintura y escultura, sus obras trascendentales no pueden ser sepultadas por un grupo de oportunistas y la ignorancia de sus promotores estatales y particulares.

El Arte es parte de la memoria de este país, es inconcebible que cambien esto por la frivolidad que imitan a otras naciones en un afán globalizador y actual que los diluye en la mediocridad mundial. El precio de ser contemporáneos y globales lo han pagado muy caro, y es vivir ignorados. ¿Cómo van a compensar al público por haberlo expulsado de los museos y galerías? ¿Por haber convertido esos recintos en bodegas frías y pretenciosas de objetos sin sentido? Lo que de nuevo pondrá a España y Cataluña en el panorama mundial del arte y que dará una vez más vida a su trabajo creativo, es el arte real. El torrente contagioso que impregna a otros y los lleva a ofrecer su vida al arte, con dedicación y estudio, con respeto por las técnicas y el conocimiento del pasado para evolucionarlo y transformarlo en el presente.

Los Stukistas Catalanes celebran con esta exposición que ellos no se han rendido. Que la avalancha de nuevos artistas y de intereses creados no es suficiente para vencer su placer de pintar, de dibujar, de crear formas e imágenes que pueden emocionar a quien las mira, para no olvidar que los seres humanos tenemos capacidad de crear belleza hasta de las imágenes más terribles. En el arte también se puede elegir ser libre o ser esclavos, los Stukistas Catalanes han elegido ser libres. Celebro su valentía.

Texto de presentación para la exposición de aniversario de los Catalonian Stuckists, en el Centre Cívic Pati Llimona, Cuitat Vella, Barcelona, España. Grabado para el programa de radio de la Universidad de Guadalajara “Señales de Humo”.


domingo 27 de septiembre de 2009

EL AUTORRETRATO



Foujita, autorretrato.
Durero, autorretrato desnudo.
Egon Schiele, autorretrato masturbándose.

El autorretrato, entre la desolación, la vanidad y la histeria. Lo que vemos es un espejo que dejó de ser efímero para volverse perpetuo, imborrable. El artista pretencioso tiene la intención de trascender con una imagen que seduzca al espectador. Ese es el caso de Courbet, que se disfraza como un actor que representa un papel, toma un instrumento musical y con su hermoso rostro está dispuesto a que lo amemos. El David odiaba su cara contrahecha por una herida infectada en la mejilla, resultado de una pelea con sable. Un absceso mal curado deformó a un hombre que pudo haber sido bello. Esto lo pintaba con pudoroso disimulo, el lado desfigurado está sombreado, y dirige nuestra atención a sus ojos furiosos, vemos los labios un poco fruncidos, forzándose a cerrarlos, y sus pinceles en la mano.

Velázquez en su obra portentosa Las Meninas, se introduce al cuadro mirando de frente, tiene el gran espejo justo delante de él, y no ve a sus modelos, no observa a la infanta y sus damas, ni a los reyes que al fondo presencian vigilantes la escena. Velázquez se ve a sí mismo, esa composición geométrica, esa disposición matemática es para enmarcar uno de los autorretratos más prodigiosos de la historia. Aquí lo más grande es el artista. La obra pasó a la posteridad recordándonos que lo único que sobrevive al poder y a la condición humana, es el arte.

Los que se describieron sin pudor, que hicieron de sus imágenes una biografía pornográfica fueron Egon Schiele con su Autorretrato Masturbándose y Durero con su desnudo a lápiz y tinta negra, el retrato de los genitales de un genio. El Caravaggio en su afán escandaloso dejó un diario gráfico de sus convulsionadas pasiones, en medio del riesgo, los excesos y el arte. Era el modelo que sufre las atrocidades de la anécdota. Está decapitado o a punto de ser atravesado por un cuchillo, semidesnudo, víctima de sus coleccionistas, sus amantes y su ímpetu que no se dominó con talento o trabajo, para eso era la celda en donde lo arrojaban.

El expresionismo alemán dejó una obra que es el anuncio y la descripción de una época, el autorretrato de Otto Dix como Soldado. Un rostro rojo sangre ennegrecido, con los ojos casi en blanco que miran cuidándose la espalda, presintiendo la guerra que está llegando. Max Beckmann se pinta, pintando, y mira atrás, a un espejo que refleja su espalda, así que gira y con curiosidad violenta ve cómo ha cambiado su rostro, lo observa como a un extraño y lo pinta con la boca semi abierta, le ordena a ese ser que retrata, “espera a que termine, detén esta transformación por una hora”.

El terapeuta dice ¿Quién eres? El filósofo dice ¿Quién soy? Y al pintor le basta mirarse y copiarse, recordar sus líneas, el color de sus ojos y retar a su talento. Esa prueba colosal que es dar forma al propio ser, es un laberinto intelectual misterioso. Asusta la idea de entrar en él sin consecuencias y paraliza la posibilidad lúcida de abandonarlo, negar la vida para no tener una biografía. Frida Kahlo explotó su ansia de existir hasta lo más intimo de las entrañas, con sus cuadros indiscretos supimos todo de ella, su esterilidad, su dolor, la descripción morbosa de cada uno de sus males y la saña de verse sufriente y sin placeres. Foujita se exhibió elegante en un retrato de líneas limpias, con su gato y la cabeza inclinada, suave, envuelto en una de las camisas de seda que él mismo se confeccionaba. Cuando todo era borroso impresionismo, él hacia trazos caligráficos, serenos.

La escultura de sangre de Marc Quinn. Extrae con cuidado depredador onzas de su propia sangre, la congela y ha reproducido su cabeza. Este retrato suicida, que lleva a la inmortalidad con el pago previo de morir, es un memorándum escalofriante de lo que somos. En las obras de gran formato de Chuck Close, crea su rostro a partir de cuadros de colores, de cerca es un mosaico de formas inestables, para verlo exige distancia, obliga a separase de él, y de lejos es un ser concreto que nos enfrenta con una mirada ligeramente levantada y la sonrisa irónica. El artista debe saber ver con crueldad, sin piedad, porque sólo las descripciones más feroces sobreviven, a los superficiales no es necesario recordarlos.

Publicado en Laberinto de Milenio Diario, el sábado 26 de septiembre de 2009.

sábado 12 de septiembre de 2009

FARSA EN VENECIA




Narcotraficante muerto en un enfrentamiento con el ejército.
¿De qué otra cosa podríamos hablar? de Teresa Margolles.


A falta de talento, amarillismo. La obra expuesta en la Bienal de Venecia en representación del arte mexicano, ¿De qué otra cosa podríamos hablar? dice su autora Teresa Margolles, que está realizada con sangre de personas asesinadas por narcotraficantes y en enfrentamientos con el Ejército o la Policía. Son telas supuestamente manchadas de sangre y fluidos. Con esta sangre trapean el piso del recinto de la exposición.

Por increíble que esto suene, a las instituciones de cultura del Estado les pareció de lo más lógico y natural que alguien fuera omnipresente en todas las escenas del crimen en los estados dominados por el narco, y con trapos y cubetas se llevara restos humanos como si nada y además hiciera con esto una “obra”. Así que pagaron una fortuna porque se mostrara en una de las bienales de arte más importantes del mundo. Es sorprendente que las instituciones culturales del Estado, el comité seleccionador y la crítica -que lo aplaude frenética como una obra de denuncia-, no hayan analizado que si en verdad la obra está realizada con los materiales que la artista afirma, su obtención es un acto de corrupción que se suma a estos horribles crímenes en nombre del pseudo arte.

Según el artículo 123 del Código de Procedimientos Penales, la Policía y el Ministerio Público deben preservar la escena del crimen: realizar el aseguramiento del lugar, ubicar y fijar indicios como la sangre, y una vez hecho lo anterior, embalar las evidencia para llevarlas al MP. Luego la escena es preservada y a ninguna persona se le permite acercarse, a veces, por días. La artista dice que la obra está hecha de fluidos, tal vez la “experta” artista no sabe que la sangre es un tejido, no un fluido y que el hecho de que se encuentre en el suelo no la hace dueña de los tejidos de nadie, ni siquiera de un cadáver. La sangre es propiedad de la persona de la que emana, y el que quiera hacer uso de ella, deberá de acatar lo que dispone el artículo 100 de la Ley General de Salud, de lo contrario la toma es ilegal. Por otra parte, el apropiarse de esos tejidos sin la autorización de la persona contraviene lo dispuesto por los artículos 313 y siguientes de la ley. Así, sólo se puede obtener de un donante que previamente haya dado su consentimiento para que sea tomada, y debe ser por escrito, según se desprende de los artículos 320 y siguientes de la citada Ley de Salud. Si el crimen fue en un interior, la escena queda clausurada hasta que la investigación se resuelva, y por supuesto no puede entrar ningún artista a llevarse sangre o fluidos, por más que su curador lo exija. Además sustraerla para exhibirla, contraviene la cultura de Derechos Humanos. Como explica la artista en entrevistas, en ocasiones va al día siguiente del atentado y con trapos recolecta la sangre. La sangre permanece fresca en la intemperie y bajo el sol, dependiendo de la cantidad, hasta una hora. No sé qué hará la artista con este impedimento. Los fluidos como orines volatilizan aun más rápido en la intemperie y eso los hace de imposible recuperación.

Ahora supongamos que esto es un acto de corrupción y Margolles soborna a la policía o al ejército, o tiene protección del narco, y sustrae lo que quiere poniendo en peligro la investigación. Según Margolles esas telas enormes cubiertas de sangre pasaron los registros de las aduanas y nadie las detuvo, porque ahora, con la vigilancia de los aeropuertos después del 11S que no permiten ni un perfume del Duty Free, podemos literalmente llevar un cadáver en la maleta y pasamos la aduana como si fuera una piñata, ignorando el protocolo internacional sobre el traslado de tejidos o evidencia de un crimen.

Ante estas pruebas lo más lógico es que use sangre de cualquier mamífero que matan en un rastro. Pero como se trata de “creer” que es arte, creen que es sangre de narco. Entonces la obra es un engaño, un espectáculo de feria en donde vive la mujer araña. Esta farsa representa a México y le dice al mundo que nuestro problema más grave, el narcotráfico, es visto como una patraña sensacionalista para el arte y las autoridades de cultura. Un escenario y una idea con nivel de cine de Halloween serie B es nuestra visión de más de 13 mil muertes.

Publicado en Laberinto de Milenio Diario y en Sañales de Humo de la Universidad de Guadalajara.

jueves 3 de septiembre de 2009

SATURNINO HERRÁN

Nuestros Dioses, Saturnino Herrán.

Los símbolos es la forma que tenemos de ver en lo que creemos, son la imágen que materializa esa fe. La religión existe, en gran medida, por las imágenes que la pintura ha creado para representarla. Gracias a estas imágenes los mitos tienen rostro y presencia para hacerlos parte de la realidad. La Patria existe por los símbolos que la configuran y estos símbolos son decididos por los artistas.

Saturnino Herrán es el pintor que estableció cual debería ser la imagen ideal de México. Los indígenas y mestizos nobles, bellos, prestos al sacrificio, fuertes, dignos y sensuales son una invención de Herrán. El creó el canon que más tarde seguiría Diego Rivera y que tendría su culminación dramática en el cine del Indio Fernández y la fotografía de Gabriel Figueroa. Ese que es hoy un país perdido, extraño y menospreciado es la invención de un joven artista que murió a los 31 años, agobiado por la pobreza, enfermo y sin posibilidad de encontrar los cauces para vivir de una forma digna de su talento. Herrán, influenciado por los pintores españoles Zuloaga y Sorolla aprendió los secretos del color de su maestro Germán Gedovius. Nuestros Dioses, que originalmente fue comisionado para el Teatro Nacional hoy de las Bellas Artes, quedó inconcluso por la muerte del pintor. Esta obra realizada con gran dificultad por la falta de espacio en su estudio, está en parte en la colección Blastein.

Nuestros Dioses es la imagen del México idílico de la poesía de Ramón López Velarde, de esa patria a la cual se puede venerar como a una religión y adorar a sus héroes como dioses. Los pasos para crear la Eneida de la historia de México los dieron López Velarde y Herrán juntos. Los indígenas son bellos, estilizados y no demuestran la violencia y el apetito por las víctimas que era parte de la historia cotidiana del México Prehispánico, al contrario, con sus tocados de plumas, sus vestuarios lujosos y elegantes, están más cerca de los carteles del Art Noveau de Alfonse Mucha que de la sangre de los sacrificios realizados para que el sol saliera cada día. La estilización que implantó una belleza que los hace míticos es la idealización que configura el símbolo venerable de la Patria. Herrán amaba las imágenes que el consideraba que representaban a México y con su enorme talento se dedicó a recrearlas. Para él el realismo social jamás hubiera sido congruente con sus emociones. Herrán veía en la exaltación la medida justa de representación del ideal patrio, de la amada nación. Sin embargo no es una nación feliz, no es un sitio utópico, en sus dibujos, los rostros de Herrán trasmiten la tristeza de su condición, la pobreza que él mismo vivía y que compartía con los expulsados del campo, a los que la sociedad criminaliza y margina.

Si comparamos el país que creó Herrán y el país que tenemos ahora, no hay ya rastro de aquel. La cultura popular que se exalta es una ridiculización de la sociedad, no hay emblemas, hay clichés y modas repetidas. Hoy es indignante retratar con dignidad a México. La imagen del país en el arte, “nuestros dioses” son los luchadores y el narco, y cualquier intento por mostrar otro rostro se ve como una acción decadente, reaccionaria y pasada de moda. Es una virtud ridiculizar a México. El kitch de la publicidad del gobierno convierte a México en un permanente anuncio turístico. Es tan falsa la imágen que inventan los artistas contemporáneos como la que inventa el gobierno, sólo que la del Estado es desechable y la de los “artistas” se admira en los museos.

La pintura es la que está más cerca de hacer ver a México con una óptica más real y sin consideraciones gratuitas o chistes fáciles. La pintura de Daniel Lezama nos da un país que existe y su estatura como artista no desciende por el tema que elige. Herrán creó un México que debemos ver hoy como una pérdida profunda. Porque una nación tiene derecho a conservar sus mitos y que estos sean apasionantes, enaltecedores. Ahora que somos más complacientes, que la denuncia en el arte contemporáneo no existe y que exacerbamos la mediocridad, la estulticia y la barbarie, recordar que hubo un artista que miró a sus antepasados como personajes épicos, es esperanzador. Herrán no le tuvo miedo a ser virtuoso ni a creer en las virtudes de su nación. Sin cerrar los ojos a la terrible situación en la que vivimos, es revelador que el arte encumbra hoy la degradación para rehuir o de la denuncia o de la recuperación de un ideal que pudiera ser ejemplar. Ya no existe el México de Herrán.

Publicado en Revista Antídoto Septiembre 09, www.revistaantidoto.com

domingo 30 de agosto de 2009

ANTONY GORMLEY Y LA ESCULTURA BRITÁNICA



Marc Quinn, Mirage.
Magdalena Abakanovicz, Multitud.
Antony Gormley, Broken Column.

“El escultor británico más importante de las últimas décadas” es la frase que presenta la obra de Antony Gormley en el Museo de San Ildefonso. Nombrarlo así invita a cuestionar ¿Por qué? La escultura británica en la actualidad cuenta con artistas muy talentosos y con una obra que destaca por sus propuestas y calidad. Y aportan algo que no tiene la obra de Gormley, riesgo y profundidad, agresividad e impacto. Hagamos un breve recorrido.

Tony Cragg, que se jacta de dormir sólo tres horas al día y odiar las retrospectivas “Because I’am not dead yet”, recientemente ha creado un jardín escultórico en Alemania con piezas en bronce y madera. Estas esculturas se integran al bosque en la tradición europea que cree que la vida se queda suspendida entre los árboles y sus sombras, son presencias metafísicas y violentas. Los arboles altísimos flanquean las esculturas de formas verticales y curvas, elegantes y mortíferas.

En las piezas escultóricas y arquitectónicas está Anish Kapoor, nacido en la India y radicado en Londres, representó a Gran Bretaña en la Bienal de Venecia. Son características sus obras metálicas y monumentales como Cloud Gate, o la mega lente de contacto que colocó en el Rockefeller Center, Sky Mirror, de acero inoxidable extra pulido en el que se reflejaba el turismo, el dinero y la fama, con el peligro de quemarse las retinas en un día soleado. Y Marsyas, la pieza de 155 metros que expuso en la Tate Modern, que exalta el sentido épico de la escultura.

Ahora, si se trata de ser más contestatario, y enfrentarse al status y responder con trabajos agresivos y comprometidos, pensamos sin duda en Marc Quinn. Artista que surgió de la segunda generación de los YBA de la Saatchi Gallery. Quinn tiene el estigma de ser talentoso, dominar la escultura con virtuosismo y convivir con la necesidad de ser “contemporáneo” así que realiza obras con pan, excrementos, sangre etc. Lo de rigor. La diferencia es que él sí es un gran escultor y logra unas piezas en bronce y mármol impecables. Su escultura de Kate Moss en oro de 18k haciendo una espectacular asana Ganda-Bherundasana, - obviamente no posó ella, esto sólo lo logran expertos o santos- y la obra es espléndida. En su más reciente colección Materialize Dematerialize fue de los pocos artistas que tuvo el valor de hablar de los asesinatos y violaciones cometidos en contra del pueblo iraquí, con esculturas en bronce que son un testimonio acusador, una denuncia permanente como lo hizo Goya con sus Desastres de la Guerra. Quinn es un virtuoso de nuestro tiempo y además tiene la obsesión de crear obras que trasciendan esta condición de banalidad y pequeñez en la que se sumerge gran parte del arte.

Por eso el anuncio de que Gormley es el “más importante” me parece desproporcionado, porque para empezar no sé en donde se dan esas categorías, o quién las asigna y son varios los artistas británicos con un alto nivel de trabajo. Sus grandes hallazgos están en la recreación de la presencia humana dentro de sus laberínticos ensambles metálicos, piezas que nos remiten a las de Tomás Saraceno que actualmente expone en la Bienal de Venecia. Las influencias que dominan a Gormley son muy claras, desde Giacometti hasta Calder. Sus hombres, que son lo más impactante y desarrollado, son una clara referencia a la Multitud de Magdalena Abakanovicz, pero en pequeña versión. La obra de Gormley es de alguna manera light, es como todos los artistas antes mencionados, pero leve. Su obra centrada en su propio cuerpo, es lejana, tiene algo de aséptico que la hace inhumana. Más que personas, son maniquíes. La escultura cuando está cerca de la naturaleza humana logra conseguir un contacto que nos hace reconocernos en esa pieza, es una identificación que va más allá del género, nos dice esto es humano, como tú o como yo. Y la obra de Gormley es distante. Trata de crear seres humanos en serie, fríos, idénticos, que son la utopía de Star Trek o la China maoísta, uniformados en la igualdad.

La experiencia de ver escultura es que algo sucede en el espacio, lo transforma y lo habita, se convierte en un punto de referencia en nuestra memoria, el lugar existe porque una escultura lo domina. Eso esperamos ver.

Publicado en Laberinto de Milenio Diario, el sábado 29 de agosto 2009.



domingo 16 de agosto de 2009

Y SIN EMGARGO, NO ES ARTE





Páginas Amarillas, novela en varios tomos.

Zapatos Viejos, Vincent Van Gogh.

Wal-Mart, el museo de arte contemporáneo más grande del mundo.

Repetir teorías no las hace ciertas, sólo demuestra que seguir es más fácil que disentir. En el arte siempre ha estado presente el objeto común, desde sus orígenes ha sido motivo de reproducción, en las pinturas de los muros de Pompeya observamos a las personas y su cotidianeidad con los objetos que las rodean. Los bodegones y naturalezas muertas, las almohadas de Durero, los Golfillos de Murillo están enmarcados por objetos, las pinturas de Pieter de Hooch, los zapatos de Van Gogh, el objeto siempre ha sido recreado por el arte. Es absolutamente falso decir que con el ready-made se inventó la noción de que se podía llevar un objeto común al terreno de lo artístico y convertirlo en una obra de arte.

Establezcamos las diferencias. La pintura, grabado o escultura al recrear con maestría un objeto común lo convierten en una obra de arte, esto permite miles de interpretaciones diferentes, porque cada artista tiene una visión distinta de los objetos que plasma. Lo que hace el ready-made es expulsar el trabajo creativo para que a través de un decreto conferir status de arte a cualquier objeto, sin realización, con sólo una idea. Traslademos esto al terreno de la literatura: alguien toma las etiquetas de calorías de los alimentos, la composición química del Ritalin, las instrucciones de uso de la aspiradora y sin cambiarles ni una línea dice que son poesía. No dudo que teóricos tipo Arthur C. Danto lo aplaudan y en las universidades impartan un doctorado que lo explique y miles de “poetas” que lo imiten, y sin embargo no será poesía. Otra cosa es la apropiación, para el ready-made esto no es una búsqueda de aportación, es una forma de abolición de la creación artística, por eso hasta la Mona Lisa es un ready-made. Siguiendo el ejemplo literario, es la acción descarada de tomar una obra terminada de un autor, despojarla de su nombre y poner el nombre de otro escritor como autor. Lo que en literatura es plagio o robo, en artes plásticas es osadía. Esta doble forma de señalar lo que sucede en las artes plásticas y que no tolerarían en otras áreas del arte es lo que ha dado paso a que existan las “artes visuales” y que defiendan el found footage como obra y no le digan plagio. Llamarle apropiación dulcifica la prostitución de la realidad. Lo que hace bella a una pintura no es que plasme temas bellos, es que hay belleza en la factura; las frutas podridas del Caravaggio no son bellas, es bella su pintura, la habitación de Van Gogh no es bella, lo que es deslumbrante es la factura de la obra. Creer que el ready-made trató cambiar o trastornar nuestra idea de lo bello es el afán de despreciar la trayectoria de las artes plásticas.

Hacer de un objeto común y corriente una obra de arte por la designación del “artista” es apelar al fenómeno milagroso de la transustantación y pretender que algo cambia su sustancia porque el texto curatorial lo dice. Esto sucede por un acto de fe, se trata de “creer”, no por razones objetivas que lo avalen. Si alguien deja de creer en el fenómeno, este deja de existir. El arte no es magia, ni alteración de sustancia, es creación. Las obras existen porque los artistas las hacen, no porque las designen. Es tanto como afirmar que el directorio telefónico es una novela, porque el “escritor” así lo decidió, y los editores van a venderla con esta premisa y los lectores van a leerla y decir “no sabes, es de lo más interesante y tiene miles de personajes”. Y lo harán, surgirán seguidores que van a defender su causa, porque de esta forma les ahorran el inmenso esfuerzo de aprender a escribir y de la noche a la mañana existirán miles de escritores con sus novelas terminadas. Ya veremos a los escritores verdaderos denunciar la tomadura de pelo.

Así como hoy le dan el premio Turner a un robo de los cartoons del gato Felix y los Simpsons, le darán el Príncipe de Asturias al que haga sus novelas con las instrucciones de su computadora. Lo que sigue es que un curador o un teórico tipo Arthur C. Danto o un artista conceptual “designen” que el Wal*Mart es el museo de arte contemporáneo más grande del mundo. Venderán y comprarán sus ready-made en miles de dólares.

Y sin embargo, no es arte.


Publicado en Laberinto de Milenio Diario el 14 de agosto del 2009

sábado 1 de agosto de 2009

MATISSE, EL GRAN VOYERISTA




Odalisque aux magnolias, 1923

Matisse y su modelo Wilma Javor, 1939

Grande odalisque a la culotte bayadere, 1925

“Matisse se ha vuelto loco. Matisse es peor que el ajenjo”. Pintó Utrillo en un muro de Montparnasse. Y sabía lo que eso significa, la locura del ajenjo fue el demonio de su época, los delirios se repartían entre la sífilis y la demencia del hada verde. La obra de Matisse tiene abismos que hacen pensar en esquizofrenia, son dos artistas los que pintan, uno busca la aprobación de las vanguardias y la experimentación y otro, quiere la sensualidad, el placer, la belleza. Este último es el Matisse de las odaliscas. Refugiado en Niza después de la Primera Guerra Mundial, recupera como dijo Ingres “el dibujo, que es el cimiento del arte y el ombligo que es el ojo del torso”, y se vuelca en los vientres redondos de sus modelos, en su reposada espera. Matisse en Niza se convierte en el primer voyerista moderno. En sus desnudos provocados, artificiales y teatrales, él es cómplice de quien posa, y la actitud de sus esclavas nos dice que él está adentro, que no están solas, que forman parte del harem. Estas odaliscas son las adolescentes que hoy conectan su webcam en la computadora y se muestran desnudas, se masturban y provocan a los miles de internautas que las observan, mientras que en la otra habitación, como en otra escena de Matisse, su madre y sus hermanos pequeños juegan al ajedrez.

Este fenómeno de explotación del estado íntimo, del rompimiento de esa pared y la intrusión indiscriminada de extraños en la privacidad, es antes que un vicio moderno un logro estético de Matisse. Sus obras son vistas por una cámara de video que graba 24 horas, en donde los personajes a veces evidencian que el espía está ahí, y otras lo ignoran, lo niegan voluntariamente. Él como los voyeristas de internet, les pide a las modelos que tengan una actitud, les monta un decorado, las viste, y crea espacios fantásticos, harems que sólo existen en el interior de su casa. En la mayoría de las de litografías de desnudos, las modelos descansan sobre un diván, están con la confianza de ser observadas por un viejo amante, a veces lo miran, esperan que les pida algo: que abran las piernas, levanten los brazos, cierren los ojos. Y a un lado está Matisse, con algo más de 60 años, pintando completamente vestido, con corbata y su bata blanca, mientras una joven posa de espaldas, mostrando sus nalgas perfectas, nalgas que Matisse conoce perfectamente y puede dibujar con dos trazos.

Estas litografías de desnudos son obras de quien ha tocado muchas veces esos cuerpos, que los ha tenido entre las manos, que los posee cuando le da la gana. Matisse conocía el poder de la intimidad, sabía que si lograba meternos dentro de esas casas, en las habitaciones de estas mujeres, nos íbamos enganchar como si fuera ajenjo. El poder de la adicción al sexo, a la curiosidad que implica ver, entrometerse en lo que no nos pertenece es una droga violenta. Y Matisse explotó ese vicio, esa adicción a la contemplación de la cotidianeidad ajena, reconstruyó con milimétrico detalle casas, estancias, ambientes y nos introdujo hasta el fondo para que supiéramos como viven esas personas. Lo cubrió de colores explosivos para jalar nuestro apetito. Son lugares hedonistas, aquí el placer corre de un cuarto a otro. Y al fondo una ventana abierta nos dice, me gusta que me vean, me encanta que violen mi espacio, que escuchen mis quejidos, que se enteren que estoy cogiendo con el pintor, que me cojo a Matisse.

Existen estudios de género que reprochan la pasividad de las modelos, dicen que son utilizadas, sin percatarse que no son pasivas, que gozan mientras son observadas. Los voyeristas existen porque los exhibicionistas son unos viciosos. Es la felicidad del apetito saciado, y la promesa de que habrá más. En las odaliscas con pantalones, una de rayas, otra blancos, los pliegues repiten los músculos del coño, y la piel está bañada por la luz cálida de Niza, que provoca brillos. Matisse que venia de los colores planos y las líneas sin luces, con voracidad describe hasta la obsesión la suave y tibia carne de sus esclavas, de sus mujeres dispuestas y amables. Ese ojo que es el ombligo que lo mira, es el otro espía, el que ve como Matisse ha regresado al placer, a la luz, a la voluptuosidad.

Publicado por Laberinto de Milenio Diario, el sábado 1 de agosto.

domingo 26 de julio de 2009

¿QUÉ QUIERE EL ARTE CONCEPTUAL DE LA CRÍTICA?

Ciego, grabado en madera. EKO.


Un crítico es alguien dispuesto a matar.

Un artista es alguien dispuesto a morir.

Pascal Quignard, Vida Secreta.

Quiere halagos, desconoce que la crítica no sólo puede estar a su servicio, como están acostumbrados, también puede ser transgresora. Este anti arte pretende que todo nos guste. Si cuestionamos el valor de sus obras, adoptan la arrogante postura de que no entendemos. La reflexión es un proceso racional, no de sumisión. El que reflexiona, razona y por lo tanto cuestiona. Exigir que no cuestionemos vuelve a la apreciación artística un asunto dogmático.

Es una imposición dictatorial pretender que debemos pensar y apreciar las obras como ellos lo dicen, que debemos por obligación vernos subyugados por una instalación de ropa sucia o las latas de mierda de Manzzoni o la mierda de quien sea el famoso de turno. Si el arte es un proceso intelectual ¿Por qué se asustan de que hagamos uso de nuestra inteligencia para verlo y analizarlo? ¿Y por qué esperan que ese análisis sea siempre favorable? Las revoluciones que exigen la aprobación ciega de las personas son las que se han transformado en dictaduras.
Así que les tengo una mala notica, existimos personas libres, con nuestra apreciación estética sin compromisos, sincera y objetiva. Y ninguna expresión intelectual puede decirnos ni someternos a una visión sólo porque una mafia de galerías, museos, curadores, críticos y artistas han hecho del anti arte un negocio, despreciando la misión del arte.

La posición de que veamos lo que ellos ven es dogmática, esto ya le he dicho en otras ocasiones pero es necesario repetirlo, el arte no es un dogma incuestionable, el arte está ahí para que lo observemos, lo gocemos, nos emociones y lo juzguemos, si la obra provoca un pensamiento o una emoción éstas no tienen porque estar sujetas a lo que ordena el curador. Esto se pone en evidencia con los textos curatoriales, que no son analíticos, son una sucesión desmedida y desubicada de elogios que en su desproporción dejan en ridículo a las obras.

Ver estas obras no es un reto para la inteligencia, porque ni siquiera es un reto hacerlas. Lo que el anti arte llama reto es encontrar la coherencia entre los textos curatoriales y lo que vemos. Cuando esa coherencia la tendrían que lograr el artista y el curador, no el público. La palabra clave en todo esto es “reflexión”, pero no activa, quieren espectadores pasivos. La pasividad del estancamiento de estas obras es evidente en la pasividad del pensamiento que reclaman; si su visión estética se encuentra estancada no por eso el pensamiento y el desarrollo intelectual del resto de las personas tiene que detenerse. Tenemos un siglo presenciando el mismo tipo de obras, mientras la evolución de la pintura es imparable y hemos visto como de los íconos medievales, pasamos al Renacimiento y los esfumatos, y negando este ideal el hiperrealismo Barroco desgarró carnes y derramó sangre para que llegaran el siglo XVIII precedidos por grabadores demenciales y nos crearan un mundo erótico y fantástico. Las revoluciones sociales trasformaron a la pintura y nació la propaganda con David y más tarde Turner reinventó el paisaje. Cuando llegaron los Impresionistas y rompieron con su realidad para crear un mundo de erotismo social y costumbrista, irrumpieron los cubistas y los abstractos, y de estas tormentas y terremotos la evolución no se detuvo hasta llegar a nuestros nuevos hiperrealistas. Ante esta creación incontenible surgió un grupo de personas que sepultaron al arte para aportar nada, ante su poca capacidad creadora trataron de imponer sus limitaciones y lo que ellos hicieron hace un siglo es la única idea que han repetido hasta el agotamiento y la estulticia los “creadores emergentes”. Una de las características de la falta de perspectiva y realismo es la de negar la historia, negar el pasado para fundamentar el engaño de que todo se está inventando ahora mismo. No es así, estas formas que se hacen llamar nuevas expresiones no son nuevas y su aportación dentro de su limitadísima área es ínfima.

El lamentable estado del anti arte no se lo deben a la crítica que lo enuncia, se lo deben a ellos mismos, a su falta de audacia y de calidad, al conformismo con el que se han instalado, a su adicción al halago fácil, a la relación parasitaria con los curadores, y a lo intrascendental y superficial de sus ideas. Son la expresión más burguesa y conservadora del Sistema, el único objetivo de su trabajo es detener el cambio y la evolución. Anunciaron desde sus orígenes la muerte del museo y son obras que no sobreviven sin el amparo de instituciones, estas obras fuera de galerías y museos no tienen valor. Entonces resulta que si el museo debía morir, ahora lo necesitan para poder existir. Sin la creación de un espacio específico, lo que llaman contexto, las obras son nada y sólo la exhibición de esta situación los hace caer en alarma y escándalo. ¿Qué quieren provocar si cuando provocan el análisis real de lo que son, lo niegan? Quieren complicidad y sometimiento. No es posible, la elemental inteligencia impide aceptar sin protestar. Se liberaron de las academias para negar la libertad de nuestro pensamiento, craso error, dolorosa contradicción. El arte conceptual o anti arte, no puede culpar a otros por denunciar lo que ellos hacen sin sentir vergüenza.

Colaboración en el programa de Radio de la Universidad de Guadalajara, Señales de Humo.



viernes 17 de julio de 2009

SE BUSCA




Beauty is a cruel mistress, is it not?
Oh, beauty is a beguiling call to death and i'm addicted to the sweet pitch of its siren.

RocknRolla.

Catherine: This is an elegant crime, done by an elegant person. It's not about the money.
Detective: So, who steals a Monet, just to not sell it?
Catherine: A Monet lover.

The Thomas Crown Affair.

En mayo del 2003 a las 4 am fue robado del Museo Kunsthistorisches de Austria el salero de Benvenuto Cellini de oro y ébano realizado para Francisco I de Francia. Tiene un valor actual de 55 millones de dólares y fue recobrado por la policía en el 2006. Esta es una de las piezas que el FBI, en su división de Art Crime Team, tiene registradas entre su top ten. Aquí también está la Madonna del Huso de Leonardo que fue robada en el 2003 del Castillo Drumlanrig en Escocia, valuada en 65 millones de dólares. En esta lista se encuentran las obras robadas del Museo de Isabella Stewart, de donde se llevaron La Tormenta en el mar de Galilea de Rembrandt, el Concierto de Vermeer, un autorretrato de Rembrandt y el Chez Tortoni de Manet. Suman un botín calculado en 300 millones de dólares.
El robo de arte es uno de los negocios más lucrativos de la ilegalidad, se calcula que mueve 4,100 millones de euros anuales. En el sitio de Interpol la lista del total de los objetos robados suma unos 30 mil. Este robo tiene varias vertientes, por un lado los ladrones patológicos que se obsesionan con determinadas obras y las roban para mirarlas y tenerlas cerca, pero los más frecuentes son robos para coleccionistas, que sabiendo que son piezas invendibles, que jamás podrán exhibir y que les supone el riesgo de acabar en la cárcel, contratan los servicios de expertos y mandan por la obra que desean.
Esta necesidad irreprimible de poseer una obra es una de las pasiones que despierta el arte, los que tenemos escrúpulos y no tenemos dinero para pagar esos crímenes vamos a los museos y vemos decenas o cientos de veces la obra que nos posee, que amamos y soñamos, la compramos en un libro o en una postal y la colocamos cerca de nosotros. Lo que es sobresaliente en este millonario mercado ilícito son las preferencias de los coleccionistas y los obsesos. Según Art Loss Register el artista más robado es Picasso con 710 objetos, entre dibujos, grabados, pinturas y cerámicas. Le siguen Miró, Chagall, Dalí, Durero, Rembrandt, Van Gogh, Warhol y Renoir.
Si analizamos la lista de robos podemos destacar una cosa: al arte conceptual nadie se lo roba. Ni por error. Nadie hasta la fecha ha arriesgado su vida por los condones usados de Tracy Emin o la Silla de Grasa de Beuys o el urinario que se supone que es un ícono del anti arte. El más cotizado Damien Hirst con el gran alarde de su cráneo cubierto de brillantes, que ningún joyero ha podido certificar, no ha sido ni remotamente víctima de robos. Y eso es sorprendente porque si se supone que el concepto es el que da valor a las obras, los ladrones deberían creer que robarse una pila de zapatos usados es un buen negocio porque está en la Bienal de Venecia y porque el curador creó un contexto que le da valor. Pero no, no se los roban. La excusa podría ser que los autores están vivos, pero Duchamp no lo está y nunca lo han robado, y muchas obras fueron robadas con los autores en vida como es el caso del Retrato de Bacon hecho por Lucian Freud y que no ha sido recuperado.
Esto me lleva a concluir que en el momento en que alguien va a violar la ley por tener una obra de arte no cree en el contexto, ni en el valor del discurso del curador, cree en el objeto, en lo que se lleva. En otras ocasiones estas obras las usan los ladrones para chantajear a las aseguradoras, como se sospecha que fue el caso de los robos de Munch, secuestran el objeto y lo regresan a la aseguradora por una parte del dinero que tendría que pagar a los afectados. Pero volvemos a lo mismo ¿Por qué no se llevan las cajas de cartón, los ensambles de muebles rotos, las instalaciones con desechos? Si se trata de chantajear cualquier objeto que esté en un museo ya tiene un valor implícito y estas obras conceptuales son súper cotizadas. La conclusión es que a los ladrones a gran escala no les gusta este anti arte, no demuestra valor en sí mismo y no merece la pena arriesgarse por él. Son obras que tienen su valor en el contexto y en el discurso, ambos intangibles, y nadie puede llevárselos. Las obras una vez fuera del museo o galerías, sin el amparo de estas instituciones, son simplemente desechos, cajas de cartón y muebles rotos. Y lo más serio, no representan nada ni a nadie. Robarse un Leonardo representa algo irrepetible, único, y es una parte insustituible de la historia y la civilización. Llevarse una instalación de bidones de plástico no representa nada.
Esto es un aliciente para los museos de arte contemporáneo y galerías ultra modernas, no tienen que gastar en sistemas de seguridad, no se preocupen, sus colecciones no despiertan pasiones, ni sentimientos negativos como la codicia, tampoco invitan al delito ni son moneda de cambio entre mafiosos. Relájense nadie va a entrar jamás a llevarse sus obras, pueden dormir tranquilos y dejar de pagar aseguradoras. Los coleccionistas de anti arte pueden dejar de tirar el dinero en bodegas y seguridad, ningún ladrón va a despojarlos. Y este anti arte les da la garantía de que pueden reponer la pieza sin que se note la diferencia, ya saben, en la basura está el repuesto.

Publicado en Laberinto de Milenio Diario.
Y en Señales de Humo, el programa de radio de la Universidad de Guadalajara.


sábado 4 de julio de 2009

LA TRAGEDIA DE LA CARNE


La incredulidad de Tomás, del Caravaggio.
Hombre desnudo con rata, Lucian Freud.

El héroe trágico desafía a dios y a su destino, es el personaje que tiene la furia de Jerjes y azota con sus cadenas al mar, que insensible le responde con su violento oleaje. La tragedia nos otorga la dimensión exacta de lo que somos, seres mortales que no conocerán más vida que el presente.
El arte tiene el papel del Coro que grita con mil voces estas revelaciones, es el sabio que conoce lo más profundo de nuestra esencia porque ha vivido desde el inicio de los tiempos. Su presencia está en toda la historia y le habla al héroe con golpes certeros y crueles. De nada sirve negarlos, poco ayuda desatar como Edipo nuestra violencia, el Coro seguirá su canto y asesinarlo le da vida a otro. En este Coro existen dos artistas que describen nuestra naturaleza desde el poder de la carne, que hablan implacables de la fuerza de la sangre: Caravaggio y Lucian Freud. En ellos el cuerpo, su textura, el peso de los músculos, las formas que cubren la metafísica de las leyendas religiosas, no es más que un vehículo de pasión y muerte.
Los jóvenes del Caravaggio, desnudos como los encontraba en las calles, posan con el descaro de quien sabe que su cuerpo es motivo de placer y forma de vida, indolentes, con deliberada disposición se ofrecen a quien paga. ¿Para qué es el presente? Para meter los dedos en la herida, con saña, como quien los mete en un culo o en un coño, penetrarlos para comprobar el dolor, para satisfacer el morbo de conocer un milagro. En la Incredulidad de Tomás el Caravaggio nos dice solo somos carne, somos sangre, no hay más y quien lo niegue que meta los dedos en sus heridas y lo compruebe. Tomás no se conforma con ver su dedo adentro, inclina su cuerpo y trata de mirar qué hay en el fondo, mientras un Cristo exhibicionista, entregado, como esos jóvenes que tanto amó el pintor, le empuja la mano, para que penetre aun más, para que llegue al fondo. La piel tersa del Cristo apenas cubierta por una manta, deja parte de sus piernas descubiertas, semidesnudo. La luz del cuadro con el reflejo de la manta blanca se posa en la herida y en los dedos de Tomás con sangre, mientras que en la penumbra, voyeristas, dos hombres miran esta violación.
Somos carne por la que pasa el tiempo, en la que se dibujan los excesos. Es la descripción de un trayecto. Edipo le dice a Tiresias, “Tu que todo lo penetras, lo decible y lo indecible, los arcanos del cielo y los secretos de la Tierra.” Tiresias es la obra, es la pintura que nos revela nuestra realidad sin conocernos, no necesita vernos, basta nuestro asombro.
La carne de los desnudos de Freud comparte esa humanidad sin escapatoria del Caravaggio. Freud pintó a sus amigos, su familia y gente de la calle, pero reflejó en ellos la miseria de la post guerra, de los puentes de Londres; son seres denuncian que ya no existe el idealismo. Sus desnudos están entregados a la exhibición de nuestra condición, un hombre mira absorto el techo con las piernas abiertas, su verga reposa entre su vello rojo, sin pensar en que lo miran, tiene la boca entre abierta, la concentración fija, anestesiada, y en la mano sostiene una rata negra, un ser que es como él, sin destino. Freud nos da la textura pálida de una piel que no conoce el sol, piel de una isla del Atlántico. La debilidad de sus modelos, el hambre, la miseria, describen la suave disposición de quien nada tiene. Son como los niños y jóvenes que el Caravaggio conocía en la taberna y en la cárcel, ladrones, cómplices y personajes de sus historias. En una pintura se convertían en santos, héroes y ángeles. Son Baco, El Amor Vencedor, Baco Enfermo, sonríen con la mirada cansada, con frutas que se marchitan a la misma velocidad que ellos, jóvenes que dormían con obispos, príncipes y artistas.
Poco podemos con nuestra condición efímera, la inmortalidad la tiene le arte. La decisión de vivir para los excesos como camino al exterminio tuvo en los modelos del Caravaggio y los personajes de Freud el acierto de hacerlos eternos, como nunca podremos serlo; esa es nuestra tragedia. Su obra es la denuncia más grande de lo que somos, pies sucios, uñas que crecen, ojos vidriosos, cuerpos que no temen ser mirados como son, porque el placer es perversión, no perfección.

Publicado en Laberinto de Milenio Diario el, sábado 4 de Julio de 2009.


domingo 28 de junio de 2009

CONTRACULTURA EN NEW YORK




Estas fotos son el resultado de la acción Hartista que hace meses convocó Anxo, y que realizamos mi esposo Eko y yo en New York, son en su mayoría en el centro del arte conceptual, las galerías de Chelsea y el Soho. El texto a continuación es parte de esta acción y salió al aire por la estación de radio de la Universidad de Guadalajara en el programa Señales de Humo.
Ver arte conceptual en New York es como ir a los musicales King Lion y Mamma Mia. Forma parte de la cultura oficial y bien aceptada por los tours de cristianos con camiseta “Jesus Saves” hasta vendedores de bienes raíces o real estate. Para saber cual es el arte contracultural o counter-culture en New York establezcamos cual es el arte oficial y convencional. El arte oficial es neo conceptual: las instalaciones, los performances, el video arte, intervenciones, ready made, arte sonoro y todo lo que se llama arte contemporáneo o artes visuales. Está dentro del status conservador y reaccionario porque son las formas artísticas que florecieron con el gobierno de Bush y que están más arraigadas en los países con gobiernos confesionales o de derecha, como en México. El arte oficial es el que tiene el apoyo de los museos, las instituciones y cientos de galerías. Es una actitud muy de apoyar el status ir a inauguraciones de algún artista que montó una instalación, esto es aceptado como algo que se usa, como ver a David Letterman.
El arte contemporáneo está tan instalado y apoyado que los contraculturales lo definen en una escalada muy interesante: hace quince años la gente era director de arte o decoradores, luego fueron dj’s y hoy son curadores o artistas contemporáneos. En el renglón de las galerías la escalada es la siguiente: hace quince años la gente era dueña de un restaurante, luego de un antro, hoy tienen galerías de arte contemporáneo. Es como una moda que ya está pasando, en los 90’s todos los meseros eran guionistas, hoy todos los meseros son mexicanos y los que se emborrachan en los antros son artistas visuales. Las personas que traen la moda más impostada o intencionalmente llamativa y por lo tanto cursi, como fueron los punks en su momento, son artistas contempéranos. Los curadores son los nuevos beatniks pero ligth, se visten de negro y están delgados. Existe otro trabajo de moda, asesor de arte, como hay miles de artistas, si eres nuevo rico, que son los compradores habituales de este arte, pues contratas a un asesor y te dice quiénes son los artistas que están pegando o que en un futuro van a pegar. Sus dotes de vidente cuestan caras y el cliente paga en dinero, los artistas pagan de muchas formas el favor de ser elegidos, son conocidos los escándalos de sexo y drogas que rolan entre ellos. Esto es lo mismo que cuando los ricos contrataban un asesor de imagen o de relaciones públicas, es el hobby de los financieros de fortunas efímeras o de actores de televisión.
Dentro del status oficial está también hacer un catálogo sin exposición atrás y decir que eso es curaduría. Son libros de artistas con fotos fuera de foco y textos retóricos sin sentido y mal escritos y tienen antes el nombre del curador y después el del artista. Estudiar para artista visual o contemporáneo es como hace décadas estudiar turismo o ciencias de la comunicación, es una carrera de moda, para gente “bien” con contactos, dinero y deseos de dar lo que sea a cambio de una reseña elogiosa o un espacio en una colectiva de instalaciones hechas con basura. En New York hay temporadas que cuando un musical tiene mucho éxito, todo el mundo abarrota las academias de danza y canto y todos quieren estar en las audiciones, pero como eso es un oficio muy duro, con un nivel de exigencia altísimo y de disciplina militar, pues se depura de inmediato y los que no sobreviven al casting regresan humildes a atender las tiendas de ropa o Sephora con una sonrisa. Pero en el arte contemporáneo no hay casting de talento, ni estándares de calidad, todo es arte y todos son artistas, así que repartirse las galerías, las expos y los tres curadores que manejan los espacios, es una lucha feroz y sin pudor.
Aquí los que viven en el esplendor de su poder son los curadores, los lenones más importantes del barrio de Chelsea. Tienen en su mano gente de todo tipo, jóvenes, adictos, hombres, mujeres, guapos, feos, lo del talento no lo menciono, no es requerido. Y les basta estirar un dedo, decir un nombre y el mundo cambia. Es la nueva Babilonia. Si creían que en Hollywood se viven historias, en estas galerías de piso de concreto pulido, en estos museos de arquitectos de diseño, está la meca de la carne y las sustancias. Porque cuando hay demasiada oferta, pues los precios bajan y las condiciones de venta empeoran notablemente. Y no es para menos, los miles de artistas oficiales hacen lo mismo: performance, fotografías sin foco, rompen su casa y la remontan en la galería, recolectan basura, se fotografían desnudos en grupo y solitario. Pero hoy que todo el mundo hace eso, que la sociedad es de sensation seekers y que en You Tube encuentras más audacia que en el video arte o el performance, esto es nada, tenemos sed y no la están saciando. El arte contemporáneo es el placebo oficial, los Estados subvencionan esto porque son diversiones leves, son probaditas que aplacan. El arte contemporáneo es la sustancia oficial, es un anestésico para la inteligencia. Así que el Estado lo mantiene, las instituciones lo cuidan y los curadores lo explotan.
¿Quiénes son los contraculturales en esta mediocridad oficial? ¿Quién rompe las reglas? El arte verdadero. Saber dibujar es una revolución contracultural. El gesto más out-sider que existe es decir “soy pintor” “soy dibujante” y además saberlo hacer con maestría, no hacer los típicos rayones del arte oficial. Las galerías de vanguardia están exponiendo dibujos de grafito de 2 metros cuadrados, hiperrealistas, perfectos. Robert Longo está exponiendo dibujos de 10 metros por cuatro de altura. La contracultura es saber quien es el nuevo pintor, qué están haciendo los dibujantes. Las galerías comparten las mismas calles, pero las que se basan en arte oficial, ya no abren diario, el mercado se está cansando. Las galerías que exponen arte contracultural o verdadero, que no tienen entrada al New Museum por ejemplo, que no les pidieron artistas para la trienal Younger than Jesus, ponen cosas ayer impensables, esculturas de acero cromado de factura impecable de Liao Yibai, llamadas Imaginary Enemy por $50,000.00 dlls. Este precio es impresionantemente bajo porque una instalación de botes de limpiadores encimados y trapos de cocina y demás enseres domésticos atados con cables que “hablan de la condición de la mujer” de Jessica Stockholder cuestan $80,000.00 dlls. La diferencia es que estas esculturas cromadas son una labor que exige una dedicación y maestría muy grande, los bocetos están expuestos y son dibujos espléndidos, y hay un video del taller del artista. Y pues colocar unos trapos, cables y botes vacíos de productos de limpieza no requieren ni de saber dibujar, o pintar, o saber hacer algo.
La contracultura está peleando por sorprender con niveles de virtuosismo alucinantes, ya han derribado el mito de que los artistas pueden existir con solo pensar, como si los artistas creadores no pensaran, y están trabajando en lograr obras impresionantes. Los dibujos en grafito y papel de Ethan Murrow: Zero Sum Pilot, son planos aéreos de gente que cae, vuela, seres que viajan, hiperrealistas, detallados hasta la obsesión. Los artistas contraculturales están orgullosos de ser virtuosos, no sostienen su obra en el exhibicionismo y la complacencia de los consumidores, están explotando su talento con la certeza de quien sólo puede hacerlo por una vez en la vida. No hay miedo, hay arte. El arte oficial aún tiene los espacios más importantes y el dinero de los nuevos ricos que compran y venden sus casas de los Hamptons cada año, pero en la periferia, con algunas galerías arriesgadas y solventes, están estos transgresores del status oficial. Hoy cuando todo el mundo hace lo mismo, existe esta corriente subterránea que está haciendo arte. En México que reaccionamos más por imitación que por innovación, es lo mismo, pero con menos fama y dinero.

domingo 21 de junio de 2009

LA APROPIACIÓN ES ROBO


: Arriba: Duchamp, L.H.O.O.Q , Abajo: Di Matteo History Stripped Bare 2.

Distorsionar la verdad es una de las formas de mentir. Cubrir la realidad con eufemismos es pervertirla. Hoy al plagio se le llama “apropiación”, lo que se supone es el robo de la obra de otro autor es un estilo, lenguaje y hasta objetivo. En la última y efímera 53 Bienal de Venecia el “pintor” italiano Gabriele di Matteo mandó reproducir cien pinturas de los más destacados artistas chinos actuales a un grupo de copistas napolitanos que las hicieron exactas pero en blanco y negro. La obra de di Matteo -nos dice el texto curatorial de una de sus exposiciones- “es la exploración de ideas como la apropiación, originalidad y autoría, así que él no pinta en persona sus obras” Esa es la razón porque se encuentra en la Bienal, es un pintor conceptual, él sólo de vez en cuando pinta sus cuadros, en general los encarga a copistas que además les hace videos mientras trabajan. Los copistas a los que encarga estos cuadros tienen diferente calidad en su factura, los hay con un talento evidente y técnica depurada que hacen copias además de su obra personal, y los hay burdos y de pésima calidad.

Entonces lo que nos atañe son dos asuntos: el robo del trabajo autoral y la posición de la pintura como arte. Dentro del trabajo autoral es asombroso ver que di Matteo, que sólo piensa y manda hacer, es el “artista” y los que pintan son considerados copistas. Si el que manda hacer las obras ahora es el autor, significa que a Elisabeth I de Inglaterra le pertenecen los dramas históricos que le pidió a Shakespeare. Experimentando y “reflexionando” acerca de la autoría está otra posibilidad, alguien comisiona un retrato, Gertrude Stein a Picasso, entonces la autora es ella, no Picasso. Y podemos ir más lejos, los escritores mandan a hacer un libro a otro escritor o lo copian sin que eso sea indigno.

¿Qué sentido tiene el arte sin la creación? Ninguno. Esto es convertir al arte o a obras terminadas en ready made. Basta comprarlo hecho o mandarlo hacer. El ready made ya es una forma de apropiación, no hacen los urinarios, se los apropian. Es muy común que en el arte contemporáneo se plagien entre ellos, y ver que todos usan mierda, objetos y hay cientos de cajas de cartón etc. Pero eso es basura, copiar y robar arte es otra cosa. Por un lado se adueña del trabajo de los pintores napolitanos y por otro plagia el trabajo de los pintores chinos. En un fenómeno religioso de transustantación se convierte él en autor y la obra de otro artista en obra suya y en un acto de fe el público tiene que creer que sí es de di Matteo. La tradición de hacer copias se remite al aprendizaje, al homenaje, la competencia entre artistas y a nivel comercial es para satisfacer un mercado kitsch, esto último nunca ha sido considerado arte. Ese es el siguiente punto.

La Bienal de Venecia y sus curadores al aceptar pintura de ínfima calidad como arte, solo porque está amparada del concepto “reflexionar acerca de la autoría y la apropiación” está demeritando a la pintura de artistas. Porque la pintura es un concepto que se materializa en colores y formas, ese concepto es estilo, imagen, composición y lenguaje. Una pintura no sólo debe estar bien pensada, debe estar bien realizada. Separar una cosa de otra y dar énfasis en el concepto sobre la realización es denostar a la pintura, hacerla un trabajo de obreros, no de artistas. ¿Por qué cambiar la ética autoral y el sentido de la creación? Para que un pintor que usurpa obras participe en la Bienal de Venecia como artista conceptual.

La obra de di Matteo es un ready made mediocre que se queda corto en su intento. Le sugiero a di Matteo que aproveche que vive en Italia y se olvide de los pintores napolitanos, que se apropie del Éxtasis de Santa Teresa del Bernini, y de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel. En un acto totalmente conceptual, va y les pone su cédula escrita por un retórico curador, con todo el argot de ley y se convierta en el “autor” de esas obras. Si se trata de adueñarse de arte, por lo menos hay que tener altura de miras y dejar de buscar el arte en el supermercado o la basura y trasladarse a los museos. Para los neo conceptuales hasta las obras de Leonardo son ready made, ya les mostró el camino Duchamp.

Publicado en Laberinto de Milenio Diario el sábado 20 de junio del 2009.




lunes 15 de junio de 2009

MODELS AS MUSE

Steven Meisel. Linda Evangelista en "Love" Collection primavera/verano 1991 Dolce& Gabbana

“¡Oriana! ¿Qué haces desdichada? ¡Te has dejado los zapatos negros! ¡Con un vestido rojo! -dirigiéndose al criado- dígale a la doncella que le traiga a la señora los zapatos rojos”. Así interrumpió el duque de Guermantes a Swann que les hablaba con tristeza de su enfermedad, la duquesa se cambió de zapatos y dejaron a su amigo en la calle para irse a una cena. Este es el final del El mundo de Guermantes de la novela En busca del tiempo Perdido de Proust. Para el infinito Marcel la descripción detallada de un sombrero, un bolso o unos zapatos era una apasionante investigación entre sus musas y amigas que significaban la autoridad de la elegancia o la vulgaridad. La moda es parte sustancial en la creación de sus personajes, el estilo de vestir es tan importante como sus preferencias sexuales o su lenguaje. Esa es la función de la moda, convertir en placer nuestra necesidad de ser y ha hecho de ese placer una industria. Las modelos en este negocio son inspiración y sin embargo las desechan con la misma frialdad con que tiramos un par de zapatos. El diseñador Marc Jacobs reconoce en esta extraordinaria exposición el valor de las musas en la creación de la moda Model as Muse, Embodying Fashion, en el Metropolitan Museum de Nueva York.

THE GOLDEN AGE.
To win the race? A prettier face! Brand new clothes and a big fat place. George Michael.

La fotografía de Richard Avedon dónde la modelo Dovima luce un vestido negro con un largo lazo de Dior, está recreada con un maniquí y dos elefantes de cera. El cuello larguísimo de Dovina rivaliza con las trompas fálicas de estos gigantes que ella toca con la seguridad de una domadora. La gente que viene a esta expo es un termómetro de lo que se lleva en las calles de Nueva York, son modelos, diseñadores o fashion addicts. El recorrido empieza en los 50’s con las fotografías ultra sofisticadas de Richard Avedon, Irving Penn y Horst P. Host. Las musas son delgadísimas, elegantes y nada infantiles, son mujeres que ya tienen edad de llevar joyas. El blanco y negro hace rostros míticos, imposibles. El triángulo perfecto es modelo, diseñador y fotógrafo, son un menage a trois que tiene felices frutos, las celestinas de este menage son las revistas, Vogue, Harper’s Bazar y las que han imitado a estas dos catedrales. La exposición es un montaje de escaparates que recrean las fotos emblemáticas de cada década, son maniquíes con los vestidos originales, a un lado vemos la foto original y la cédula de cada modelo y su fotógrafo. El escaparate de los 50’s tiene una proyección de Funny Face con Andrey Hepburn, en donde Fred Astaire imita a Irving Penn y busca a una modelo que además de bella tenga aire de inteligencia. Las modelos de esta época tienen la elegancia citadina les otorgó la guerra, son mujeres que ya toman decisiones. La siguiente década son los 60’s y los cambios son violentos, aparece Twiggy y la revolución sexual, esta híper flaca, andrógina con su pelo cortísimo, es la primer modelo con aire infantil y sus mini vestidos de niña Balthus mostrando el culo a todo el mundo. Las mujeres tienen una imagen más agresiva, violenta, Veruschka se pone pestañas postizas para aparecer toples, los vestidos son transparentes y las piernas abiertas. Las primeras modelos negras, Donyale Luna, Naomi Sims, abren la puerta a otras razas y otra estética. Si el hombre puso el pie en la luna, las mujeres lo pusieron sobre la verga del hombre con la píldora en el 62. El escaparate reproduce la moda espacial, Star Treck en su primera versión, con Paco Rabanne, Yves Saint Laurent y Oscar de la Renta. Lo importante era ser moderna, no estar cómoda. La contribución que hicieron a la libertad sexual y racial los fotógrafos, los diseñadores y las modelos fue fundamental, porque crearon la imagen de los personajes que encarnaron esa nueva era.

THE BODY POLITIC.
I’ll hold on to my freedom. May not be, what you want from me. George Michael.

Es la foto de Jerry Hall con un bistec sangriento y crudo en el ojo por Helmut Newton. En los 70’s la revista Cosmopolitan hace su aparición en la moda y trasforma la conciencia colectiva de las mujeres hablando de sexo abiertamente y con portadas de Francesco Scavullo. Surgen las modelos de escote en V hasta la cintura, Lauren Hutton, Margaux Hemingway. Filman American Gigolo y nace una campaña feroz “No-Bra”. Los desnudos se vuelven fotos de moda, desde Charlot Rampling con Helmut Newton para Vogue hasta las descaradas portadas de Cosmopolitan la imagen de la mujer deja de ser pasiva en el deseo sexual, ahora elige y manda. Lisa Taylor es fotografiada por Newton con las piernas abiertas, mirando codiciosa a un hombre del que sólo vemos las nalgas. El Sida todavía no existe y Jerry Hall posa desnuda y en una limosina convence con una fellatio a Jagger de dejar a su nicaragüense esposa. Cheryl Tiggs y Rene Russo bailan un tango, las imágenes de las mujeres que aman a mujeres llenan las revistas, la fantasía de ellas es la fantasía de ellos, dos bellezas entregándose a un placer inalcanzable para los hombres. Para ver este escaparate pasamos por la cadena de un antro y oímos música disco, el Studio 54 is alive.

SUPER MODEL.
We were living in a fantasy, we won the race. Freedom. George Michael.

La sala es una pantalla gigante con el video de George Michael de Freedom, la canción que representa el fenómeno no esperado en los 90’s: las modelos son el producto, las dueñas de la portada, su nombre es más importante que el del diseñador, ellas son la firma. La gente sabía sus nombres, Naomy, Cindy, Claudia, Linda, Christy. Los contratos superaron todas las expectativas del mercado, se convirtieron en súper millonarias y por fin reivindicaron una profesión en donde la explotación era la única forma de negociar. Y entonces surgieron los sociólogos, los psicólogos y las feministas. El odio por el éxito las hizo culpables de la enfermedad del siglo, la anorexia es el castigo divino para quien las admire y la muerte su pena final. Lo contradictorio es que haya más obesos que anoréxicas y de eso no culpen a nadie en particular. Los súper modelos trasformaron la industria, las pasarelas se planeaban según sus agendas y era impensable que alguien lanzara su colección sin por lo menos Carla Bruni en el escenario. Estas mujeres pusieron orden en una emporio de miles de millones de dólares y le hicieron justica a decenios de años de trabajo de cientos de chicas que vieron como las revistas y los diseñadores se enriquecían sin que ellas recibieran un porcentaje de lo que generaban. Si el feminismo reconociera lo que esta raza de hermosas ha hecho por las condiciones laborales y sociales de las mujeres ganarían en inteligencia y estilo. El escaparate pone a barrocos contra minimalistas Chanel y Versace, el mítico Gianny, contra Armani y Karan, en una pelea callejera de alta costura con motocicletas y cadenas, de Chanel por supuesto, la música de fondo con Geroge Michael a todo volumen: You’ve gotta give for what you take, Freedom.

THE BRANDED BODY.
I think it’s time I stopped the show. There´s something deep inside of me. George Michael.

Para irnos desaparece la belleza total, es más importante ser rara que bella, Kate Moss se fotografía metiéndose severas líneas de cocaína en The Sun y Nadja Auermann tiene las piernas más largas de la Historia. Las fachas andróginas se ponen de moda porque no tenemos que amar como si solo existiera el instructivo de la Biblia, existe la realidad de los que cambian el camino del cielo por el de la calle y son felices. Con la creación de la Unión Europea se realiza el cónclave de las marcas y los diseñadores, no más tiranía de las modelos y comienza el tráfico de niñas rusas, croatas y serbias al mundo de la moda, rostros perfectos y piernas eternas por poco dinero: el gran negocio. Las súper modelos ahora son primeras damas, empresarias y pierden sus maletas en Heathrow. Los rostros multiculturales, orientales, negras, latinas y sobre todo del este de Europa hacen de la moda un sitio planetario. La belleza es experiencia, carácter, las modelos confiesan lo que han vivido, no más inocencia. Hoy esa década dorada de los 90’s se disuelve en el siglo 21, tal vez por eso Marc Jacobs hizo este homenaje, para recordarnos lo que esta industria y sus bellos soldados han hecho por el mundo, por su cultura, su identidad y por el placer de vivir.

Model as Muse, Embodying Fashion, en el Metropolitan Museum de Nueva York, del 6 de mayo al 9 de agosto del 2009. Publicado por Laberinto de Milenio Diario el 13 de Junio del 2009.

domingo 7 de junio de 2009

VIRGINS LIKE JESUS




foto 1 24 hour Performance, Liz Glynn.
foto 2 This is Jessica, Chu Yun.
foto 3 New Museum, Bowery NY.
Today is the last day, now or never.
Para un museo temático como el New Museum de Nueva York, lo básico para participar en sus exposiciones es cumplir una sola condición: ser joven. No es el talento, riesgo, propuesta, obra, sólo ser joven, es el casting de High School Musical. La exposición The Generational: Younger than Jesus partió de una pre selección de 500 artistas elegidos por 150 curadores que realizaron reuniones con maestros, especialistas, blogearon, chatearon y por fin señalaron a los elegidos, 50 artistas menores de 33 años de 15 países. Subimos a las salas en un montacargas con capacidad para las esculturas de hierro de 7 toneladas de Richard Serra, al abrir el elevador lo que se expone no rebasa los 20 kilos.
La curaduría pone una cédula grande explicando que los artistas de esta trienal tratan de reflejar su entorno, preocupaciones y la decepción que les provoca la vida contemporánea. Con ese discurso la primer obra es de Matt Keegan de 23 años - esto de la edad es muy importante, aparece en todas las cédulas- es una instalación con fotos de 23 jóvenes de 22 años, todas son de chicos sonrientes, la típica foto escolar, o sea su preocupación es la misma que tenían en la secundaría: salir en el anuario escolar sin acné.
La siguiente sala es una instalación multimedia de Ryan Trecartin, Research wait’s, una habitación con muebles amontonados y un video de chicas maquilladas en exceso, hablando por teléfono en la pose de decir nada y fingiendo vulgaridad, no existe conexión clara entre la decoración, la basura y el video, la instalación continúa y hay sillas rotas de oficina, con un video de una joven que se golpea, mutila, insulta y es ayudada por un tipo que se ríe de todo, según su dialogo gozan con esto.
Fossilizing the body border disorder de Marichen Danz nacida en Dublin hace 29 años, es una instalación con marcianos y una televisión, al estilo de las ferias y la cueva del terror o el regreso de los alienígenas.
En el siguiente piso la obra es de Katerina Sedá, que nació en 1977. Puso a su abuela a dibujar, ella le da el tema y la abuela que no tiene idea de cómo trazar un dibujo elemental, hace lo que puede, es una pared tapizada con los “dibujos” de la poco talentosa señora. Al lado hay un video de las dos trabajando, es impresionante ver a la gente que se queda mirando el monitor, como si en su familia hubiera alguien igual o peor.
En otra sala está la ropa y los accesorios de una artista, un sillón intervenido, unos tocadiscos encimados, etcétera.
En el canon del museo temático el ambiente es de infantilismo exagerado, el tema “juventud” es llevado a un extremo ridículo, es un gymboree para menores de 33 años, el último piso tiene el archivo “Live Archive” de colores, tipo escuela secundaria activa.
This is Jessica, Female participant, sleeping pill and bed de Chu Yun, nacido en China en 1977 es la pieza que definitivamente se roba toda la exposición y que logra la síntesis de la limitada realidad del arte contemporáneo: imitación y ready made. Es una chica drogada y dormida en el museo. Esto lo hizo Warhol en 1963 filmando a su amante John Giorno mientras dormía en la película de cinco horas Sleep y Ono y Lennon tirados en su cama durante dos semanas frente a reporteros, lo hace hoy otra vez Yun y está expuesto como la gran creación. Para esto acudieron al casting 170 chicas, después pasaron la final 50 y eligieron a una desempleada, Megan Robb, para pagarle 10 dólares la hora por dormir en una “obra de arte” del New Museum. La pastilla la costea su seguro médico. Chu Yun no quiso venir a “montar” su escultura humana, le dio instrucciones al curador por mail y chat. Megan al obtener el trabajo dijo “I enjoy sleeping, art and money”. Eso es la exposición, sleeping and money.
Para estos Youngers than Jesus no hay guerra, no existe el sexo, no hay belleza, violencia o pobreza, las preocupaciones que los motivan para la creación son pueriles, la ropa que se ponen, lo que oyen, y captar el cliché del arte contemporáneo, recrear la fórmula: basura, cartón corrugado, muebles, intervenciones, videos fuera de foco. Repetición instantánea. Jóvenes puritanos de ideas usadas, Virgins like Jesus.

The Generational: Younger than Jesus se expone en el New Museum del 235 Bowery en Nueva York. Del 8 de abril al 14 de junio del 2009.
Publicado por Laberinto de Milenio Diario el sábado 6 de junio del 2009.

jueves 28 de mayo de 2009

EL LENGUAJE DE LOS SUEÑOS EN EL ARTE

La Violación, Rene Magritte.
Dormir es entregarse, soñar es hacer de esa entrega un vicio. El lenguaje de los sueños ha vivido su propia evolución, tiene como la humanidad su antes y después de una era. Existen tres épocas de los sueños: en la primera éramos seres con dioses y oráculos, después las religiones monoteístas se convirtieron en aparato represor de la sexualidad y la llegada de Freud. Mientras los sueños eran divinos servían de mensajes, en el momento en que los dioses se olvidaron de nosotros por nuestra necedad de creer en otro paraíso que no fuera el cuerpo los sueños fueron un canal secreto que divulgaba nuestras miserias.
Para Cicerón los vaticinios de los sueños son los únicos que tienen respuestas verdaderas y nos da el origen de esas imágenes: que son inspiradas porque el espíritu en libertad es capaz de ver el futuro, son las almas de los muertos que se comunican con nosotros o porque el espíritu del oráculo nos utiliza como medio para decir algo. Lo que vemos y hacemos en sueños es una realidad intangible que guarda sus consecuencias. Son imágenes que crean un código que forma un lenguaje, a través de ellas entendemos mensajes y estos nos dice Cicerón nos ayudan a tomar decisiones. La decisión más trascendental que podemos tener con estás imágenes efímeras es hacerlas eternas a través del arte. Las almas que sueñan son libres y están excitadas sin raciocinio ni ciencia, por eso interpretar los sueños es trabajo de sabios.
Platón advertía que nos podíamos sentir avergonzados de nuestros sueños, que la embriaguez, el exceso de comida nos arrastraban a tener sueños incestuosos, vernos poseídos por animales y cometer asesinatos; esto más que invitar a la moderación es un reto para quien quiera vivir esta aventura o es una pintura de Blake en la penumbra. Los sueños son inspiración y significado de obras y podemos ver su mensaje, saber lo que el oráculo reveló al artista.
Sueño: A un hombre un doctor le saca una piedra de la cabeza, una mujer mira coronada con un libro, está en medio del campo y la sangre fluye del cráneo del hombre. El oráculo avisa, las piedras son el pasado, déjalo, extirparlo de la memoria, la mujer con el libro es lo que tienes que saber y no entra en una cabeza ocupada, vaciarla de pasado le da sitio al futuro. La imagen es del oleo “La extracción de la piedra” del Bosco. Soñar esto no es remoto lo que hace al genio es representarlo. El arte es una revelación, las pinturas del Bosco están habitadas por sueños, los personajes se entregan a animales, cagan dinero, son torturados y exhiben su desnudes en situaciones indeseables, estas pesadillas nos dicen que esos animales son una traición inminente y ese dinero que caga es pérdida. Los presagios nos dan la fuerza de seguir soñando, de creer y habitar esta realidad con una vida onírica que no controlamos, que nos hace suyos como un vicio y suprime nuestra libertad.
Lo que era lenguaje divino, para Freud fue lenguaje patológico, y los avisos de los dioses se convirtieron en señales de enfermedad y frustración. La humanidad dejó de tener conflictos de grandeza para tener conflictos de represión, y Freud escarba en el lenguaje de los sueños y lo traduce exhibiendo nuestra miseria, el nuevo oráculo de Delfos está en Viena riéndose del sufrimiento. En la medida en que las imágenes se acercan a Freud se alejan de los dioses y los oráculos. Los artistas que representan las imágenes del diván del psiquiatra crean lo que Cicerón identifica como sueños falsos y dice “los falsos parecen fábulas”. Entre los sueños que menciona como falsos está uno de Príamo en donde ve a Hécuba parir una antorcha en llamas, entonces para conocer la verdad consultó a Apolo quien en otro sueño le reveló que no reconociera a su primer hijo, pues seria la ruina de Troya y de Pérgamo el azote.
El sueño falso es un sueño que le encantaría Freud, diría que esa vagina que pare una antorcha es el odio femenino por la maternidad. Antes Priamo consultó al oráculo de Apolo, ahora el psiquiatra da una respuesta.
Los surrealistas tomaron las imágenes freudianas, era muy moderno estar en psicoanálisis y jactarse de eso. Las obras surrealistas dan un mensaje que se descifra con una visión psiquiátrica, lo que las hace posibles es que en la penumbra de un diván todo puede ser confesable, lo que las aleja de los sueños reales es la intención de hacerlas freudianas. La Violación de Rene Magritte es la síntesis de la sexualidad que creó la psiquiatría, es un rostro mudo con una vagina por boca, ojos ciegos que son pezones, es el sexo que no ve y no pide, esta para ser penetrado. La toma por asalto de los surrealistas con su invención del lenguaje onírico creo una nueva forma de soñar y de interpretar este lenguaje, esas imágenes poseyeron la conciencia colectiva y aunque nadie sueñe así admitimos que son sueños. Este nuevo lenguaje es intraducible para los que buscan vaticinios y traducible para los que buscan patologías.
Si para mirar a Blake y sus pesadillas necesitamos un oráculo que nos guie de la mano como Virgilio guió a Dante, con las obras surrealistas irrumpimos en emergencias. La mesa de Kurt Seligmann, hecha con tres piernas de un maniquí de mujer o la serie de fotografías de Hans Bellmer “La Muñeca” son cuerpos femeninos mutilados, despedazados, que construyen una cosa que no es una mujer, que hacen un ser que no siente el dolor, es una venganza que el analista diagnosticaría como odio a la madre y miedo a la sexualidad femenina. Esto revela una patología mayor, el sexo es un problema que antes no existía, es impensable que Cicerón describa un sueño de esta naturaleza.
En las obras del Bosco los personajes fornican entre ellos y están en un infierno eterno que es lujuria en todas sus formas, pero como desconocen el psicoanálisis y solo saben del pecado sus actos no tienen motivos inconscientes, lo hacen con deliberación, con violencia, la promiscuidad es una puerta que una vez franqueada no tiene regreso. Entre las limpias imágenes de diván de los surrealistas y las oscuras imágenes de Blake o del Bosco entendemos con certeza que cambiamos la penumbra de las pasiones por la luminosidad de una clínica. Transformamos el placer en dolor con susceptibilidad de ser anestesiado, lo que podía ser una pesadilla que nos revelara la inmensidad del abismo interno desembocó en un embudo para hacer un hilo que se puede diluir con opiáceos.
Nos trasformamos, del lenguaje de dioses hablamos el idioma de la vergüenza y ahora nos llenamos la boca con patologías nimias, con dolores que buscan receta médica.
Publicado en la Revista Replicante 19, La palabra y la lengua. http://www.revistareplicante.com/

domingo 24 de mayo de 2009

BRONCE, ADORACIÓN Y JUICIO


Francesco de Bortolomeo Bordini, La Fama.

New York. No me des noticias, dame escándalo. La fama es una droga destructiva que acaba con sus adictos. Podemos seguirla como los adoradores fanáticos del dios efímero. Es la religión de los que aspiran a un paraíso inmediato de dioses carnales. Adorar, no orar. Es la única religión que nos da el placer de ver sacrificados a los dioses, muertos por sobredosis, con un tiro en la sien o fracasados. La religión perfecta. En el Metropolitan Museum de New York exponen Bronces Franceses desde el Renacimiento hasta la Revolución. Inicia con la escultura de Francesco de Bortolomeo Bordini, La fama, un ángel que en la Revolución perdió sus alas y su trompeta. Esta fama ya no tiene que anunciar, está muda. Al recibir el encargo, Bordini la hizo ligera y grácil, los príncipes le pidieron que fuera más voluptuosa, le agregó curvas, senos redondos, nalgas, vientre y piernas carnosas. En la Revolución le destruyeron las alas de madera y la trompeta; aviso de caída de la imagen de la nobleza. La escultura en bronce tiene la obligación oficial del retrato y el desenfreno de la alegoría y la invención, son historiadores y novelistas.

La selección es reveladora por la perfección que alcanzan los artistas en cada escultura, no sólo en el dominio de la técnica, estos son los creadores de las imágenes que le dan realidad y sentido a la historia y la religión. Los retratos entre el juicio y el psicoanálisis, Richelieu y María de Médicis son vecinos de sala, famosos por sus métodos de eliminación del enemigo. María envenenaba y el Cardenal intrigaba, estrategias políticas y efectivas. De Henri Perlan está la Máscara de Medusa de 1653, es el grito de espanto de los enemigos caídos de Luís XIV en su victoria sobre la Fronda. Dos serpientes se enredan entre ellas, coronando el rostro cruelmente horrorizado de Medusa, entre los cabellos de esta tiara maligna bajan otras dos serpientes hasta la barbilla. Las serpientes están dentadas, son fieras que nacen de la fiera. Medusa abre la boca, grita, toda su musculatura esta expandida en ese aullido largo, gutural, histórico, es el abismo de sobrevivir a la decapitación. Maldice la fama que se inscribe en la Historia. El horror inspira tanto como la belleza, nos da ese placer enfermo de contemplar el dolor que no sentimos.
Prometeo de François Dumont de 1710. El desobediente de cuerpo hermoso está encadenado a un peñasco, trata de alejar al águila enorme que le desgarrara el hígado, no sabe como espantar a esa bestia hambrienta de su sangre. Ser devorado por un águila es un castigo cruel, el verdugo huye con las vísceras y vuelve, siempre regresa a las entrañas que crecen para alimentarlo.
El dios Saturno sabe que el placer no es matar, es devorar, hacer un solo cuerpo con la victima y llevarla dentro. De Simon Hurtrelle, Saturno devorando a su hijo, al contrario de Goya que lo sostiene como a un animal, este es un padre que abraza a su hijo y con espanto vemos como muerde el pie del niño que no puede defenderse. Saturno camina para esconderse, no quiere que descubramos lo que está haciendo, furtivamente se dirige con paso largo lejos de nuestra vista, mientras los llantos del niño nos guían hacia ellos.

En un pedestal, por fin en el centro para que la veamos de espaldas, El Invierno de Jean-Antonie Houdon de 1787. Cuando la presentó en el Salón de Paris los jueces puritanos la enviaron a un rincón para que nadie la viera por detrás, indignado Hudon retiró su escultura. El motivo es evidente, una joven de pie, el rostro, pecho y torso están cubiertos por una manta, solo vemos su culo y sus piernas desnudas. El culo es perfecto, bellísimo. Una invitación al sexo anal, es imposible resistirse a tocarla, acariciar el bronce pulido de sus nalgas. Ella elevada, nosotros en la tierra, con levantar la mano podemos sentirla. Soñar un culo es anuncio de fama, las imágenes son el lenguaje del que adivina.

En esta sala hay varios dibujantes copiando en sus cuadernos estas magnificas esculturas, es la única sala donde hay tantos artistas trabajando en vivo, espío sus trabajos y es evidente como la belleza sigue seduciendo a los que creen que el talento creador es para explotarlo, entregarlo y morir por él.

Bronces franceses del Renacimiento a la Revolución.
Metropolitan Museum of Art, de Nueva York.
Del 24 de febrero, hasta el 25 de mayo.
Publicado en Laberinto de Milenio Diário el 23 de mayo del 2009.

sábado 9 de mayo de 2009

SHOPPING IN ZONA MACO


-I need 10 or 15 skirts from Calvin Klein.
–What kind of skirts?
–Please, bore someone else with your questions…
Devil Wears Prada.
Ir de shopping a MACO ofrece dos opciones: comprar cosas que no valen nada por mucho dinero o invertir en arte aunque no te digan “el nuevo mecenas”. Lo primero da status de rico, porque el mayor alarde de riqueza es pagar una fortuna por un capricho sin valor y lo otro denota el “talento de saber” que no predomina en México. En la anterior Art Basel destacó el arte de inversión, se vendió mucha pintura y artistas sólidos, por acá todavía están de moda las compras tipo new money. Así MACO a ratos parece la feria del regalo, la mayoría de las galerías venden decoración, no arte, hay un enorme esfuerzo por complacer al consumidor o al coleccionista. Todos los precios de MACO son en dólares, eso ayuda a comparar lo que vale y lo que es parte del show business.
Recortes de etiquetas de Coca-Cola que dicen Coca-CoLaLa de Closki, te los puedes llevar por $2,000.00 dlls, o del mismo autor unos cohetes hechos con el New York Review of Books $5,000.00 dlls. De Raúl Cordero 5 fotos fuera de foco de cuartos de hotel $9,000.00 dlls porque “son la narración de un viaje”.
4 sillas de oficina que giran por 14 horas con un motor de Ariel Orozco, $12,000.00 dlls. El lugar común son las cajas de cartón, el material de rigueur de los contemporáneos, en la galería Enrique Guerrero una instalación de 7 cajas de cartón agujeradas y encimadas $10,000.00 dlls de Ricardo Rendón. Alejandro Díaz pintó frases en cajas de cartón y la obra se llama Hand painted boxes, $99.99 dlls cada una. Olga Adelantado te envía un vidrio a casa, sin protección y las roturas que el vidrio sufra es la “obra”, $5,000.00 dlls. Gavin Turk, Piss Painting, igual como hizo Warhol hace años con grandes dosis de vitamina B y Basquiat cooperando, $29,000.00 dlls, su olor confirma la autenticidad. Decenas de letreros de neón para los que les gusta la decoración tipo antro, como en la OMR, el letrero de neón LOVE de Aldo Chaparro, $9,000.00 dlls. Gabriel de la Mora, un vinyl negro enmarcado $16,000.00 dlls. Para los futboleros, de Felipe Barbosa, una pelota de fut bol armada con trozos de otras pelotas $4,000.00 dlls. Una tela con dos cierres de plástico enmarcada de Rubén Méndez $5,000.00 dlls. Perfomance y mural de Julieta Aranda, te pinta un grafiti que dice No you can’t por $3,000.00 dlls. De Betsabé Romero, la Pineda Covalín del arte contemporáneo, un coche de juguete forrado de hojitas $3,000.00 dlls o una de sus llantas, $9,000.00 dlls. Instalación de una panadería portátil de Eduardo Navarro, $9,000.00 dlls. Una pegatina de Marcly.org que intervino el espacio pegada en el extintor, es gratis. Seis tablas con clip para poner papeles, con dos bancos de madera y dos globitos desinflados de Nicolás Paris $5,000.00 dlls o un lápiz de color verde con su repicita, Jardín portátil, $400.00 dlls. Desde Noruega y Dinamarca una litera invertida, $104,000.00 dlls de Elmgreen & Dragset. Trozos de gamuza cortados con forma de manos de Jonathan Monk $9,000.00 dlls. Seis o más planchas encimadas de Miguel Monroy $2,000.00 dlls. En la división basura: series de foquitos de navidad enredadas y sin foquitos de Sofía Táboas $5,000.00 dlls. Papel plateado para regalo pegado a unos palos de madera de Gabriel Kuri, $50,000 dlls. Un viejo Cutlass blanco con los asientos envueltos en celofán, aluminio y cartón de Thomas Hirschhorn, $120,000.00 dlls.
Para los que no son fashion victims y no gastan a la nouveau riche, hay buena pintura: de la Galería Toca, Hombre meditando, óleo sobre lino de Javier Peláez, $15,000.00 dlls, excelente. Jean Carlo Scaglia Tríptico $7,000.00 dlls. Max Gomes Canle, óleos de pequeño formato, $2,000.00 dlls. Galerie Barbara Thumm, 48 tintas recreando portadas de Signal y de Freies Deutschland de Fernando Bryce, $84,000.00 dlls.
La peor crisis es la falta de talento, pero para comprar. La excentricidad ya no es gastar miles de dólares en una ridiculez que exhibe la nula visión artística, lo verdaderamente novedoso y rompedor es encontrar en esta mega tienda de regalos a esos artistas que sí se volverán una buena inversión.
Publicado en Laberinto de Milenio Diario el sábado 9 de mayo, 2009.
Zona Maco Arte Contemporáneo, abril 2009. Centro Banamex.

martes 28 de abril de 2009

CONCURSO DE MINI FICCIÓN



El Taller de cuento Ficticia me invitó a ser jurado del concurso del mes de marzo de mini ficción. Como tema sugerí hacer una historia que girara en torno a una obra de arte o su creación. A continuación están los cuentos seleccionados y los ganadores con mis comentarios.

Escritores:
La mini ficción no es una ocurrencia, un chiste o una regla moral, es mucho más. Unas líneas pueden portar una tragedia, pueden ser una historia emocionante, no nos limitemos a ser agradables o discretos, estamos para escribir, si las obras no tienen riesgo y son tibias, desaparecen de la mente del lector. Extrañé que no fueran eróticos, hay vergüenza de escribir, de decir, de estallar. Cuando se mantiene la disciplina de respetar el tema les da una guía que ayuda mucho al desarrollo de la ficción. Esto es muy sutil, porque en varias ocasiones aunque haya una obra en el texto, la obra no es el tema. Eso aunque la ficción sea buena, no cumple lo requerido. Declaré ganadores a los que tuvieron la fuerza de no romper con el canon establecido y dentro de sus límites crearon una ficción memorable. AL.


Selección del día 1: "ARTEREXIA"
Autor: Vetusta Morla.
Tallerista: Tequila

Adele Bloch-Bauer no era consciente de su esbelta figura ni de sus delicados trazos. Por más que la gente le decía que sí, que era un auténtico retrato de Klimt, ella, frente al espejo se veía como un Botero.

COMENTARIO: “El artista o el escritor tienen que saber” para que la ficción sea verosímil. Adele no sabría lo que es un Botero, seguramente si conocería un Rubens. La correlación histórica para la verosimilitud es muy importante.

Selección del día 2: “La ventana”
Autor: Zaz
Tallerista: Santiago

No te sorprendas de encontrar estas letras en tu pintura ni te ofendas, que no ha sido un vándalo, fui yo. Es que, mi buen Bacon, desde que me eligieron con el humo blanco, nada me ha divertido tanto como enseñar mi rostro a través de tu lienzo, quería agradecértelo y se me ha ocurrido hacerlo así.

Aún con la ceniza que me pusiste encima, he visto el mundo y me ha gustado, con todo y las miradas de horror que provoco. Cuando era niño y me encerraban por prenderle fuego a los gatos, me aburría ver la vida pasar desde la ventana; ahora me asomo para deleitarme con las pasiones que tuve que disimular y esconder mientras fui Papa.

Pues antes únicamente podía ver miradas de reverencia y éstas, te lo aseguro, llevan al hartazgo. Pero cuando supe que, al morirme, podía elegir en el mundo un lugar donde quedarme con tal de no ir al infierno, me vine para acá y desde aquí sigo gritando.

Inocencio X

COMENTARIO: La ficción nos da la oportunidad de superar a la realidad. El cuadro del Bacon y el de Velázquez, que no le gustó al papa por ser demasiado real, reflejan el horror de la persona que fue Inocencio. “El artista o el escritor, tienen que saber”, este papa nunca disimuló sus pasiones, fue cruel y depravado, incestuoso y sediento de poder. Fue tan despreciado que su cadáver quedo tres días abandonado antes de que se atrevieran a tocarlo. La narración a pesar de ser correcta se queda corta con la realidad del personaje y de la pintura.

Selección del día 2: “La picazón”
Autor: Wolf
Tallerista: Santiago

La estatua sentía una comezón en la cabeza como una puñalada repetida. Incapaz de otra cosa, elevó sus plegarias al poderoso Zeus, quien apiadándose de la pobre la liberó de su rigidez marmórea. Instantes después —rompiendo los cristales— estrenaría su voz al descubrirse sin brazos.

COMENTARIO: El artista o el escritor, tienen que saber. La Venus no fue creada sin brazos, las estatuas están rotas por dos razones, una el tiempo, otra San Agustín, él ordenó que las rompieran para castigar el deseo que despertaban. Por eso tienen mutilados los genitales y las caras. Zeus la creó completa.

Selección del día 2: “Cuento histórico”
Autor: Gremlin
Tallerista: Santiago

—Toda Florencia podrá comparar. Estos desnudos son perfectos. Claro que no tienen la belleza de la escultura, aunque ese idiota piense que es sucia y polvorienta. Se siente aristócrata y no es más que un bastardo. Oh, esa raya no iba ahí... bueno, será la orilla del Arno —pensaba Miguel Ángel.

—Por supuesto que soy mejor. Hay que ver la fuerza expresiva en estos caballos. Tal vez sea una buena jugada alabar el trabajo de ese picapedrero. ¿Artista? No sabe ni vestirse correctamente —se dijo mentalmente Leonardo.

Al final, destinados a la sala del Gran Consejo del Palazzo Vecchio, del lado derecho los soldados desnudos emergerían del Arno para luchar en la Batalla de Cascina; del izquierdo, las armas de los jinetes florentinos ganaban el estandarte en la Batalla de Anghiari. Ambas, según Benvenuto Cellini mientras estuvieron intactas, fueron la escuela del mundo.

COMENTARIO: La conclusión es confusa, y se pierde en una explicación que no es un desenlace.


SELECCIÓN DÍA 3: “Por tu obra serás juzgado”
Autor: DAN
Tallerista: miriam chepsy

Tenía que hacer un cuento sobre el cuadro de la tía Eulogia, pero yo no tengo tía Eulogia; en cambio, soy el feliz padre de tres niñas que muestran cierto talento: Lilith raya las paredes, Luz María prepara pastelitos de lodo y Casandra hace ruido con cuanto objeto encuentra. Decidí darle un empujoncito a su potencial y así tener materia para mi relato.

Al llegar a casa le di acuarelas a la que pintarrajea, plastilina a la pastelera y una guitarra a la escandalosa, y les rogué, con cariños y ternuritas, que crearan una obra mientras dormía la siesta. Dos horas después fui al patio para cosechar el fruto de la imaginación de mis nenas, pero las pinturas, la masa y el instrumento musical estaban botados. Lilith jugaba a que sus muñecos se casaban, Luz María atormentaba a una estrella que no sé a qué constelación le robó y Casandra... su única obra era la que hacía sentada en la bacinica.

Una a una las puse sobre mis rodillas y les di la paliza que desde hacía tiempo venían mereciendo, las mandé castigadas a su cuarto y volví a mi estudio, me senté frente a la computadora sin saber qué escribir, recordando con nostalgia aquellos tiempos en que mi padre pensaba que yo era el próximo Cervantes.

COMENTARIO: Aquí el tema no es el arte, tampoco el trabajo creativo, es la mediocridad heredada en una familia, el mal congénito de ellos. Esto trasladado a la ciencia funciona, por lo tanto no es el tema.

Selección del día 5: “Esnobismo”
Autor: Wolf
Tallerista: JOSÉ M. NUÉVALOS

Aunque se había postergado la apertura de la VII Instalación sobre «Sociedad y Trabajo en el Arte desde la Revolución Industrial», muchos entusiastas acudieron a la misma el día anteriormente previsto. La crítica en funciones, conmovida frente a tal cota de talento, aplaudió a rabiar a los atónitos obreros.

COMENTARIO: La información sobre el tiempo: “postergación, anteriormente” no aporta a la ficción, y hace a la sintaxis que se meta en un lío. Una frase hecha “aplaudió a rabiar”, demasiado en un texto tan corto.

Selección del día 5: “Sacrificio”
Autor: Gremlin
Tallerista: JOSÉ M. NUÉVALOS

Desde que vio el David de Miguel Ángel, ese fue su modelo a imitar. Cada vez que está por arrojar la toalla, recuerda aquella piel tersa y lisa de la estatua que da ganas de tocarla para ver si es real. Pero... ¡Aaaaah! ¡Duele tanto la depilación láser...!

COMENTARIO: Insertar una frase hecha “tirar la toalla” en una novela es irritante, en una mini ficción, es un exceso.

Selección del día 5: “NATURALEZA MUERTA”
Autor: Mamut
Tallerista: JOSÉ M. NUÉVALOS

En el Museo Reina Sofía de Madrid, ante la mirada atónita de un grupo de turistas, se acaba de producir un hecho inverosímil: el “Guernica” ha decidido actualizarse. El lienzo en desarrollo, cubierto ahora con infinidad de nuevas imágenes cargadas de angustia, dolor y muerte, ya ocupa las salas 6, 7 y 8, y amenaza con extenderse a los demás pisos de la edificación.

GANADOR: Es una gran ficción. La imagen de un cuadro que crece, que está vivo. Buena sintaxis y las palabras exactas. Excelente.

Selección del día 5: “Minimalismo”
Autor: CHESTER TRUMAN
Tallerista: JOSÉ M. NUÉVALOS

En su afán por desvelar la quintaesencia de la Novena Sinfonía, eliminó la percusión por redundante. Más tarde hizo desaparecer las voces y después prescindió del timbal en el Segundo Movimiento. A continuación, suprimió toda la sección de cuerda y, por fin, se deshizo de los instrumentos de viento.

Ahora, el ilustre director de orquesta ejecuta cada martes la pieza musical en el teatro. Se sube al escenario, frunce el ceño y comienza a agitar los brazos. El único sonido es el frufrú de sus mangas chocando violentamente contra el frac. El público sólo tiene que acomodarse en las butacas e imaginar, nota a nota, la fantástica pieza de Beethoven.

GANADOR: La desintegración de la obra, imaginar lo que conocemos, porque la memoria soporta la destrucción. Buen desarrollo y desenlace.

Selección día 6: "Musa en suspenso"
AUTOR: DAN
Tallerista: IMPAL

La tía Eulogia ha caído en una extraña locura, cree que es una manzana, y quiere ser pintada por Cezanne, está ahí, colgada de una rama esperando a ser cosechada para llegar al estudio del artista.
No sé en verdad quién es más preocupante, si la deschavetada hermana de mi padre pendiendo del árbol, o el tío Filigonio sentado a su pie, esperando que caiga para enunciar la ley de la gravitación universal.

COMENTARIO: El tema no es la obra, es la locura de la familia, igual la tía se imagina ser una mesa, el asunto aquí es su demencia.

Selección día 7: "Crisis"
Autor: ismed
Tallerista: SAPO

En el MoMA las latas de sopa Campbell han aparecido abiertas y vacías, se busca un sospechoso que mostraron las cámaras de seguridad:1.80 de estatura, caucásico, con una mancha de tomate en la ropa.

COMENTARIO: Formalmente como narración función, es correcta, pero el desenlace no es interesante, se queda corto.

Selección día 7: "Inspiración"
Autor: gremlin
Tallerista: SAPO
Era la primera vez que veía el original, tan conocido para él por reproducciones. Opinaba que el autor era un cobarde al limitarse a plasmar en una pintura lo que él decidió llevar a la práctica.

—La expresión del Dios no refleja con justicia la magnitud de lo que siente, pero se acerca— dictaminó antes de la última mirada a “Saturno devorando a un hijo”.

COMENTARIO: Sobra toda la línea de “opinaba”, rompe la ficción, porque nos da dos veces la misma información, una en la voz del narrador y otra en la del personaje. Una mini ficción no soporta tanta retorica.

Selección del día 8: “Inspiración”
Autor: Richard Densmore
Tallerista: Maga

- Bueno chicas, es mi turno con éste.

- ¡Claro que no! Yo soy la siguiente.

- ¡No es cierto, tú le diste al último, éste es mío!

- Pero por supuesto que no. Ha pasado mucho tiempo para que existiera otro, y digo que éste me corresponde.

- ¡Bueno, ya basta de escándalo! ¿Qué no ven que lo van a despertar con tanto ruido? Decidamos quién le dejará sus dones de otra forma, pero déjenle dormir...

Y así, Euterpe se sentó a un lado de la cuna, y mientras cantaba suavemente un arrullo, el pequeño Chopin seguía el compás con su manita mientras soñaba.

COMENTARIO: El diálogo es demasiado, y sin embargo no da razones poderosas para elegir darle un don u otro.


Selección del día 8: “EL BELLO Y LA BESTIA”
Autor: Argonauta
Tallerista: Maga

Ella, embelesada, no puede apartar los ojos de su obra maestra: Adonis. Él, atrapado, no puede evitar la mirada de su escultora: Medusa.

GANADOR: Es una ficción mayor hacer a la Medusa escultora y a su terrible maldición, creación. Está narrado con la extensión necesaria, sin adjetivos gratuitos.

Selección del día 8: “Créditos”
Autor: DAN
Tallerista: Maga

—¡Ja! ¿Que ese depravado reverendo Dodgson es autor de la “Pequeña mendiga”? —exclamó furiosa la señora Liddell—. ¡Fui yo la que padeció a esa escuincla en el vientre y la parió! Y todo para que me pague así, dejándose fotografiar casi desnuda. La única obra de ese infeliz son los chismes que se andan diciendo de mi pequeña Alicia. ¡Ah! En cuanto a esa mocosa, después de la paliza que le espera va a parecer limosnera de verdad —dijo la mujer blandiendo una correa— ¡Le voy a dar sus maravillas!

COMETARIO: No hay sorpresa en esta ficción porque el conflicto de la obra que proviene es más grave que el de la anécdota de este cuento. Por un lado Alicia es una historia de personajes egoístas y por otro, la pedofilia, es una niña posando desnuda. No es asunto de palizas, da para más.


Selección del día 8: “Borroso”
Autor: Gremlin
Tallerista: Maga

No se sostiene en pie. El efecto de borracheras siglo tras siglo se nota ya en su físico aun cuando debajo se adivina una lejana belleza, tal vez perdida durante la búsqueda del placer de los sentidos; no logra enfocar bien la mirada, pero cree que la escultura que más se le parece —y la que más le gusta— es la que de él hizo un tal Miguel Ángel.

GANADOR: El punto de vista de un modelo mítico, decadente y sin memoria, inmortal por obra de la ficción y la recreación. Es un desarrollo interesante, una anécdota hermosa.


Selección día 8: “La Tía Eulogia”
Autor: Wolf
Tallerista: Maga

La tía Eulogia era aficionada a la plástica pero sólo pintaba naturalezas muertas, nunca gente. Mamá nos dijo que se debía a su timidez. Pao y yo decidimos cambiar eso: o nos plasmaba en un lienzo o dejábamos de quererla. Derrotada, la tía se descubrió como una notable retratista. Nuestro siguiente paso fue animarla a que pintara adultos; mas nadie parecía tener tiempo para posar y le sugerimos que contratase un modelo. Escandalizada, se negó. Ante nuestro asedio, pronto volvió a ceder. Desde hace seis meses se la pasa en el taller con el joven modelo y aún no nos ha enseñado ¡ni un cuadro!

GANADOR: El proceso creativo y sus sorpresas. El desarrollo de la historia mantiene la intriga y tiene un desenlace sorpresivo.

Selección del día 9: “Cambio de imagen”
Autor: Ismed
Tallerista: Lucía

El galeno se creía un artista de la cirugía plástica, pero la responsabilidad la tuvo el paciente al decirle:
—Haga de mi rostro una obra de arte.
No imaginaba que el médico era un apasionado admirador de Picasso.

COMENTARIO: El galeno al ser un artista de la cirugía plástica tiene sus propios cánones estéticos, aunque admirara a Picasso, el aplica los suyos. Al buscar el humor desvirtúa el desenlace.

Selección del día 9: “La obra tiene la última palabra”
Autor: Wolf
Tallerista: Lucía

A la mañana siguiente de haberse burlado del pintor, el crítico despertó maniatado en una habitación vacía. Frente suyo un cuadro. Tras sus primeros gritos, el artista agraviado se hizo presente.

—¡Ja! Si usted cree que podrá hacerme cambiar de opinión enfrentándome a esa abominación, olvídelo: ¡va tan muerto como su arte! Una simplona pintura de una canilla en la era de las instalaciones y el videoart. ¡Por amor de Dios!

Inmutable, el creador se dirigió hasta el lienzo y con sus pinceles convirtió el óleo sin vida, en agua prístina. Luego se marchó. Ya cansado de maldecir, recién entonces el crítico advirtió cómo, tras rebalsar el cuadro, se comenzaba a inundar la hermética habitación.

GANADOR: Las obras viven, eso es cierto, y su vida ha matado la permanencia de muchos críticos, esta ficción es casi documental.


Selección del día 9: “Vagando por el páramo”
Autor: gremlin
Tallerista: Lucía

Camina entre las nieblas de Dartmoor. Apura el paso. Aunque sigue las indicaciones de un famoso detective, no deja de tener miedo. ¿Y si es real el famoso perro? La oscuridad lo rodea. De repente, un grito rompe la niebla:

—¡Tu padre es un cabrón hijoeputa como ustedes! ¡Vengan acá, bola de inútiles!. ¿Quién se tragó lo que dejé aquí? ¡Y ni siquiera han limpiado, puta madre! ¿Qué esperan, hijos de la chingada? ¡Los estoy llamando, pendejos! —y la retahíla sigue.

Suspira, sale de su escondite y se dirige a enfrentar con sus hermanos la tormenta que se avecina, no sin antes marcar la página de “El sabueso de los Baskerville”.

COMENTARIO: La conclusión explica, no es un desenlace.

Selección del día 9: “Mirando de cerca”
Autor: Zaz
Tallerista: Lucía

En la quietud nocturna del Vaticano, dos hormigas duermen sobre La Piedad. Ha sido muy largo el trayecto para finalmente recorrer la famosa escultura, de la cual les hablaran en Florencia otra pareja de turistas, con quienes se encontraron sobre el David.

COMENTARIO: ¿Ni un poquito de suspenso? ¿O de emoción? ¿O fuerza?

Selección del día 10: “Murmullos en el Louvre
Autor: Gremlin
Tallerista: Dr. Pedraza

—!Pues yo no sé de que te quejas —estalló la Victoria Alada de Samotracia al oír los lamentos de la Venus de Milo—, al menos conocen tu rostro!

GANADOR: Efectivamente la Venus y la Victoria de Samotracia deben llorar la destrucción a las que las sometieron. Esta ficción sucede, ni la explican ni la describen, pasa. Muy bien.

Selección del día 10: “Obra cumbre”
Autor: Manlyf
Tallerista: Dr. Pedraza

A falta de cincelar los ojos mi escultura había alcanzado un realismo sorprendente, tanto que la curiosidad se apoderó de mí y quise observar el mundo a través de ella. El precio que pagué fue el de no ver jamás su resultado final.

COMENTARIO: La sintaxis hace confusa a la historia. Está claro que en la vida real decimos negaciones por afirmaciones o infinitivos también por afirmaciones, pero en una ficción, esto confunde.

Selección día 10 “De parte del artista”
Autor: Wolf
Tallerista: Dr. Pedraza

El humo, que nublaba el cuadro, pronto se desvanecería y con él la única pista de que la bala incrustada en el entrecejo del crítico había salido de allí.

GANADOR: Sí, que los buenos cuadros maten a los malos críticos. Las palabras justas, con misterio y desenlace.

Selección del día 11: "Arte vivo"
Autor: Tremont
Tallerista: el aguila descalza

La pareja de estatuas humanas especialistas en Rodin se coloca en posición de buscar cada uno la boca del otro. Cuatro horas después, a punto de fundir el primer beso, se rozan las cabezas que arden como fósforos. Un par de sensibles transeúntes se detiene a aplaudir con entusiasmo, mientras que un tercero arroja al paso su moneda hacia el montón de brasa incandescente.

COMENTARIO: Es muy común que la poesía se confunda con la ficción. Esta descripción es más poética que ficción.

Selección del día 11: "Arte para morir"
Autor: Gata Blues
Tallerista: el aguila descalza

3 de mayo de 1808, Montaña del Príncipe Pío.

—¡Que me maten ya, descarguen la munición de los fusiles!

—Reviente mi pecho, se empape la camisa blanca con mi sangre, sangre que se derramará sobre más sangre.

Y el trágico final no llega, ni siquiera ahora, cuando merodea como sombra angustiada en el Museo de Prado.

GANADOR: Esta es una ficción con vida, es decir no sucede porque la explique o la describa, sucede en sí misma, un gran desarrollo que lleva a un desenlace conmovedor.

Selección del día 12: "Efecto visual"
Autor: Gremlin
Tallerista: José T. Espinosa-Jácome

Como no estaba de acuerdo, la llevó a una exposición de Frida Kahlo. La puso aparentemente de manera inadvertida frente a “La cama volando”. Funcionó; de inmediato, ella canceló el aborto.

COMENTARIO: Esto está más cerca de la propaganda que de la ficción. Por otro lado Frida sufría por no poder tener hijos, no era anti abortista.

Selección del día 12: "¡Achú!"
Autor: Dan.
Tallerista: José T. Espinosa-Jácome

A punto de terminar su primer cuadro la niña estornudó, iba a quitar aquella cosa pegajosa que se adhirió al lienzo, pero se detuvo: “¡se ve lindo! –pensó– parece un arbolito”.
“Bien dijo mi papá que los caminos del arte son caprichosos" –reflexionó mientras estampaba su firma en la tela.

COMENTARIO: No es consecuente el razonamiento con el lenguaje del personaje. Esto lo hace poco verosímil.

Selección del día 12: "Imperfecta"
Autor: Wolf
Tallerista: José T. Espinosa-Jácome

Durante semanas no cinceló el mármol. Había algo en la modelo que se lo impedía… Esta mañana, al iluminarse su mente, arremetió con una daga contra la desprevenida mujer.
—Ahora sí, ¡tengo la modelo perfecta! —se dijo, mientras disponía de los brazos y la cabeza sobrantes.

GANADOR: Los artistas mataban de hambre a sus modelos, las sometían, lo que sigue es que las mutilen. Nos da suspenso y desenlace emocionante.

Selección del día 12: "Aire"
Autor: Homless.
Tallerista: José T. Espinosa-Jácome

Anoche robaron en el Museo de Arte Contemporáneo la famosa escultura “La nada”, una obra inexistente. Por fortuna, la carencia de masa —y por tanto de dimensiones— de dicha obra hace que su ausencia pase inadvertida.

Hoy el museo abrió sus puertas como todas las mañanas. El público ha desfilado frente a la obra imaginaria proclamando las mismas frases de admiración que de costumbre. La nota con el título permanece colgada en la pared. El autor niega que haya habido robo alguno y asegura que la figura permanece allí, que sólo hace falta un poco de imaginación para contemplarla. Los críticos continúan alabando el neo conceptualismo de la escultura.
Por su parte, el ladrón trata inútilmente de encontrar algún comprador para su cotizado e ilusorio botín.

GANADOR: Es muy divertida la situación que es documental de la realidad del arte actual, su desarrollo es muy bueno y sin romper la ficción sucede con soltura.

Selección del día 12: "FILIGRANA"
Autor: Mamut
Tallerista: José T. Espinosa-Jácome

Arsenio Lupin está próximo a concluir su obra maestra. Desde hace mucho tiempo, el simple robo de objetos no constituía un reto para él; por eso, tras años de investigaciones y profundos estudios de diversa índole, refinó su trabajo hasta desarrollar un sistema –sustraer la esencia de las cosas– que le permitirá conferir a su oficio dignidad de arte.

París, 9:00 a.m.
Conmoción en el Louvre. El afamado lienzo está incompleto; la enigmática sonrisa ha desaparecido.

GANADOR: Planteamiento y desarrollo bien logrados y un gran final.

Selección del día 13 'Manolín'
Autor: Sennachie
Tallerista: Aglaia

El muchacho sostenía la espada del pez con las manos.

—¿Eso es lo que vendes? —preguntó el hombre barbado.

—Ajá.

—¿Estás seguro?

—Es mía. Él me la regaló.

—¿Cuánto quieres?

—No quiero dinero.

—¿Entonces…?

—Que cuente cómo el viejo lo pescó. Toda la historia…

COMENTARIO: Es un desarrollo que se alarga con diálogos que no aportan a la historia y la hace confusa.

Selección del día 13: 'Tedio'
Autor: Argonauta
Tallerista: Aglaia

Suena el despertador. Me levanto, me baño, me afeito, me visto –camisa blanca, corbata roja, traje oscuro, bombín–, empaco la fruta, salgo a trabajar. Llego, saludo, entro al marco, cuelgo la manzana verde ante mis ojos y permanezco así, inmóvil, de 10 a.m. a 5 p.m., de martes a domingo. Descanso los lunes.

GANADOR:
La agenda de un cuadro de Magritte, un trabajo surrealista consecuente con la obra.

Selección día 14: "Tocata y fuga"
Autor: de Wolf
Tallerista: Maggi Co

Al tercer día, lo único que hallaría de su recién acabado «Cristo en el Santo Sepulcro» sería el sudario.

COMENTARIO: El tema es un milagro, no una obra. El arte es verosímil y concreto, la religión es otro tipo de ficción.

Selección del día 15: "Discriminación"
Autor: Gremlin
Tallerista: lina popita

Debajo de un puente, se apretujaban varias personas para evitar el frío de la noche.

—Pero van a ver, ahora que gane la demanda, los invitaré a la casota que me voy a comprar.

—Pero ¿porqué estás tan seguro de ganar? Los de la calle no le importamos a nadie.

—Los del CONAPRED me dijeron que va a ser muy fácil porque mi caso está bien documentado. Gracias a Dios y a Víctor Hugo— contestó Quasimodo.

Glosario
CONAPRED: Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (organismo autónomo mexicano).

COMENTARIO: Aquí el tema es la discriminación. En la obra de Hugo, es una historia de amor trágico. Esta anécdota no es consecuente con la historia del personaje, con sus ideales.

Selección día 16: “METODOLOGIA”
Autor: Argonauta
Tallerista: Jorge Oropeza

Edvard contempla, abstraído, cómo se desatan los nudos de la escena: la aparición del victimario, el baile silencioso del cuchillo, un grito de terror y, acto final, una mueca congelada en el rostro de la víctima –y en la mente del artista.

Munch reacciona. Elabora un rápido boceto, le paga al asesino, da media vuelta y, presuroso, se interna en la bruma que a esa hora comienza a difuminar el puente de madera.

GANADOR: Todos los medios para lograr la obra, llevarla hasta sus últimas consecuencias. Está narrado bien y con emoción.

Selección del día 17: “El público es soberano”
Autor: Wolf
Tallerista: F.C. Perezcardenas

Exponía una escultura del hombre invisible. Los concurrentes, tras un breve silencio, ovacionaron al artista; quien prefirió —al saborear tan grande éxito— no denunciar el hurto.

GANADOR: La vanidad del artista por encima de la calidad. Aquí esta bien descrito el fraude y el cinismo.

Selección del día 17: “Usurpación”
Autor: DAN
Tallerista: F.C. Perezcardenas

Perdóname Señor —dijo el hombre frente a “La Pieta” de Miguel Ángel.

Al otro día hallaron a Jesús en el suelo, y el cadáver de aquel pordiosero entre las cariñosas manos de la dolida María.

COMENTARIO: El tema es un milagro, la obra es sólo una excusa.

Selección del día 17: “La dama generosa”
Autor: La tía Eulogia
Tallerista: F.C. Perezcardenas

Para combatir la hambruna producida por la crisis mundial de alimentos, a cada indigente le regalaba un cuadro de su colección hiperrealista de legumbres y hortalizas.

COMENTARIO: El tema es la ignorancia o la estulticia de alguien, no el arte, les podía dar fotos o frutas de cera y el resultado sería el mismo.

Selección día 18: "Calentamiento global"
Autor: grifo
Tallerista: Claudio

Mary Shelley nunca pudo imaginar el verdadero final de su obra. El Monstruo ya no encuentra sentido en su deambular y, obligado por un hielo ártico cada vez más frágil, abandona su exilio y se encamina hacia el sur, con la ilusión de reencontrarse con su creadora.

COMENTARIO: La línea inicial sobra, bastaba con nombrar al final a la escritora y dejarnos disfrutar del suspenso.

Selección día 18; "Diferencias irreconciliables"
Autor: gremlin
Tallerista: Claudio
—¡No te permitiré colgar eso! ¿Cómo se te ocurre traer algo así a la casa? ¿Y si la ven los niños? No tienes una pizca de cerebro. ¿Qué dirían los vecinos si se enteran? Van a pensar que eres un degenerado y que yo te lo permito. Llévate tu porquería, ésta es una casa decente.

Harto de ella, el marido imaginaba un departamento de soltero, con la copia de "El nacimiento de Venus" de Botticelli en el centro de la decoración.

COMENTARIO: La historia es el puritanismo de alguien ignorante, no es la obra, ni el arte.

Selección día 18: "Artefilia"
Autor: Zaz
Tallerista: Claudio

Hice que se tumbara y posara convirtiéndola en La maja vestida. Desgarré la tela de sus senos mientras mi diván la penetraba.

COMENTARIO: Está más cerca de la poesía que de la ficción, es un poema en prosa.



Selección del día 19: "Pinacoteca"
Autor: El Vico Escarlata
Tallerista: el aguila descalza

Después del derrumbe sólo se rescató un cuadro, el de una escena muy triste.

COMENTARIO: No habla de una obra de arte, el “cuadro” es la imagen que vemos todos después de una tragedia, que no es una obra en sí misma.

Selección día 20: "Carta al purgatorio"
Autor: Gremlin
Tallerista: Paola Cescon

Leonardo:

Como eres un genio de las matemáticas te preguntarás que haces aún ahí si, según tus cálculos, ya has cumplido el tiempo de penitencia. Te hemos perdonado el descuido para realizar algunas de tus obras dejándolas inconclusas, haber ideado máquinas de destrucción, tu enorme vanidad y el desmesurado orgullo, incluso el trato con cadáveres, tomando en cuenta que los resultados de esto último beneficiaron a muchos.
Lo que no te perdono es que durante siglos la humanidad ha estado intrigada con la figura a mi derecha en “La última cena”, derramando ríos de tinta acerca de su identidad, dejándome ¡a Mí, Dios Hijo, en segundo plano por culpa de tus ambigüedades!

Lo siento. He hecho uso de mis influencias. Sé que debo perdonar, pero me digo que soy hombre y tengo debilidades; ten paciencia, quizás algún día lo logre y te traiga junto a mi Padre.

Jesús

COMENTARIO: La anécdota es más dramática que la narración, pensar en un Jesús banal, presuncioso y cruel es más impresionante que el desarrollo final de la ficción.


Selección día 20: "En el País de la Realidad"
Autor: Dan
Tallerista: Paola Cescon

—¡Que le corten la cabeza! —ordenó la reina de corazones.

Enterada de que las condenas anteriores no fueron cumplidas, ella misma supervisó la ejecución de Alicia; cuando el hacha rebanó el cuello de la niña, el gato de Cheshire dejó de sonreír.

COMENTARIO: ¿Por qué dejó de sonreír? Es un gato cínico, es una historia de seres egoístas. Sería más consecuente que se riera a carcajadas.

Selección día 20: "La exposición"
Autor: peregrînus
Tallerista: Paola Cescon

En un extremo del salón, el crítico rodeado de público, se manifiesta sobre la obra:
—Vemos acá un trabajo enriquecido por una fuerza compacta que adquiere notoria preeminencia expresiva en el vacío (dice con vehemencia). La obra de este artista enciende luz y penetra en el aire que la circunda, aporta nuevas voces al arte conceptual y deja muda la mirada de los que estamos apreciando tanta belleza (los espectadores escuchan en silencio).
Pálido y sudando, el marchante de la galería se pregunta qué exabruptos romperían el silencio si llegaran a darse cuenta que la muestra aún no se ha colgado.

GANADOR: Tiene el argot del arte contemporáneo y con él construye una historia que ya hoy es una realidad, aunque aquí sea ficción.

sábado 25 de abril de 2009

EL ARTE NO CAMBIA NADA. Fernando Botero.

Motosierra. Fernando Botero.


La Historia es el libro de cuentas de un matadero. El Dolor de Colombia es el título de la exposición de la obra de Botero en la Pinacoteca Diego Rivera. La producción está fechada entre 1999 y 2004. Después de una obra reconocida por su técnica depurada basada en los colores del Renacimiento, la composición y tonalidades del Giotto llevadas a seres hedonistas de gordura descomunal, ellos de genitales infantiles con vello púbico y ellas con senos redondos y coños breves, Botero mira a la tragedia desde que Colombia es, como México, el referente del imperio del narcotráfico, la violencia, los crímenes impunes y el dolor. Son pinturas que cuentan con inusitada veracidad el sufrimiento y la violencia que viven las personas. Los cuadros de Botero reflejan individuos y dan rostro y corporeidad a los crímenes que el Estado marca con números y estadísticas. En sus pinturas los cadáveres tienen hijos, familias, las personas lloran y el consuelo del secuestrado es la muerte. Hoy, en este tiempo que vivimos, es iluminador ver la valentía de Botero al denunciar la tragedia social de su país porque ningún otro artista lo hace con tanto riesgo. El exhibicionismo, el fetichismo y la superficialidad son las señas de lo que llaman “denuncia” en instalaciones, objetos y videos. Botero no tiene miedo, respalda la claridad de la verdad en su talento y dice con sus pinturas lo que nadie se atreve: que esto es resultado de la cobardía del Poder, de la ineficacia del Estado y su complicidad criminal. Son desnudos de las víctimas y los criminales, en El Verdugo, dibujo extraordinario, vemos el cuerpo fuerte y poderoso de un hombre de espaldas que levanta un machete con una línea roja de sangre, lo blande con furia para seguir matando. Dice Fernando Vallejo ante la muerte en Colombia, “Dios no existe y si existe es la gran gonorrea”. Los buitres devoran el cuerpo de un joven mutilado por sus carniceros con una motosierra, comen de sus heridas, es un óleo con un cielo azul inmenso, montañas y soledad.

La introducción de la exposición es un texto de Botero en el que afirma “el arte no cambia nada” y explica su necesidad de plasmar este dolor para que no sea olvidado. México olvida, tenemos memoria selectiva para nuestros valores kitsch y negamos lo que de verdad nos atañe, que cada sicario decapitado, y cada ciudadano asesinado deja familias destrozadas, niños y jóvenes que quieren venganza. Los secuestrados, son óleos y dibujos de la infamia, hombres y mujeres desnudos, con los ojos vendados, llorando, heridos, las manos atadas y la vergüenza de la humillación en la inclinación de la cabeza, las gotas de sangre y las heridas son como los cuadros de los santos del Renacimiento, que hacen humano al dolor. Sin Compasión un hombre grita dolorido, Víctima, otro escupe sangre; impotentes y corpulentos a disposición del matón que no vemos pero conocemos. En Masacre de Ciénaga Grande un óleo que nos muestra como los paramilitares masacraron a 60 pescadores “Ratas, hijoeputas, guerrilleros, sapos informantes” les gritaban mientras los ametrallaban, los pescadores murieron en sus lanchas acribillados. Medellín-Metrallo, todos traen un tote, por si se ofrece… nos cuenta Vallejo, y dice el sicario “o eres tú o son ellos”. Después del asesinato, la venganza exhibe su poder en el dibujo Motosierra, son brazos, piernas, cabezas, torsos mutilados que se apilan sobre su sangre; cruel y exacto, así es el negocio. Tortura, un hombre cuelga inerte, desnudo, violado, golpeado y las carnes deformes sin control. ¿Y la justicia? Una madre llora con su hijo muerto, otra grita el dolor, esas gordas felices que antes bailaban en los cuadros de Botero hoy lloran a sus hijos asesinados. El Estado no sabe que los sicarios también matan niños, su ignorancia no los exime de responsabilidad. Ante la idéntica realidad de México y Colombia y después de que el gobierno de Calderón acusó a la prensa de no cooperar por mostrar las imágenes de los narcos decapitados, la única razón para que no acusen de lo mismo a la Pinacoteca Diego Rivera y a Botero, es su poco interés en la cultura. “La gloria es una estatua en la que se cagan los pájaros” afirma Vallejo.


El Dolor de Colombia, obra de Fernando Botero, se exhibe en la Pinacoteca Diego Rivera de Xalapa, Veracruz hasta Junio del 2009.
Publicado en Laberinto de Milenio diario el sábado 25 de abril 2009.




sábado 11 de abril de 2009

ARTE Y TIEMPO

Retrato del Cardenal Scipione Borghese, del Bernini.



Van Gogh finalizaba un cuadro en una noche de trabajo demencial y obsesivo, sentía que debía terminar antes de morir, antes de enloquecer. En un trabajo más reposado y meditado, con la seguridad del experto prematuro que hace de cada meta un nuevo salto, el Bernini hizo la primera versión del retrato en mármol del Cardenal Scipione Borghese en seis meses; esos botones perfectamente dibujados, el rostro tan vivo que puede hablar, los delicados pliegues del traje que hacen del mármol un filamento tan delgado como una seda. Casi al finalizarlo le dio un golpe que partió en dos la cabeza. Entonces volvió a empezar de cero la escultura y la terminó en quince días con sus noches, sin detenerse. Goya hacía un grabado cada día. Eran los artistas jóvenes de su tiempo. Sabemos que no son carreras, pero el arte se hace. El creador lleva la técnica al extremo del conocimiento para conseguir la seguridad que le brinda entrar con decisión al trabajo y hacerlo, materializarlo. Estamos en la época de la reflexión, a pesar de que todo es inmediato y efímero, superficial y mediático, los nuevos artistas piensan durante largas jornadas antes de hacer, y los resultados no son consecuentes al proceso de meditación. Los artistas se diferenciaban de los filósofos, entre otras muchas cosas, en que resolvían actuando y sus inquietudes, dudas y certezas las reflejaban en la obra. La ira de Picasso está en el Guernica, su obra más valiente y reveladora. Comenzó los bocetos el primero de mayo, el día 11 inicio el cuadro de 3.49 metros por 7.76 metros, en dos meses lo terminó sin ayudantes. La obra que denuncia la brutalidad de la Guerra Civil y la complicidad de Hitler y Franco por acabar con la República.

Bueno, pues esto no es para los conceptuales una preocupación, o no es un motivo de reflexión reflexionar por qué se tardan tanto en hacer una obra. Las bienales comisionan a los artistas y curadores y se toman dos años en dejar unas tablas rotas en el piso con una grabación con audio de gallinero como en el Whitney. El Programa Bancomer BBVA MACG Arte Actual apoya a diez artistas jóvenes para la realización de sus obras. Las descripciones de las obras con su argot pretencioso exhiben los pobres avances en el Blog del proyecto http://www.programabancomermacg.wordpress.com/.
Lo más increíble es que esos mínimos resultados tardaron seis meses y les restan otros tantos para exponer en noviembre. Es inconcebible que a artistas profesionales les tomen estas simplezas tanto tiempo y que hayan requerido investigaciones, juntas y asesorías mensuales con Itzel Vargas y Miguel González Casanova. ¿De verdad tardó López Terroso seis meses en hacer algunas fotos malas para reflexionar “sobre el nomadismo como fenómeno social”? Teniendo en cuenta que no son sociólogos, que de esta “reflexión” no va a surgir un estudio que plantee acciones para la solución de la migración.
Son fotos que no revelan ni una historia porque no tienen un sólo rasgo anecdótico.
Barquet va a realizar “contenedores de madera a escala humana penetrables”, hasta ahora el contenedor de madera, penetrable, a escala humana por excelencia es el ataúd y no creo que a ningún carpintero le tome un año pensarlo y hacerlo. Barruecos reflexiona sobe el PRI con unos collages, en un año puede planear un golpe de estado, ya no digamos hacer unos collages y la obra “pretende crear un ensayo visual a partir de los modos de exhibición que logre encontrar como mejor forma de presentar su trabajo” o sea la obra es cómo enseñar la obra. Al ver los ejemplos de las temáticas, Armas reflexiona sobre el smog, no hay relación espacio tiempo que justifique esa larga reflexión acerca de la obra y la puerilidad de los temas. Si Picasso hubiera reflexionado de esa manera algo tan serio y trascendental como la terrible dictadura franquista se muere y no termina el Guernica. Van Gogh ante la negra presencia de la locura nunca habría acabado un cuadro. Es evidente que la intención es hacernos creer que el trabajo es serio porque se tardan en hacerlo, pero la seriedad está en los resultados, no en la demora o la retórica del discurso.
Yo sugiero a Bancomer BBVA que les cobre intereses moratorios por tomarse un tiempo tan largo en entregar nada.
Publicado en Laberinto de Milenio Diario, el sábado 11 de abril.

sábado 28 de marzo de 2009

ELOGIO AL VACÍO

Centro Pompidou, vista de la exposición Vacíos: Una retrospectiva.

En el Centro Pompidou de Paris se presentó hasta el 23 de Marzo una exposición que sus curadores llamaron Vacíos: una Retrospectiva y dijeron que es la primera en su género. Esto para celebrar los 50 años de la exhibición de Yves Klein en la que por primera vez alguien dijo que el espacio vacío o la nada también es una obra de arte. Entonces los curadores muy inteligentes dejaron planteadas dos cosas: que no requieren de artistas para hacer exposiciones, y la noción de que si la nada es arte, es una idea reproducible sin la necesidad un creador. La muestra es una sucesión de cuartos vacíos y en cada uno lo que brilla por su presencia es una cédula tamaño extra grande con el discurso del curador que explica que ese cuarto vacío representa por ejemplo la “obra” de Maria Eichhorn, Money at the Kunsthalle Bern en el Kunsthalle Bern, 2000. Los medios cuestionaron la exposición ¿Cuáles son los límites de una exhibición? ¿Cuál es el papel del contenedor, es decir la galería o el museo? ¿El hecho de que vengan visitantes convierte a esto en una exhibición? Preguntas obvias, no requieren respuesta. A mí lo que me gustaría es que esto se repitiera en México, que los curadores y los museos donde exponen a la “vanguardia” del arte contemporáneo conceptual y sus multi formas, tomaran este ejemplo y dejaran las salas vacías y sólo nos pongan una cedula que diga: “Sala vacía con nada de Orozco o de Ortega” o “Sala vacía con vacío de Abaroa o de Kuri”. Así me librarían de ver cobijas sucias colgadas o taparroscas en el piso y podría hacer yoga o andar con mis patines dentro del museo disfrutando del vacío. Este vacío lo pueden comprar las colecciones Jumex y Coppel y exponerlo, llevarlo de gira y subastarlo. Con su costumbre de hacer exposiciones “nuevas” cambiando de lugar sus objetos con diferentes curadores, podrían contratar curadores extranjeros que les darán una reflexión distinta a su nada. Y propongo que estas exposiciones en los museos se vuelvan permanentes y que saquen los monitores de video del Arte Alameda y tengan su nada tecnológica. En el Tamayo, que de todas formas las pinturas de la colección nunca están expuestas, quiten su café internet y exhiban un vacío permanente de las nuevas tendencias. El día que hagan su propia retrospectiva y la organicen Medina y Pimentel, como son miles de artistas y curadores en este negocio, pueden rentar el Palacio de los Deportes y quitarle las sillas y dejarlo vacío, así cada artista emergente, consagrado y demás, tendrían su nada artística y un curador que les escriba un cédula muy filosófica acerca del vacío, la soledad, la sociedad, etcétera. Los que hacen instalaciones sonoras podrían aportar con obras que sean interminables silencios y que tengan también un curador y una explicación.
Llevar esto de gira es muy conveniente, sólo las aseguradoras tendrían que rehacer sus cláusulas y ver de qué forma pueden cubrir los daños y perjuicios que le puedan suceder a la nada, además esta obra cabe en cualquier museo del mundo. Seguramente el Reina Sofía de Madrid aceptaría encantado mandarnos sus cuartos vacíos y nosotros enviamos los de México en un gesto de amistad creadora. Lo que sí es imprescindible, es que los curadores sigan con su tarea y resuelvan en dónde va cada nada porque esta cambia según el contexto en el que se encuentra. Entre lo que el Pompidou reprodujo está el cuarto vacío de Robert Irwin: Experimental Situation de 1970. En este vacío se supone que los visitantes reflexionaron sobre las posibilidades del espacio, y el artista fue durante un mes a pensar lo que podría hacer en ese espacio. Con esto todo el mundo reflexionó sobre los límites del arte, cuando tendrían que reflexionar sobre los límites del artista que no sabe que hacer frente al espacio vacío. Dice Gore Vidal que el escritor que se siente en crisis frente a la página en blanco ya tiene una feliz certeza, no es escritor y se puede dedicar a otra cosa. Pueden dedicarse a ser artistas contemporáneos conceptuales, en este negocio su vacío de ideas, de talento y técnicas artísticas les pueden servir para crear una carrera fructífera y tener una sala vacía en un museo universitario o del Estado y ser becarios.
Publicado en Laberinto de Milenio Diario el 28 de marzo del 2009.

jueves 26 de marzo de 2009

LA PINTURA TAMBIÉN ES ARTE CONTEMPORÁNEO

De izquierda a derecha: Daniel Lezama, pintor. Avelina Lésper, crítica. Erik Castillo, crítico y curador. Arturo Rodríguez Doring, pintor. Sylvia Navarrete, curadora de la exposición y crítica.

Plutarco nos dice que la soberbia nos vuelve ciegos. Estamos viviendo un asunto de excepción, la negación de algo que es realidad y que esta negación afecta la apreciación del arte. Es la creencia supersticiosa de que la pintura no es arte contemporáneo imponiéndole el adjetivo de arte tradicional para situarla en la esfera del pasado. Es una apreciación simplista, interesada y equivocada. La pintura como el dibujo, la escultura o el grabado son arte contemporáneo, que estén realizados con técnicas depuradas no los ubica en el pasado, están realizadas hoy por artistas vivos. Es evidente que los que se llaman a sí mismos contemporáneos hacen esta clasificación que es una descalificación para proteger sus intereses e imponernos una visión a la que no podamos cuestionar ni criticar. Se trata de decir esto sí es contemporáneo y en eso estriba su calidad y si no te gusta es que no lo entiendes. Este argumento es una imposición dogmática, no aceptan dudas, no quieren crítica, lo que llaman arte contemporáneo no soporta escuchar la verdad, por eso niega que el público pueda opinar y se escandaliza cuando alguien dice esto no es arte, es una actitud de secta religiosa que impone sus verdades. El anti-arte ha hecho de la creación artística algo que invade los terrenos de la religión, las cosas no son lo que vemos, tienen un valor metafísico sólo visible para los que creen en ellas. Así, el arte dejó de ser el resultado del trabajo y la creación para ser el resultado de creencias, literalmente el curador es un hacedor de milagros. La pintura no tiene esta arrogancia, más humilde, ella demuestra en sí misma lo que es desde el primer golpe que da al mirarla, para disfrutarla no requerimos de un intermediario que nos indique en que reflexionar y su contemplación nos aporta y nos involucra en la estética que crea. En cambio los objetos del anti-arte sin explicación no logran esa transustantación que los vuelve arte. Y desgranando los hechos, el arte es sólo para los que lo hacen y los speech makers que lo explican, crean una simbiosis parásita y cómplice en la que se protegen el artista y su curador. Y se protegen de la pintura. Es una realidad que si pones una pintura buena al lado de una cáscara de plátano o un balón pateado, la gente va a mirar a la pintura. Contra eso lo único que pueden hacer los curadores y sus artistas es apelar a la novedad como la gran virtud. Nada de esto es nuevo, ya cumplió 100 años, están de aniversario los urinarios y las latas de mierda y desde entonces nada ha cambiado y no ha mejorado. El urinario y la lata de mierda que son las Capillas Sixtinas del arte conceptual siguen sin ser superadas y en cambio sí nos hemos visto sometidos a miles de repeticiones y copias con otro tanto de explicaciones. Los discípulos de Duchamp son los enterradores de sus ideas. Ante esto lo que se vuelve original y extraordinario es la pintura. Yo me pregunto por qué algo que ya cumplió 100 años no tiene cabida también dentro de lo tradicional como le llaman al arte con técnica. En este momento propongo una clasificación más específica y exacta, arte con técnica y anti-arte anti- técnica. La pintura, desde ese primer perfil dibujado sobre una sombra tiene la intención de comunicarnos algo, ser memorable y de ser arte. Por esto hoy vive una situación doblemente adversa al verse marginada por algo que inició como el anti-arte, como la expresión que negaba el valor de la pintura y que anunciaba que los museos eran sitios obsoletos. El traspaso de papeles trajo grandes beneficios porque abrió la puerta a miles de personas sin talento y sin los altísimos estándares de calidad y maestría exigidos durante siglos para ser considerado un artista y se vieron apoyados por teóricos que aplaudieron la extravagancia para buscar un rompimiento que dejó muy poco a cambio. Las revoluciones tienen que crear un nuevo y mejor estatus, cuando se estancan prueban que la sociedad se ha equivocado y eso es lo que ha sucedido con esta revolución. Su estancamiento y conformismo la ha convertido en la nueva clase burguesa, este anti-arte es oficialista, asexual y conservador, ligth y banal, proselitista y predicador. Sus preocupaciones son inmediatas y a pesar de sus arribismos filosóficos, son pueriles en sus ideas y discursos. Los pintores saben que están solos ante el mundo con su obra y que lo único que la respalda, que la hace fuerte, que argumenta a su favor es el resultado del trabajo, la impresión del público, la satisfacción interna, el avance y los hallazgos del lenguaje. El valor de la pintura no requiere que alguien le dicte una “reflexión” solo requiere que el espectador se estremezca o desee profundamente no abandonar nunca esa imagen, llevarla dentro y tratar de volverla a mirar. Se olvidan de que el arte está para que lo admiremos y lo cuestionemos, ahora tenemos con el anti-arte obras incuestionables, hay que forzar el entendimiento para soportar algo que no aporta ni estética ni filosóficamente. Mientras ninguna obra del anti-arte ha superado estéticamente al arte verdadero, tampoco lo ha hecho como idea, como planteamiento únicamente de la razón. Afirman que esa es su gran aportación y sin embargo no existe el Aristóteles, Schopenhauer o el Nietzsche del anti-arte. Esto es, ni pensadores ni creadores. La única forma de defender a la pintura es exponiéndola y conociéndola ahora que los museos están tomados por el anti-arte. La humanidad no puede seguir sin arte y es esencial para todos nosotros que los artistas, los pintores, dibujantes, escultores, los creadores del arte continúen con su trabajo.


TEXTO PARA LA MESA REDONDA LA PINTURA TAMBIÉN ES ARTE CONTEMPORÁNEO.
EXPOSICIÓN
“METRÓPOLIS. EL MITO DE LA GRAN CIUDAD. PINTURA 1980-2000”.




domingo 15 de marzo de 2009

CRUELDAD

Otto Dix, Retrato de Hugo Erfurth.


Parrasios cuando pintó el retrato de Prometeo encadenado compró un esclavo. Lo encadenó y sin darle de comer y beber lo hizo posar durante jornadas agotadoras, necesitaba ese rostro que mira al cielo buscando clemencia. Los ayudantes le pidieron piedad para el anciano esclavo. Parrasios respondió “es mío, lo he comprado”. Caravaggio para pintar la muerte de la virgen fue por el cadáver de una prostituta y trabajó hasta que el cuerpo entró en descomposición. Los obispos al verlo le reprocharon el excesivo realismo, “está verdaderamente muerta”, asunto grave para el dogma porque contradice a la fe. Rembrandt pintó después de la muerte de su esposa a un buey abierto en canal, dorado y rojo, colgando la fuerza y la carne, inerte, demostrando lo que vale un cuerpo sin vida. Las personas no podían mirarlo, es demasiado carnal, casi humano. Aquí la constante es la maestría. El arte es representación y se vale de los medios necesarios para que el objeto plasmado supere a la realidad. La obra le tiene que otorgar una condición que antes no tenía, el cadáver de una prostituta es una virgen muerta que impacta y evidencia los mitos; si ella muere no existe la eternidad. La obra es la demostración del talento y la técnica del artista. Degas observaba los caballos en el hipódromo y después en su casa recordaba y recreaba las composiciones con figuras de madera, para el público sus hermosos cuadros en parte eran resultado de la paciencia de un caballo que conocía la virtud de posar sin protestar.
Pero el arte ha dado un giro y la explotación de la crueldad es un negocio más rentable que la explotación del talento. Desde que Beuys se paseó con una liebre muerta explicándole la pintura que él no entendía, los nuevos autores que desconocen el arte de la representación convocan a la barbarie para atraer al público a exposiciones que son un circo despiadado. Utilizando los mismo efectos e ideas del cine gore de la más baja serie b, crean obras en donde el único talento es la decisión de asesinar a un animal, humillarlo, maltratarlo y despojarlo de su dignidad. Han sustituido el talento por la crueldad. La muerte o el sufrimiento del animal es la obra misma. La belleza animal es utilizada y masacrada.
Los caballos colgantes de Maurizio Cattelan; los animales cortados en canal sumergidos en formol de Hirst; el perfomance de Gulliermo Vargas “Habacuc” dejando morir de hambre y sed a un perro atado en una galería, con la complicidad infame del curador y una excusa absurda con sentido social para permitir el sacrificio. Y podemos seguir porque hacer esto es fácil, un cerdo muerto abrazado por una performancera, la Abramovic con su propia liebre muerta, Xu Bing pintó cerdos como pandas, les puso máscaras y los metió en una galería para que se rieran de ellos, etcétera. Ahora la obra es el poder del que declara que como todo es arte, también la barbarie es arte. La realidad es que es más fácil hacer un carrusel con caballos muertos y putrefactos o meter animales en formol que pintarlos como Walton Ford o Delacroix. Motivar la crueldad metiendo peces en una licuadora o glorificarla haciendo de la galería un sitio sin límites y dejar que un animal muera ahí adentro. El discurso es aun más inmediato que las obras y los curadores gritan, “se escandalizan de esto y no de las muertes de la guerra o la violencia en la sociedad”. Dos mentiras en un solo discurso, porque sí nos escandalizamos por la guerra y nos indigna la descomposición social. Y la ni la guerra ni los noticieros son arte. La recreación es arte. El combate de las amazonas de Rubens, su violencia, las lanzan entrando en esas abundantes carnes y los caballos con espuma es arte, exhibir un animal muerto no es arte. El perro de Otto Dix, noble con un perfil riguroso y preciso, los gatos de Balthus, son arte, la demostración sanguinaria para enmascarar la cortedad de un autor no es arte. En la misión de escribir la Historia entran intereses que imponen la trascendencia de personajes que estarían mejor en el olvido, eso hace que su presencia se mantenga dentro de un ámbito en el que sólo el verdadero arte debe estar presente. Las mentiras no son eternas, los mitos caen siempre a tiempo.

Publicado en Laberinto de Milenio Diario el sábado 14 de marzo, 2009.

lunes 9 de marzo de 2009

CONVOCATORIA

Ceal Floyer, Helix (2002)
CONVOCATORIA.

A todos los ciudadanos interesados en el arte para crear el fondo de ayuda de emergencia para el Arte Conceptual Contemporáneo y apoyar esta noble actividad.

TÚ PUEDES PARTICIPAR.

Como consecuencia de esta crisis las personas están reciclando y tirando menos objetos a la basura, por lo que los artistas y curadores se ven seriamente afectados en la materia prima de sus obras. Por lo tanto convocamos a la sociedad civil para que ayude en esta situación dejando su basura y desperdicios en los “Contenedores del Arte” que estarán en los siguientes museos:
En un intercambio cultural tendrán un “Contenedor del Arte”:
MÉXICO:
Museo Tamayo.
Museo Carrilo Gil.
Museo Arte Alameda.
Ex Teresa Arte Actual.
MUAC.
MUCA.
El Eco.
Colección Jumex.
MACO de Monterrey.
Galería Kunst Haus en Guadalajara.

ESPAÑA:
Museo Reina Sofía de Madrid.
Espai d’Art Contemporani de Castelló.
Museo Guggenheim de Bilbao.
CGAC - Santiago de Compostela.
Museo Marco - Vigo.
MACBA de Barcelona.
USA:
New Museum, New York.
Whitney Museum, New York.
GB:
Tate Modern, London.

Necesitamos que dones:
Envases de plástico vacios y sus tapas.
Animales muertos.
Ropa sucia, en especial ropa interior.
Juguetes y muebles rotos.
Heces fecales humanas y animales.
Sábanas y cobijas sucias.
Alimentos en descomposición.
Desperdicios tóxicos.
Solicitamos el apoyo de los médicos forenses con cuerpos etc.
Aparatos eléctricos descompuestos como computadoras, televisiones, radios etc.
Latas y cajas vacías. (Estas se van a la retrospectiva de Orozco).
Basura en general.

Todo eso que TÚ crees que no sirve para nada, le sirve a un artista visual y su curador porque ellos van a vincular al arte con la sociedad motivando la reflexión ante el mundo aislado en que vivimos. Participarás de la transustantación de la basura en arte y además ayudarás a alimentar la fuente de inspiración de miles de artistas. Con tu aportación el arte contemporáneo se verá beneficiado y tú te desharás de tu basura. Gracias a tu participación tú también serás un artista, ya que si reconoces tu basura en una instalación u obra te daremos un certificado de co-autor.
Consejo Ciudadano Pro-Arte Conceptual.

viernes 27 de febrero de 2009

LACHAPELLE Y LOS DELIRIOS DE LA RAZÓN

El Diluvio de David LaChapelle.
El lujo también es un esperpento. El sexo, la moda, el fanatismo y dios son esperpentos. La carne de Rubens pasada por los ojos de Lichtenstein. Estas imágenes y puestas en escena, sólo suceden en una sociedad que tiene vicio por amarse y por ridiculizarse. Llevar la voluptuosidad pre pornográfica a la composición renacentista, crear íconos y retablos con desnudos que demuestran los milagros del cirujano plástico, es la obra de uno de los fotógrafos más brillantes de nuestra era. David LaChapelle le hizo su primera fotografía artística a su madre, y con 17 años vivió en los brazos de Warhol y su Factory como modelo, asistente y amante de ocasión, intercambió ideas y fluidos que definitivamente lo influyeron, publicó en la revista Interview sus fotografías y con ellas creó una sociedad nunca antes vista, en donde los más bellos podían ser los más grotescos, los ricos desesperados, náufragos en sus fortunas y las top models una excusa para dibujar la destrucción y la caída de una sociedad sin guía.
En la muestra de algunas de sus obras menos trasgresoras o más soft titulada Los delirios de la Razón, podremos terminar de citar a Goya “crean monstruos” que con zapatos de Blahnik y ropa interior roja de la Perla le lavan los pies a un Cristo frígido e inmóvil o en descomunal obesidad yacen como una sirena manatí en el césped frío de la campiña escocesa. Para LaChapelle no existe el “instante” fortuito que buscan la mayoría de los fotógrafos, en él solo existe el artificio, la puesta en escena, el acontecimiento provocado, buscado, cada detalle es resultado de su dirección: el color de los cuerpos divinos que se sostienen en el diluvio, los stilettos dorados de la mujer que con enormes prótesis quiere salvarse de la ira apocalíptica. Los más bellos sobrevivirán porque en el paraíso sólo entran hombres con cuerpos perfectos y mujeres que no le temen a los excesos de la moda. Hoy que la fotografía y el video llaman arte al fuera de foco, al accidente y la falta de imaginación, ver el barroquismo sin límites, la perfección técnica y la deliberación del resultado es como asistir al renacimiento de una religión: trabajar la obra hasta sus últimas consecuencias.
El Cristo de la LaChapelle no siente, es un ser de pasta escapado de la sede de cualquier secta y no se entera de que a su alrededor la gente se deshace en sus deseos inalcanzados, la virgen es Courtney Love que sostiene el cuerpo de un Kurt Cobain falso, con los brazos perforados de pinchazos de heroína, es una Pietá en technicolor, si muero en brazos de los excesos resucitaré en el New York Post. Todos los modelos saben lo que LaChapelle va hacer con ellos y todos ceden, se entregan, desde grandes marcas hasta grandes nombres, unos famosos por sus penosas historias, dejan atrás la vergüenza o el pudor y hacen de la sesión de fotos una catarsis, sacan ese ser que los dioses castigan por hibris y lo sacrifican a la lente de LaChapelle. Pamela despinta su bronceado de spray y Marilyn Manson es el chofer de la infancia que lo sigue y lo hace un héroe. Los cadáveres que flotan son más que desnudos, la muerte deja a los cuerpos en un estado de total descaro, flotan con los vestidos levantados, los zapatos perdidos, las panzas caídas, sin la dignidad que le da la vida al cuerpo. Tal vez en ningún país como USA anuncian y esperan el final del mundo con tanta vehemencia, crean religiones que lo calculan y purgan sus pecados para irse de la mano de su dios que limpia su obra destruyéndola, LaChapelle los mete en frascos de líquidos para que los observemos, son ellos los que morirán vírgenes y bendecidos.
La belleza no es intocable, es exhibible y es para pervertirte, las mujeres hermosas son objetos indestructibles, sobreviven perfectas a los accidentes, con rojo Chanel en los labios, zapatos de Jimmy Choo y en la bolsa de Prada un boleto de primera clase, Jhon Galliano hizo esos vestidos para que después de un crash salgamos airosas y LaChapelle dispare su cámara. La gordura descomunal tiene el mismo impacto que los cuerpos inyectados o las sobre dosis de esteroides, las drogas son ofrendas y las religiones vicios. LaChapelle es un antropólogo sin escrúpulos.
Publicado en Laberinto de Milenio diario el sábado 28 de febrero.


sábado 14 de febrero de 2009

HARTISMO

Cuando un crítico dice que el estado del arte contemporáneo es penoso lo acusan de reaccionario o que no entiende. Pero hoy ya son los artistas los que hablan. En este momento ha surgido un movimiento de pintores, escultores y dibujantes que se han unido para crear un frente y manifestar su Hartismo ante al arte contemporáneo y hacer un análisis detallado y pasional de la situación del arte. Este grupo llamado Hartismo porque están hartos (http://www.hartismo.blogspot.com/ ) tiene su base en Galicia, España y sus fundadores son los pintores Anxo Varela, Carmen Martín y Mariano Casas. Está afiliado al Movimiento Stuckism (http://www.stuckism.com/) que inició en Inglaterra en 1999 y hoy está presente en 80 países con más de 140 sedes. Estos son algunos de los puntos del Manifiesto Hartista que sintetizaré por razones de espacio.

1. Estamos Hartos del arte oficial y sus artistas. Los Hartistas trabajamos con nuestras manos, en y para el mundo real.
2. Estamos Hartos del elitismo de que el arte sea sólo para algunos privilegiados. Queremos que el arte sea devuelto al público.
3. Estamos Hartos de que solo opinen “gurús” y expertos. Opinemos libremente, es tiempo de reírnos en público de los estrambóticos montajes, de las cosas pretenciosas y ridículas que los artistas, comisarios y políticos presentan como arte.
4. Estamos Hartos de la consigna interesada de que el arte y la pintura han muerto. Estamos Hartos de que el dinero público se destine al sufragar actividades extravagantes propias de atracción de feria, que restan seriedad al arte y a los artistas que queremos trabajar con seriedad.
5. Estamos Hartos del anti-arte. Partiendo de una idea jocosa de Duchamp el anti-arte es hoy el arte oficial, justo el enemigo contra el que se acuñó el término. Duchamp rechazaba que sus Ready-made se tomaran como arte.
6. El anti-arte no quiere convivir con el arte, necesita exterminarlo para ocupar su lugar. Los anti-artistas saben que si hay arte cerca nadie presta atención al anti-arte. Entre un buen cuadro y una lata de mierda, la gente normal prefiere el cuadro. El Hartismo es un movimiento anti-anti-arte.
7. Estamos Hartos del conceptualismo. Todo el mundo tiene ideas, lo que diferencia al artista es la capacidad de crear obras valiosas a partir de las ideas. La idea es un pretexto para llegar a la obra, no al revés.
8. Estamos Hartos de que presenten cosas que requieren de historias y explicaciones. Si esto es necesario es que no es arte. EL discurso no cambia al objeto.
9.Rechazamos la idea de que el proceso es más valioso que la obra, porque el proceso sólo tiene sentido si al final hay un resultado, una obra.
10. Estamos Hartos de que la originalidad y la novedad sean patrones para designar el valor de una obra. El arte oficial “moderno” solo es una reiteración de formas y maneras que insultan a la inteligencia.
11. Estamos Hartos que los que no utilizan sus manos se auto dominen artistas. Para ser artista hay que pintar, dibujar, esculpir, no basta pensar.
12. Estamos Hartos de que se desprecie la tradición. Rechazar la tradición artística es rechazar la posibilidad de innovación. La tradición enriquecida por la vanguardia constituye nuestra cultura artística.
13. Estamos Hartos de que la critica y la Historia del arte sobre valore las vanguardias del siglo XX minimizando el hecho de que se han agotado y muerto y son mantenidas con vida artificialmente.
14. Estamos Hartos de que se extirpe la belleza de los discursos, la belleza es el objeto último del arte. Rechazamos que la fealdad y la pobreza técnica sean la máxima aspiración.
15. Estamos Hartos del sistema actual de enseñanza. El artista necesita más práctica y menos palabrería. Reivindicamos el valor del dibujo al natural como base de las artes plásticas.
16. Estamos Hartos de la fascinación por las nuevas tecnologías informáticas o audiovisuales. A más de 40 años del primer ordenador es una estupidez creer que hay novedad o ingenio en utilizarlos.
17. Estamos Hartos de la “nuevas propuestas” como la instalación, el performance, el videoarte que son una manera de esconder la incapacidad de crear una buena escenografía, buen teatro o una buena pintura.
18. Estamos Hartos de que se crea que somos una minoría. El Hartismo es una tendencia con vocación universal.

Yo quiero agregar que estoy Harta de la mediocridad, la banalización, el desprecio por la grandeza, el encumbramiento de la basura y la falta de ideas, la explicación en lugar de la labor y de creer en cualquier cosa ciegamente sin cuestionamiento. Harta de estas formas frágiles y volubles que no soportan la menor crítica. Harta de las complicidades y las mafias que las amparan. Harta de la inconsciencia del daño que se le hace al arte sólo para proteger los intereses de gente que desprecia la técnica, el trabajo y la voluntad creadora. Harta de que el valor sea la escatología y la barbarie. Harta y feliz porque sé que no durarán, su vacio los envía al olvido.
Publicado en Laberinto de Milenio Diario el 14 de febrero del 2009.

sábado 7 de febrero de 2009

ENTREVISTA EN HECHO EN OAXACA

Avelina y Basquiat de fondo.

Esta entrevista me la realizó Saúl Hernández, artista del grupo HechoenOaxaca y está publicada también en su sitio de internet con el mismo nombre.

SH: ¿Qué piensas del estado actual de la crítica de arte en México?

AL: ¿Cual crítica? En México con que les des a los críticos una visita guiada como presume Teresa del Conde, los compras, las galerías basta que los inviten al coctel y firman lo que sea. Eso le hace daño al arte, al público y a la sociedad. La complacencia no aporta, crea un ambiente de perpetuo estancamiento. Aquí la gente escribe para caer bien, para que crean que es “buena persona”, no para analizar, confrontar y aportar una visión distinta. La crítica no es para crear una red de intereses o amistades, es para crear ideas que impulsen a la evolución. El papel de la crítica es darle un espejo al arte donde vea con otra perspectiva la obra y pueda orientar o afirmar su camino.

SH: “A casi un siglo del inicio del Dadá todas las formas del arte contemporáneo siguen alimentándose de esta mina agotada. Entre 1916 y 1922 en que surgió y se extinguió el dadaísmo, se crearon las formas artísticas que hoy siguen imitando sin aportar evolución o superación y sin el riesgo y osadía que si tuvieron los dadaístas. Mientras que el dadaísmo era protesta y trasgresión, manifestándose como el anti-arte, hoy todo es arte y nada transgrede.” Como tú dirías, ¿”la transgresión ha muerto”?

AL: Transgresor lo que hacen en Hecho en Oaxaca. Lo que vemos en todos los museos oficiales y las galerías que viven de ellos es la muerte de la transgresión. Lo que antes era transgresión hoy es el arte oficial y burgués.
El arte no es una misión es un hobby de gente que hace negocio y de oportunistas que venden su falta de talento como obras “contemporáneas y conceptuales”. La provocación gratuita no es transgresión es exhibicionismo. Hoy no cuestionan, no aportan formas nuevas ni filosóficas ni estéticas, creen que el circo y la miseria de ideas es revolucionario y en realidad es conformista, encierra la cobardía de ser creadores y enfrentarse con su falta de talento, sus resultados y lo que sería su verdadera obra. No han asesinado a la pintura, mataron “su” pintura. No es secreto que Hirst es pésimo pintor, sus cuadros están ahí para probarlo, la mega expo de Orozco no tenía pintura, lo hacen porque esas son sus limitaciones, son parte de un sistema de mercado. No hay transgresión, hay mercantilismo entre las galerías y los museos oficiales. Hoy la transgresión es pintar un buen cuadro, hacer un grabado; es decir, el verdadero arte es el único que transgrede.


SH: “El arte contemporáneo no habla de la sociedad más que el “arte tradicional”, las obras del Barroco son brutales, los personajes del Caravaggio están sucios, enfermos, miserables y conmueven por su realismo. Esas obras se hicieron para el público, para estremecerlo, para convencerlo y se arrodillaron ante ellas, hoy nos piden que nos arrodillemos ante las pelotas de Orozco.” En tus textos son obvios los “cuestionamientos” al arte conceptual al arte que pondera el discurso, ¿no crees que el arte se ha complejizado de la misma manera que lo han hecho las sociedades?

AL: Para nada, sociedades complejas las de antes, que llegaba la peste y se morían 100 mil personas de un golpe. Justamente porque tenemos una sociedad que nos da todo digerido, que nos arropa con exceso y con psicólogos que justifican cualquier horror, tenemos la mierda de arte contemporáneo que tenemos. Botero dice que estamos viviendo el peor momento de arte y tiene razón. Hemos perdido el concepto de grandeza, creemos que cualquier simpleza es valor, y además hay una gran cobardía de llamar a las cosas por su nombre. Es esquizofrénico que veamos una pila de basura, la tengamos que admirar y darle un valor que no tiene, sólo porque alguien que desprecia la belleza y el arte, la disciplina y la voluntad creadora lo llama arte. Eso no es ni complejo, ni artístico, es cobarde. Y los discursos de curadores y críticos que amparan esto más que complejos son pueriles porque creen que les creemos. No existe discurso capaz de cambiar lo que vemos.

SH: ¿Qué es arte contemporáneo?

AL: Mira, en New York hay un museo que se llama “New new”, a mi me mata de risa, ese es el gran valor: ser nuevo nuevo. Y en este museo sólo sus objetos son arte contemporáneo “de ahorita” y no se refieren al arte que este haciendo Lucien Freud, para nada, entra gente de este minuto que haga cosas conceptuales. Si eres pintor o grabador, dibujante, con lenguaje, obra, técnica, estilo y estás vivo, no eres contemporáneo, eso me parece el colmo de la estulticia y la mediocridad. El “arte contemporáneo” es ése que desprecia a la pintura aunque sea totalmente contemporánea. Ese desprecio es miedo, como todos los desprecios, porque saben que si pones una gran pintura junto de una pila de ropa sucia la gente va a mirar la pintura.

SH: ¿Por qué crees que los curadores han adquirido tanta importancia?

AL: Porque son parte de este entramado de corrupción. Y son indispensables para que este reinado de los mediocres sobreviva. Ellos aportan discursos, explicaciones y recursos para que obras como las que vemos en el MUAC tengan una razón para estar y existir. Desde la Antigua Babilonia la prostitución no había estado tan bien integrada a la sociedad y con un aire intelectual y respetable. Los curadores han deformado el concepto y la misión del arte, eso es un crimen, son auténticos mercenarios, matan a sueldo y en este caso la víctima es el arte. Le dan discurso a esta multitud de mediocres para que entren en un museo. Y los “artistas” que dependen de ellos les dan todo el poder sobre su obra. La siguiente fase ya entró: los curadores no necesitan a los artistas, como lo podemos ver en las bienales que las montan sin artistas. Los curadores son un cáncer, y tú sabes cómo se atacan a estas enfermedades.

SH: “Es cuando vemos que la tradición del mecenazgo sigue siendo necesaria. La libertad del artista en su trabajo es fundamental, la relación ética entre el mecenas y al artista debe ser parte del contrato. Los dueños del dinero y el Estado deben seguir el ejemplo de las cortesanas, que de la misma forma en que dieron su cuerpo dieron su apoyo al arte, con la certeza de que eso las haría grandes, no su amo.” ¿Qué piensas del mecenazgo del Estado, de las becas específicamente?

AL: Yo le quitaba la beca a más del 80% de la gente que la tiene. Los jurados que las otorgan son burócratas semi analfabetos al servicio de las galerías para becar a su establo de artistas. Las becas se las deben otorgar a proyectos como Hecho en Oaxaca y otros que son desconocidos para la burocracia de Vela y las fundaciones privadas. Conozco grabadores que son unos maestros y nunca les han otorgado una beca y veo que gente que hace “instalaciones sonoras” tiene becas, gente que hace performance etc. están becados. En general este arte como es nada y no aporta para que esta sociedad sea más inteligente es muy cómodo para el poder, al oficialismo le convienen estos artistas sin talento porque no cuestionan nada ni crean conciencia ni impacto, entonces les paga para que existan. Eso del Carrilo Gil con BBVA, entró gente por invitación y todo es instalación, etc. y discursos. ¿Por qué no abierto y a concurso? Si tú eres hoy escultor y tallas un mármol o haces un dibujo con tu vida y con talento ¿Por qué no puedes entrar? Porque hay que matar de hambre a los verdaderos artistas. Estas becas son alimento de buitres.

SH: En “Jueces y verdugos” señalas lo pobre de la selección en la última edición de la Bienal Rufino Tamayo, ¿qué otra lectura puede darse? ¿Cuál es el estado de salud de la pintura en México y/o de las instituciones educativas (la Esmeralda o la ENAP, por ejemplo)?

AL: México tiene grandes pintores y no están en la Bienal porque la Pimentel y sus amigos no quieren a la pintura, el anti-arte y sus speech makers hacen todo por arrinconarla y alejarla de los museos y premios. Aceves Humana era ahí un oasis en el desierto. La pérdida de visión de las escuelas es un problema porque están trabajando para darle artistas a las galerías que hacen negocio con los museos. La ENAP no hace un examen de dibujo para entrar ¿Cómo es que es una escuela de arte? ¿Cómo detecta si alguien tiene talento? La UAM va a quitar la case de dibujo y la va a cambiar por una de retorica para que puedan armar su propio discurso (esto va a dejar sin trabajo a los curadores), la Esmeralda está dando clases de las nuevas tendencias. Las escuelas no pueden alejarse de los principios básicos, los alumnos tienen que aprender a dibujar al natural perfectamente, tienen que dominar todas las técnicas de pintura, tienen que esculpir en mármol y hacer un bronce, modelar en barro, y si después de esto hacen una instalación, pues ya que remedio. Las escuelas deben de estar consientes que el futuro y la supervivencia del arte esta en la formación, que alentar la mediocridad paga un precio muy alto, un día estos artistas conceptuales van a ser los directores de las escuelas y en lugar de grabado en bronce van a enseñar a recolectar tapitas de refrescos y hacer una “obra”. La próxima Bienal Tamayo organicemos una muestra de los rechazados para demostrar que es deliberado que lo elegido es en deterioro de la pintura.

SH: ¿Crees que de existir una crítica “sensata”, existiría —también— un mercado y públicos distintos, es decir, capaces de justipreciar y discernir entre una obra de arte y otro bien simbólico de menor talla?

AL: La crítica, el mercado y el público que le gusta este “arte contemporáneo” son una mafia, son un grupo elitista que está de espaldas al otro público, el gran público, otra sociedad que sí quiere ver y necesita de arte verdadero. En la medida en que exista una crítica real, que cuestione lo que vemos, creará una fuerza que le de valor al público de decir “no me gusta”. Eso ahora es un tabú, porque si lo dices te tachan de ignorante o que no entiendes y esto atemoriza al público. Cuando la crítica diga la verdad y deje de tener un precio que pagan fácilmente las galerías y los museos, esto evolucionará más rápidamente y las obras conceptuales tendrán su valor real: ninguno.


SH: ¿Crees que la actual crisis económica sea una bocanada de aire fresco para el arte contemporáneo?

AL: Definitivamente, con este boom sucedió un fenómeno, los nuevos ricos que se hicieron a la sombra de estos fraudes millonarios de bancos y casas de bolsa son los principales compradores de este arte contemporáneo sin calidad. Y fueron compradores por una sencilla razón, el alarde más grande de riqueza no es comprar cosas de valor, es comprar algo que no vale nada y pagar precios estratosféricos por eso. Así se convirtió en un símbolo de status comprar unos frasquitos de medicinas por cientos de miles de libras y comprar la ropa interior sucia de Tracy Emin por otros miles. Con este desplome económico lo primero que sucede es la contracción. En la última feria de Art Basel de Miami los galeristas decidieron llevar obras de valor seguro “para atraer a los coleccionistas de toda la vida, los nuevos ricos no vienen”. Y así fue, lo que más se vendió fue pintura y artistas como Walton Ford se revaloraron. Esto y la vuelta a la realidad, ver que así como había dinero ficticio hay arte ficticio va a permitir que los artistas verdaderos ocupen su sitio. Y ya entonces podremos llevar a la basura miles de obras que nadie va a extrañar.

sábado 31 de enero de 2009

LOS SPEECH MAKERS





En relación a mi crítica anterior “El MUAC: A piece of shit” he recibido numerosas reacciones en la redacción de periódico, de las cuales hoy publican dos en este suplemento y a las que respondo. Me cuestionan por qué responsabilizo a la UNAM por el montaje de la instalación nazi. Si la UNAM no es responsable de lo que expone en su museo, entonces ¿de qué es responsable? Hablar del Holocausto no es desproporcionado, los nazis son los autores del Holocausto y son el tema de la obra. En todos los países en donde se exponen los símbolos nazis esto es considerado antisemita y un delito, que la UNAM albergue estos símbolos es un error ético, que albergue este nivel de obras es un error estético. La obra no es valiente, es cínica y se apoya en la complicidad de sus armadores oficiales de discursos, sus speech makers que justifican todo lo que hacen sus “artistas”. Un discurso no cambia la realidad, un enunciado no hace distinto a algo, no pueden engañarnos. El arte conceptual se ha especializado en creer que sus discursos van hacer que veamos sus “obras” distintas a lo que son: una lata de mierda no es una lata de mierda, una película pornográfica de Santiago Sierra no es una película pornográfica, una instalación nazi no es una instalación nazi, para los speech makers, esto es arte. No lo es, que lo digan no lo hace una realidad, los objetos conservan su naturaleza a pesar de sus palabras, su dogma no puede ser impuesto en personas inteligentes. Cuando la libertad es un ídolo para sí misma se convierte en estupidez o en crimen, y ese es el uso que han dado a un espacio que está creado para alentar al arte. La instalación no “explora la fascinación popular por los experimentos de la ingeniería social”, exhibe la fascinación del autor por los nazis y sentir fascinación por esto y exhibirlo es un delito. El pasado 14 de enero en Nueva Jersey las autoridades le retiraron a una pareja la custodia de sus hijos por registrarlos como Hitler, Aryan Nation y Himmler; el papa Benedicto XVI acaba de causar más descrédito para su iglesia al revocar la excomunión de un obispo que niega el Holocausto, esto demuestra que eso que llaman “fascinación popular” no existe. Los hacedores de discursos que insisten en que es una burla al nazismo se equivocan porque no incluye elementos de burla o farsa, no ridiculiza, exacerba; no denuncia, enaltece y hace nimiedades de los crímenes que esto significa. Si por lo menos estos speech makers leyeran a los griegos lo sabrían, pero se bastan a sí mismos con su dogma. Hablar de la calidad artística es ocioso, la calidad es nula, lo único que respalda a esta obra son los discursos que la amparan. Ahora, el asunto es que la imposición de estos discursos ante lo que vemos sí es totalitaria. Exigirnos que no aceptemos que algo es basura cuando vemos basura es un ejercicio dictatorial que exhibe más una actitud fascista que esta exposición, “la ridícula solemnidad que pretende inyectar seriedad a la sinrazón” es una frase que se le puede aplicar al discurso que defiende a estas obras, que las aplaude y les llama arte. Los speech makers son los que quieren imponer su chata visión y los que creen que el público es estúpido y que no vemos que ese circo nazi kitsch es un hall of fame. El nazismo creció por aquellos que negaron lo que estaba sucediendo, que cerraron los ojos a la realidad y creyeron en discursos dogmáticos como los que nos recetan para que veamos arte en donde no lo hay. No todos somos irresponsables con nuestra inteligencia y nuestra libertad, hay quienes tenemos el valor de decir NO cuando los fascistas quieren imponerse. El gran régimen totalitario que agoniza y que insiste en aferrarse a base de discursos que encubren a la realidad, es el de los speech makers de los conceptuales contemporáneos. Invito al público inteligente a que hagamos una instalación y denunciemos esta dictadura, pongamos a Demian Hirst, los YBA, Sierra, Orozco, etc y a los speech makers en formol y luego la subastamos. El arte, su lenguaje, sus fines y su trascendencia no se verán alterados por sus discursos, el arte es más sabio y más brillante y sobrevivirá a este régimen totalitario enfermo que ya entiende que no nos puede engañar.

viernes 16 de enero de 2009

EL MUAC: A PIECE OF SHIT.

Los creadores del Museo Universitario de Arte Contemporáneo MUAC/UNAM presumen que su museo es “una experiencia para tus sentidos”. Esto es claro, no es una experiencia intelectual, es visceral. Responde a instintos, no a ideas, no al arte. Hablar del acervo expuesto es casi redundante, porque su calidad es ínfima y es evidente el trato corrupto que tienen con galerías porque lo expuesto es invendible en términos comerciales. Lo que aquí quiero referir es la absoluta irresponsabilidad y complicidad de exponer la instalación Cantos Cívicos de Miguel Ventura que no es arte, es una apología al nazismo, una obra panfletaria y doctrinaria. Dice al inicio una cédula “es una obra que denuncia regímenes totalitarios”. El nazismo más que un régimen totalitario, fue el régimen que instauró una política de exterminio en contra 6 millones de personas. Llamarlo régimen totalitario evade su responsabilidad como culpable del Holocausto. Este Hall of Fame es una apología y no una denuncia por una evidente razón: no hay exposición de las victimas, es un homenaje a los verdugos, nada en lo expuesto nos habla de la muerte y el sufrimiento de millones de niños, mujeres y hombres. Cuando Ventura expuso una versión de esta instalación en el Espai d’Art Contemporani de Castelló, declaró que las ratas eran los inmigrantes rumanos en Valencia y la presencia nazi, que es delito en la mayoría de los países de la Unión Europea, no alcanzó el exceso del MUAC. Eso significa que aquí en nuestro país las ratas son los judíos asesinados y el delito es arte. Esto no le ven ni el curador español Juan de Nieves ni la directora Graciela de la Torre porque viven en la cobarde complicidad de llamar arte a lo que sea, porque no tienen el valor de aplicar un criterio objetivo y responsable. Esto no es arte y es una invitación al racismo y al antisemitismo. Los “artistas oficiales” de la UNAM ahora pueden cambiar el lema de la universidad y llamarle por “Por mi lucha hablará el espíritu” y colocar la esvástica en lugar del águila. Graciela de la Torre declaró que “el arte contemporáneo es una experiencia que produce una fricción en el espacio público”. Eso no es una fricción, es una invitación a la violencia, es falta de memoria histórica. Entre el hipócrita racismo de los mexicanos y el cinismo de los curadores tenemos objetos monstruosos como estos. Para que se ubique la UNAM, traslademos esto a un ejemplo de algo que nos afecta y que ni remotamente tiene la dimensión del Holocausto. Hagan esta exposición con fotos enmarcadas de secuestradores mexicanos y sus instrumentos de tortura, en vez de coros de niños, música grupera mezclada a ritmo con las llamadas telefónicas que hacen a sus familias para aterrorizarlos, pongan armas y torres de dinero, empapelen las paredes con billetes y no expongan a las victimas, no hablen del dolor causado a las familias y digan que las ratas son los secuestrados. Eso dimensiona lo que hicieron en la UNAM con el dinero público, con la aprobación de sus dirigentes y con el beneplácito de la crítica. En su discurso de inauguración Sealtiel Alatriste Director de Difusión Cultural dice que “la misión del museo es estimular la libertad creativa y cimentar la creación”. No existen argumentos éticos o estéticos que permitan una instalación como esta en un espacio con vocación didáctica. La libertad no implica por ningún motivo la agresión a los derechos de otros, y en este caso es el derecho a que el Holocausto sea recordado como un crimen contra la humanidad, no como un circo nazi. Fueron campos de exterminio no un laboratorio kitsch en donde juegan ratas. El columnista P.J. O’Rourke cuenta que cuando trabajaba en el periódico de la Universidad de Miami los editores tenían un intenso debate acerca de publicar o no un artículo de unos estudiantes que sostenían que el Holocausto no ocurrió, los editores discutían que la libertad de expresión es un derecho pero que otros también tienen derecho a no ser difamados. P.J. O’Rourke se negó a publicarlo y les dijo “This is a piece of shit”. Como Zola en el Caso Dreyfus, yo acuso a la UNAM, al MUAC, al Rector José Narro, a Sealtiel Alatriste y Graciela de la Torre, de antisemitismo y racismo. Los acuso de usar el nombre de la Universidad para fomentar el peor de los males de la humanidad, el odio irracional entre seres humanos.
Publicado en Laberinto de Milenio Diario, el sábado 17 de enero del 2008.

sábado 3 de enero de 2009

ERES INVENCIBLE

El juramento de los Horacios. Jacques Louis David.

Observar al arte es una forma de consultar al Oráculo, los antiguos griegos y romanos creían en su capacidad para revelar la voz del destino. Esta fatalidad ha sido representada en grande s obras como vaticinios ineludibles, anunciando con claridad y certeza hechos que transformaron la historia de naciones y la vida de personas. Para la entrega de María Antonieta a la corte de Francia construyeron un pabellón en una isla en el Rin decorado con tapices que representaban Los Amores de Jasón y Medea. El pabellón estuvo abierto al público como una extraordinaria galería, entonces Goethe exclamó disgustado ante las imágenes de niños degollados, mujeres asesinadas y tronos ensangrentados, “¿Cómo ponen bajo los ojos de una novia estas bodas trágicas? Se ha evocado al más odioso de los espectros”. El arte anunció implacable y exacto el destino de la futura reina y del que ella misma afirmó “he nacido para traer desagracia”. Antes de estallar la Revolución Francesa, David tuvo dos encargos por parte de la corte, el primero pintar una escena de la historia de los Horacios de Roma, en donde tres hermanos le juran a su padre defender su patria hasta la muerte. Tienen la mano levantada y su padre sostiene las tres espadas, el manto rojo dice que se trata de una guerra sangrienta. El cuadro por su estilo y factura fue una obra revolucionaria para el mundo del arte y al entrar al Salón representó la imagen de la Nación. Al llegar la toma de la Bastilla cuatro años después, El Juramento de los Horacios fue la obra que anunció la Revolución y en el Juramento del Juego de Pelota los revolucionarios levantan la mano como los Horacios. El segundo encargo vaticina el destino de la corte y predice el Terror, Los lictores devuelven a Bruto el cadáver de su hijo. Esta obra describió el futuro que le esperaba a Francia: Bruto manda que decapiten a sus hijos al descubrir que planean una conjura contra la patria y su gobierno. Vemos como el padre recibe de espaldas el cadáver de su hijo y en la mesa hay unas tijeras que cortan el hilo que nos une a la vida. Con esta obra David dejó cerrada la suerte de Francia que vería como las cabezas de sus hijos, reyes y líderes caerían por traición. Van Gogh que poseía el delirio de los que vaticinan, pintó en 1889 La Noche estrellada que es una imagen de los bombardeos que sufriría Europa en la Primera Guerra Mundial. Esto lo confirmó Klimt con Las Fuerzas Enemigas de 1912, la Tres Gorgonas: enfermedad, locura y muerte. Lo que no veían los políticos lo vieron los artistas, ellos podían presentir el futuro trágico y con fatalismo pintarlo. En ese momento los posee Sófocles que guía su mano y les dicta “Una generación no cuida a la que sigue, hay un dios que las hiere sin darse tregua”. Ludwig Meidener pinta La Ciudad Incendiada en 1913, las llamas devoran casas y edificios ante los gritos aterrados de siluetas impotentes. Oscar Kokschka en 1914 pinta la Dama del Viento, cuando se creía que la Guerra duraría sólo unos meses el cadáver de un hombre es llevado por una mujer que es una muerte que lo protege. En 1923 La Mujer Oscilante de Max Ernst profetiza las torturas de los campos de concentración. La Persistencia de la Memoria de Dalí en 1931 le dice a España que la dictadura que padecerá con Franco no la podrá olvidar jamás. Cabezas de Jacques Hérold vaticina en 1939 la Segunda Guerra con un cielo cubierto de ceniza que una multitud observa con incertidumbre. Ya en nuestra década el arte conceptual es lo que llamaron los filósofos griegos un falso oráculo que sin embargo anunció algo, en su mentira predijo otra y prefiguró un destino: haber llamado arte a lo que no es arte, avisó que no había dinero donde decían que había dinero. Saturaron el mercado con inversiones basura como han invadido los museos de basura. El mercado financiero sostenido en fraudes y mentiras se derrumbó descubriendo su vacío. La producción en serie de la desgracia del arte es el anuncio de esta crisis y pasará a la historia como el otro gran fraude del siglo. Por eso yo le anuncio al arte verdadero lo que la Pitonisa de Delfos le reveló a Alejandro “Eres invencible”.

Publicado en el suplemento Laberinto de Milenio Diario el 3 de enero del 2008.

domingo 14 de diciembre de 2008

EL DIBUJO



Cuando la pintura prescindió del dibujo, prescindió de la perfección. En su tratado de pintura Dalí dice que es una verdad fundamental aprender a dibujar antes de tocar los pinceles. Para dominar el dibujo da varios principios básicos, observar el objeto, tratar de hacerlo al inicio de tamaño natural y usar sólo color negro, una vez que aprenda el futuro artista que con el negro se pueden obtener variedades multicolores, se está en la posibilidad de usar el color. En el Renacimiento con la producción del papel los bocetos se convirtieron en parte de las colecciones y el dibujo se apreció como una gran creación. Esto significa que el dibujo no es un trámite, el dibujo es una disciplina en sí misma, es la base fundamental para la creación de una gran obra y en el momento en que el dibujo se evita, la obra carece de solidez. Creer que una pintura se sostiene en el color es una de las terribles perdidas de fin de siglo. Las grandes pinturas tienen detrás a un gran dibujante, las 40 pinturas de Leonardo tienen miles de dibujos de manos, pies, rostros. En el dibujo es donde se forman la profundidad y el volumen, las luces y las sombras, todos los cuadros planos sin perspectiva ni profundidad son dibujos fallidos y toda la pintura mala esta hecha por dibujantes malos. Con la sobre valoración de Pollock y Rothko los artistas decidieron que ya no era necesario dibujar y surgieron miles de obras en las que la “técnica” es arrojar el color en el lienzo con “expresión e inspiración”. Para representar la tristeza ya no es necesario hacer un rostro como el Grito de Munch, chorrear un lienzo con pintura directa del bote es lo mismo y el cuadro se puede llamar también el grito. El dibujo dice Dalí, es música congelada para los ojos, dibujar es educar al talento para dominar una ciencia porque el dibujo tiene que ser exacto y sólo así podrá ser una pintura. Miguel Ángel el único y gran consejo que les daba a los jóvenes era “dibuja, dibuja”. Pero la prisa manda en el arte, alcanzar la representación absoluta toma tiempo, hay que estudiar, hay que hacer antes cientos, miles de dibujos para crear como Schiele en unos rasgos un cuerpo, ya no hay tiempo, se lanzan sobre el lienzo y lo inundan, lo penetran en un gesto estéril. Y se nota, la pincelada no cubre la falta de dominio, el color no disfraza el vacío. La filosofía contagia de sus ideas al arte y en el momento en que se preguntaron sobre el sentido de la existencia el tema se volcó al interior, cerrando los ojos a lo que nos rodea. La abstracción de un interior no visible fue excusa para su representación en manchas de colores. Las luces y las sombras que sí son compañía permanente de la vida fueron expulsadas con el abuso del color. Y el dibujo lentamente se redujo a una disciplina para unos cuantos que pareciera que aún no encontraban la verdad en la que los otros se sumergían. Hoy dibujar es casi una actividad sectaria, dibujan sólo los que quieren hacerlo, ya dejó de ser el requisito fundamental de la formación del artista. El gran dibujo se sustituye por rayones con bolígrafo, con calcas de fotos y malos cartoons. Las galerías prefieren vender cuadros de gran formato y poco talento que dibujos, pintar no es hacer cosas que parecen tapetes, es la recreación de un dibujo con colores. En los cuadros de David antes que nada se adivina a un dibujante. El grabado no existiría sin el dibujo, Piranesi, Durero, Goya tienen esa obra porque son grandes dibujantes. ¿A donde se dirige la pintura sin el dibujo? A su desaparición. La estructura que le da el dibujo aporta algo esencial, aporta la oportunidad de que los espectadores la recordemos. No hay manera de diferenciar un Pollock de otro, por eso hizo bien en numerarlos son producción en serie, les van bien los números, el nombre les sobra. Y con el dibujo sucede que le da sentido a la obra, podemos quedarnos con los dibujos de grandes pintores. De Leonardo nos bastarían sus estudios, de Klimt tenemos suficiente con sus dibujos eróticos, de Dalí, Herrán, Rivera, Rembrandt. Esto es: las bases constituyen en sí mismas una obra y en cambio la última expresión sin antecedentes sólidos es espuma, es humo.

miércoles 10 de diciembre de 2008

ASESINAR AL PERFORMANCE



A casi un siglo del inicio del Dadá todas las formas del arte contemporáneo siguen alimentándose de esta mina agotada. Entre 1916 y 1922 en que surgió y se extinguió el dadaísmo, se crearon las formas artísticas que hoy siguen imitando sin aportar evolución o superación y sin el riesgo y osadía que si tuvieron los dadaístas. Mientras que el dadaísmo era protesta y trasgresión, manifestándose como el anti-arte, hoy todo es arte y nada transgrede. El collage, el performance, los anti-poemas, la escritura automática, las instalaciones, la destrucción en escena todo es creación de los dadaístas ¿Cuál es la aportación del arte actual? Convertir una revolución en conformismo y comodidad. El apetito por lo nuevo que tienen las galerías, museos y curadores ha decidido que la pintura y la escultura no son nuevas y que estas manifestaciones que ya casi cumplen el siglo sí son nuevas, el “ready-made” y el urinario ya son centenarios y hoy siguen en el top ten de las novedades. Esta falta de originalidad tiene una razón evidente, como lo dijeron los dadaístas, “como esto no es arte permite a todo el mundo ser dadaísta” y eso pasa ahora, como esto no es arte permite a todo el mundo ser artista, cayendo en una contradicción fundamental, estamos viviendo un asunto extraordinario: una generación multitudinaria de artistas sin arte. Una legión sigue a este movimiento repitiendo sus plegarias a San Duchamp y perpetuando algo de lo que sus creadores afirmaban “las obras dadá no deben durar más de cinco minutos”. Los seguidores son la tumba del movimiento, por eso no logran aportarle nada. En el performance es más se evidente esta contradicción, algo que tendría que ser efímero ya se estancó en los museos.

LOS PRIMEROS MODERNOS.

Suiza fue el hogar de los intelectuales y artistas refugiados y exiliados de la Primera Guerra Mundial, y esto provocó que hubiera decenas de cafés donde se reunían, fueron el teatro de lo nuevo. El Café Voltaire fue abierto en febrero de 1916 por Hugo Ball y Emmy Hennings, ella bailarina y él pianista. Estaba en la calle Spiegelgasse donde también vivía Lenin y Mussolinni era empleado de la vinatería que surtía al barrio. Entre los colaboradores y habitúes estaba un joven poeta rumano Sami Rosenstock que escribía bajo el seudónimo de Tristan Tzara. El primer manifiesto Dadaísta lo escribió y leyó Tzara en el café Voltaire el 14 de julio de 1916 y ahí declaraba “¿Qué significa Dadá? Dadá no significa nada”. Más adelante, cuando el movimiento ya era historia Tzara declararía: “mi propósito era crear una palabra que mediante su magia cerrara todas las puertas a la comprensión”. Esto significa que un movimiento que surgió como un rompimiento y que no requería de comprensión hoy ha degenerado en obras que acumulan explicaciones y discursos. En el Voltaire nacieron los primeros performances, cada lectura de un manifiesto era una acción y un gran escándalo, hasta que la policía suiza lo cerró para regresar la paz al barrio. Desconocemos si el camarada Lenin puso su queja por el ruido. La condición fundamental de estas acciones era la espontaneidad, las cosas sólo suceden y el público reacciona en consecuencia porque nadie sabe ni lo que va a pasar ni lo que va a ver. Cuando cerró el Voltaire y con el Dadá expandido por Europa y América las acciones continuaron con ruidosa publicidad que hacían los dadaístas y la nota roja de los periódicos. Para ellos cada vez que había un gran escándalo, que el público gritara y protestara, les arrojaran objetos y hubiera disturbios significaba el éxito de la acción. Entraban en exposiciones de lo que llamaban arte conformista y las destruían, con el consecuente encuentro con la policía y el público. No realizaban un espectáculo, hacían un anti espectáculo, la burla del acto literario y artístico. Las manifestaciones del Dadaísmo luchaban entre el nihilismo y el exhibicionismo, lo primero a lo que se engancharon fue a la reacción del público, se convirtió en una acción para recibir respuesta. En Nueva York, Arthur Cravan, que se decía sobrino de Oscar Wilde y boxeador, abrió su revista Dadá y la publicitaba con sus acciones. Anunciaba un encuentro de box en que participaría, cuando el público estaba reunido se subía al ring borracho y comenzaba a desnudarse. La sala se vaciaba y llegaba la policía. En la Soirée du Coeur á Barbe ya no fue el público el que reaccionó agresivo, fueron los mismos dadaístas los que se golpearon en el escenario. El dadaísmo acabó por su propia naturaleza, Breton lo anuncio claramente “Es inadmisible que un hombre deje huellas de su paso por la Tierra”. Después de la Segunda Guerra Mundial se retomaron las acciones como una forma de “matar a la pintura” y de presentarse como el nuevo arte, ya no eran anti-arte. En 1950 Lucio Fontana con su Manifiesto Blanco realizaba acciones en las que apuñalaba un lienzo en blanco para que entrara el espacio. Las esculturas cibernéticas con sistemas sensibles al sonido y a la luz fueron parte de las acciones de Scoffer en 1956. Allan Kaprow creó el happenig en 1959, incluía películas, música en vivo, danza, texto y efectos de audio, cumpliendo con la escuela de los dadaístas no dejaba memoria de estas acciones. Arman en 1963 explotó un refrigerador, el automóvil del fotógrafo Wilp, un piano y una televisión y con los restos realizó esculturas. Niki de Saint Phalle les disparaba con una pistola a sus cuadros para darlos por terminados. Yves Klein cubría de pintura a sus modelas desnudas y las pegaba a lienzos. Los vieneses adictos al dolor hicieron de sus cuerpos los objetos de la experimentación introduciendo las mutilaciones, maltrato, heridas, balazos, etc. Show time.

LA PÉRDIDA DE LA VOLUNTAD. LA DESTRUCCIÓN DE LA LIBERTAD.

Como podemos apreciar lo que ahora vemos es prácticamente igual a lo que se hacía 80 o 40 años antes pero descafeinado. A partir de los años 60’s cuando el concepto de la libertad cambió y se derribó la idea de voluntad y la disciplina, el mundo se pronunció por la espontaneidad y se clamó que la esencia de nuestro ser es primordial para la creación artística y que la educación la limita. Y vino lo que podemos llamar una tragedia moderna, porque entonces se retomó el performance o las acciones como una forma de destrucción sin aportación. Obras que nacieron para estar fuera de los museos, porque estaban en contra de la “belleza artificial del arte museístico” se instalaron en los museos, los creadores de performances reclamaron trato de aristas y sus obras adquirieron el status de arte cuando su origen era para acabar con el arte. Entonces un conformismo cómplice se apodero del performance. Porque los nuevos artistas se dedicaron a destruir lo que no podían crear. Es fácil decir matemos a la pintura cuando no se sabe pintar, o asesinemos a la escultura cuando no saben esculpir. Dijeron que las acciones eran arte que llegaba a todo el público, cuando son obras que sólo ven un grupo muy reducido de personas, mientras un cuadro lo ven miles de personas durante generaciones enteras. Hicieron daño a la pintura y la escultura, pero no han aportado más que estas disciplinas. Y lo peor para ellos es que no portan tampoco a su propia disciplina ¿Qué es lo que el performance ha ganado con el tiempo? Becas y bienales, museos y curadores que los masajean. Lo que si es grande es la lista de pérdidas que acumula: ya no es transgresor, sus protestas o denuncias tienen un nivel entre banal e infantil. Depende de una forma enferma de la tecnología, en muchas obras el medio es la estrella. No corre riesgos, se monta en escenarios protegidos como los museos y galerías, rodeados de amigos y otros artistas que aplauden todo. Tiene un lenguaje inmediato que siempre juega con la cultura de masas para ser más afín al público. Es una imitación cíclica de lo que ya hicieron desde 1950. Hace del exhibicionismo y la crueldad con animales una pantalla que cubre la falta de ideas. Mientras que el exhibicionismo en la calle es un delito o en un burdel es espectáculo, en una acción en el museo o la galería es arte, con la enorme diferencia que en el burdel soportan al público y en la calle soportan a la policía. En las acciones hacen cosas de nivel de burlesque y además hay que estar pasivos porque los artistas se ofenden, de verdad es mil veces más valiente la mujer que se masturba con un gallo en un antro de Tijuana que cualquier performancera del mundo, porque la del gallo además sortea con un público denso y la otra tiene una beca. El performance vive en la complacencia y la ignorancia. Reclaman su status de innovadores del arte y es admitido como tal en los museos y bienales, y no tiene ni el rigor ni el riesgo del verdadero arte, se dice que “hace uso de nuevas tecnologías para expresarse” cuando fueron los futuristas de 1910 quienes propusieron la relación de arte, tecnología y ciencia. Plantean el video performance como algo extra vanguardista y fueron Marinetti y Pino Masnata quienes en su manifiesto de 1930 proclamaron que la televisión era un medio de comunicación para multiplicar el genio creativo. ¿En donde esta la novedad? No existe, y lo que si hay es un gran estancamiento. La pérdida de la voluntad que surgió desde los 60’s, la negación del dominio de la técnica como forma de libertad hace del performance el gran refugio de los que no quieren vivir la disciplina del arte. Pintar o dibujar bien toma años, toma una vida, ser performancero toma unos instantes, basta ver lo que hacen los demás, repetirlo y ya están dentro del circuito de las galerías, bienales y museos. Los creadores actuales de performance están en el cómodo sillón que les brindan los curadores que los proveen de discurso, explicación y contexto para que cada obra tenga un valor. Viven más arropados que el arte verdadero y se auto llaman innovadores y arriesgados. Las que sí están en descampado y en medio de la guerra es la pintura y la escultura, esas salen como soldados a defender su espacio. Sin riesgo no hay trasgresión. La obra burguesa, cómoda y amable por excelencia es el performance. Aquí sucedió lo mismo que pasa con las revoluciones sociales: una vez que toman el poder su vuelven corruptas y conformistas.

TODAY NOW. XIII MUESTRA DEL PERFORMANCE
“ACCIDENTES CONTROLADOS”.

No son accidentales y la calidad no tiene control. En esta muestra, en el Ex Teresa Arte Actual, como en todas las de performance, las contradicciones van de la mano de la obra. Las acciones y los video-performance de esta bienal tienen como concepto experimentar con el cuerpo y los avances científicos y tecnológicos. Desde el inicio vemos como el rito del performance está muerto, en un ambiente totalmente controlado inician las acciones. Todo el público es performancero o “artistas contemporáneos” así que no hay que preocuparse de que alguien proteste o diga esto lo he visto mil veces, nada, es la misma actitud del público que va a ver las obras del Teatro Manolo Fábregas, complaciente y sumiso. Como buen público mexicano, famoso por sus aplausos, todo les gusta, contradicen la actitud de protesta o de experimentación de la acción en escena. Entra el polaco Artur Tajber y bueno, ya no digamos que se tome los riesgos de los padres de estas acciones, el señor pide que no le tomemos fotografías, porque su delicada naturaleza de artista se ve interrumpida. Y aquí tampoco hay experimento o accidente. En la pared proyecta un video de sí mismo rompiendo y moviendo unos muebles, haciendo un ruido insoportable. A menos de que las sillas y las mesas sean tecnología o ciencia de punta no veo la experimentación ciencia-cuerpo, porque el video desde hace muchos años no es un avance tecnológico. En vivo mientras el video corre, Tajber, muy científico, avienta muebles similares a los de la su proyección, así que el ruido es doble. La acción dura 30 minutos. Eso de las obras de 5 minutos quedó sepultado. No hay accidente porque está siguiendo un video grabado, es una puesta en escena ensayada y planeada y no va a suceder otra cosa que no este en el guión, porque Tajber al levantar una silla en vivo también lo hace en video. El sabe como va empezar y como va a acabar su número, es falso el margen de azar o de sorpresa. Enfrascada en la repetición esta acción se hace eterna y cuando por fin termina, el público aplaude con tal ánimo que me doy cuenta de que tampoco saben ver performance, que están ahí en espera de tragarse lo que sea, que no saben que pueden ser parte activa de lo que ven porque se supone que este tipo con su escándalo nos esta provocando y que tendríamos que reaccionar, subir y darle con una de sus sillas en la cabeza. Pero si así fuera, si el mismo Tajber supiera que el performance no ha perdido su dosis de riesgo seguramente su acción habría durado tres minutos, no treinta. Lo que es increíble es la explicación de la curadora Edith Medina, esta acción se supone que es una experimentación con la manipulación del tiempo. Si no saben de ciencia ni lo que nos enseñan en secundaria, por favor no escriban estas barbaridades. La manipulación del tiempo no existe, que Tajber le de rewind al video no significa ni de lejos que pueda experimentar con la manipulación de l tiempo. Y la obra se llama Time Emit. Esta bienal esta lejos del performance y lejos de la ciencia, sucede sin crítica, entre el show y el aburrimiento de ver lo mismo de siempre. Los latidos del corazón amplificados, alguien que respira y busca su identidad, sonidos que se supone que no podemos oír también amplificados, ¿no saben que eso lo hizo Cage en los 50’s? Y bueno con la “tecnología de punta” alguien lleva una obra con sus chats y sus fotos de Face Book. Estas acciones están más preocupadas de ser aceptadas que por ser un experimento, porque desconocen que un experimento tiene una finalidad, comprobar o desechar una teoría. Aquí no hay teoría, porque al final de cada acción no queda una sola idea que pueda continuar o vivir en sí misma. Es el vacio su único resultado, un vacio repetitivo hasta el hartazgo.

SI VES UNA VERDADERA ACCIÓN, MÁTALA.

En la 28 Bienal de Sao Paulo sucedieron dos cosas significativas, una con la curaduría pretenciosa de Ivo Mesquita que dejó el espacio vacío, denunció involuntariamente el vacío en el que el arte conceptual está hundido. Lo que el montó como un acto supremo de la arrogancia de la curaduría, la que ya no necesita ni del arte ni de artistas porque la estrella es el curador, se volvió en su contra. El vacío fue demoledor y provocó otro suceso igualmente revelador: más de cuarenta estudiantes de la escuela de artes de Sao Paulo entraron armados de sprays de pintura de colores y pasamontañas a grafitear el inmenso espacio vacio. Y acto seguido la vanguardia del arte contemporáneo se opuso a la única muestra real de performance que se va a poder ver en esa bienal. Llamaron a seguridad y sacaron a los jóvenes llevándose detenidos a los que no pudieron escapar. ¿Qué hacer ante tal muestra de miedo a una acción real? El curador mando pintar de nuevo las paredes de blanco. Esto nos revela que el performance que el arte contemporáneo quiere es el pasivo, gratuito y aburguesado, que guarda complicidad con los curadores y los museos. Es lo que sucedió en México en la inauguración de la Bienal BBV Bancomer cuando entró el artista Pol Basegoda con la camisa manchada de sangre y sus manifiestos en la mano gritando que ahí estaban matando al arte. Los artistas lo acusaron y seguridad golpeó a Basegoda y lo sacó del Museo de Arte Moderno. El performance de Basegoda es el único valiente que he visto en México en años. La primicia es no romper ningún límite, ni el performancero ni el público. No hay azar, no hay accidente ni imprevisto, todo está planeado y estructurado y la originalidad es la ausencia más importante. Ya todo el mundo se desvistió, se flageló, se revolcó en sus fluidos, se mutilaron, se golpearon, abusaron de animales, dejaron morir a perros de hambre y sed, fueron ridículos y cursis, se grabaron en audio y video, hemos visto miles de cosas en las que las computadoras son parte de la obra, injertos en el cuerpo, etc. etc. ¿Qué sigue? Todo esto es igual desde hace más de 50 años y sucede con la seguridad de un banco. Esto sólo nos lleva a pensar que al performance de hoy lo han llevado a una enfermedad terminal sus “artistas” y curadores. Vive en terapia intensiva y sólo necesita que le retiren el oxigeno de las becas y las bienales para que muera.

EL VALOR DEL FRACASO


“Un artista tiene derecho a fracasar” dijo Miquel Barceló a los comisionados de la ONU encargados de darle seguimiento a su obra en la cúpula del Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza. Después de más de un año de pruebas, Barceló no lograba el efecto que quería para su obra y ante la insistencia de la institución por el avance del proyecto, Barceló con valor y humildad exigió su derecho al fracaso. Lo trascendente de la actitud del artista español es que en su obra existen parámetros de calidad y de factura, fines y objetivos y dentro de estos puede definir claramente cuando está logrando una obra o cuando no es lo que él quería. Aun terminada e inaugurada repitió que no era lo que él planeó y que la dimensión del trabajo lo sobrepasó. Él al reconocer este fracaso en su trabajo, reconocía también que el arte es exacto y que si el artista no está satisfecho eso sale a la vista. Por eso en el arte existen obras inconclusas y otras que sus autores destruyen porque saben que no son perfectas y que no son lo que ellos desearon. En el arte real la calidad es un objetivo, la perfección es una meta, llenar las propias expectativas esta en el plan de trabajo. El artista al crear toma riesgos y experimenta, enfrentándose a resultados excelentes o mediocres, y valiente toma de nuevo la decisión de seguir con la búsqueda y su obra. Esta capacidad de autocrítica y de honestidad se pierde cuando hablamos de obras conceptuales y de sus autores, porque no existen elementos con los que podamos saber si la obra está lograda o no lo está. Los autores viven en la sobre protección de los críticos de arte y no necesitan confrontarse con su obra, al contrario el accidente y la falta de calidad forman parte de su estilo. En la obra de Barceló es sencillo poder emitir una crítica, apreciar si la obra es congruente con la dimensión y la naturaleza del espacio, si la selección de materiales y colores responden al mensaje. ¿Podemos hacer lo mismo con otro tipo de obras? Por ejemplo, la cama revuelta con fluidos en las sábanas y rodeada de condones usados y ropa interior sucia tirada en el piso de Tracey Emin, o romper la galería cómo lo han hecho Salcedo, Mike Nelson y Bustamante, poner objetos en selección arbitraria y rebautizarlos como obras. Tengan estos trabajos el resultado que sea, la realidad es que en esto no existe una sola característica o factor que ni remotamente nos diga si esta obra está lograda o no lo está. Y no es un asunto de discurso ya sabemos que esto justifica la presencia de lo que sea, es un asunto de factura, sólo eso. En una cama sucia quién va a decir así no se hace, la cama tendría que estar volteada o las sábanas ser de otro color. Los hoyos de Mike Nelson son más grandes que los de Bustamante y ella puede argumentar que ese era el efecto que deseaba, o sea que todo esta bien. En el arte real eso si es evidente, hay cuadros que nunca se secan, catedrales que se caen a pedazos, retratos que no se parecen al retratado, obras que no alcanzan a desarrollar un clímax, miles de bocetos despedazados y cuadros quemados por los artistas. En las pruebas de rayos X que les hacen a las obras para autentificarlas, podemos ver cómo debajo había otra que fue sepultada por el artista bajo una capa de pintura. En las obras conceptuales no hay margen de error porque la perfección no es una meta, entonces cualquier fracaso es éxito. En las obras conceptuales el error es virtud, no saben la inmensa responsabilidad de reconocer cuando un trabajo es fallido. Ahí todo es bueno, todo es válido. Barceló tiene a los ojos del mundo sobre su obra, él sabe que no hay cabida para el engaño o la excusa, que si su material no resiste y se derrumba es responsabilidad suya, si el efecto de océanos y tierra que quiso dar no se aprecia es también responsabilidad suya. No va a salir un curador a armarle un discurso que diga que ese defecto es efecto, que significa su visión del mundo o la soledad de la humanidad. Ese es el valor del verdadero artista: que está solo ante su obra, no se refugia en elucubraciones porque el resultado de su trabajo es la denuncia misma de su capacidad y su alcance. La gloria o el rechazo sólo le pertenecen a él.

LA CORRUPCIÓN EN EL ARTE


Venderse es prostituirse. Hacer del cuerpo un objeto de comercio es un negocio sucio desde que tenemos memoria histórica. La única ley de un burdel es que todo esta en venta y todo se puede pagar. El mercado del arte contemporáneo es el nuevo burdel legal, aquí se confunden las putas y los proxenetas. En estas operaciones comerciales no venden arte, venden la invención o mentira de lo que hoy llaman arte y el cliente “cree” que sabe lo que hace y paga, mientras le dicen que hizo una buena compra, que es inteligente y vanguardista. Este es un mercado artificial sin valores y es un fraude. Esta corrupción va más allá de la falsificación y es de alguna manera una transacción más segura, se trata de apuntalar obras sin valor para venderlas como piezas con trascendencia. En este mecanismo entran casas de subastas, artistas, galerías, curadores, críticos y museos. Es un entramado bien montado que tiene la fachada de ser oficial y con respetabilidad. La cadena crece porque una vez que un coleccionista entra en este mercado no le conviene que su compra baje un día de precio o alguien grite que es basura y tenga que arrumbarla en el garaje. Entonces los mismos coleccionistas apoyan a los galeristas y a los artistas. Estamos viviendo en un vacio de análisis dominado por una infraestructura de dinero que ha matado los valores del arte para implantar el cinismo y la mediocridad.

LO ÚNICO QUE NO VENDE UN CARNICERO ES LA CARNE QUE RESERVA PARA ÉL.

Francois Pinault es le dueño de la casa de subastas Christie’s, una de las más famosas y más sólidas a nivel internacional. Es un vendedor profesional, dueño del corporativo PPR al que pertenecen entre otras marcas Gucci, Yves Saint Laurent, Boucheron y Balenciaga. Él estableció un sistema de sobre valoración del arte que hoy están imitando en México. Su colección de arte contemporáneo es una de las más importantes del mundo y es así porque es él y su equipo de curadores y críticos quienes le ponen valor a lo que compra y a lo que vende. Durante años ha montado una exposición con sus obras en la temporada de la Bienal de Venecia en su Palazzo Grassi, remodelado por el ultra moderno arquitecto japonés Tadao Ando. Esto tiene una sinergia interesante con la Bienal, que funciona gracias a las galerías, curadores y museos beneficiados con los donativos de Pinault. Su estrategia consiste en que en la Bienal expongan los mismos artistas que él expone en su palacio. Los críticos se han llegado a quejar de que esta colección literalmente compite con la de la Bienal y lleva obras más interesantes. Esto hace que su colección automáticamente suba de precio porque sus artistas ya formaron parte de la Bienal. Acto seguido se lleva toda su colección y la subasta en su propia casa Christie’s a precios que él y su equipo deciden e influyendo en los precios del arte internacional. Literalmente juega a la tiendita con el arte. Esto es grave porque lo hace con artistas inventados y sobre valorados por él mismo. Y es muy clara la razón, un artista que sabe que el valor de su obra se sostiene en su talento y su técnica no es tan fácil de manipular como uno que sabe que es resultado de la moda, que no tiene talento y que el día que dejen de gustar sus “instalaciones” o su “video-arte” nadie lo va a comprar. Su última maniobra es una joya de la corrupción y de hasta donde se puede llegar con dinero. La exposición de Jeff Koons en el Palacio de Versalles en Paris. Francois Pinault cree que es tan fácil tomarnos el pelo a los críticos como lo hace con sus amantes Salma Hayek o Linda Evangelista. La maniobra fue la siguiente: Jean-Jacques Aillagon el director del museo de Versalles es un ex empleado de él, es quien dirigía la colección de Pinault en la Bienal de Venecia y gracias al cabildeo de su jefe lo llamaron a dirigir Versalles. Jean-Jacques Aillagon servicial y agradecido invitó a Jeff Koons a exponer a Versalles, contradiciendo la tradición del museo, peleándose con críticos e historiadores, enfrentando a la opinión publica y hasta al sindicato de escritores que llamaron a la exposición una burla. Pero este no fue el gesto transgresor de un director de museo, es el cumplimento de una orden por parte de un empleado, ya que la mayoría de las piezas pertenecen a la colección de Pinault. Y con esto volvemos a lo mismo, las obras de Koons expuestas ahora valen más en el mercado del arte. Para antes de la crisis económica ya se había anunciado la venta en la subasta de arte contemporáneo de Christie’s. Esto lo denuncio el New York Times y numerosos críticos lo publicaron en la prense francesa. Pero para eso tiene pagados a sus propios críticos que calificaron a la exposición como un gran evento. Debajo del retrato de la reina María Antonieta había unas aspiradoras, en los salones colgaba su langosta y su pantera rosa abrazando a un sirena estaba en otro salón. En ese entorno, en la dimensión de Versalles todo lo expuesto es absolutamente ridículo. Son obras que no tienen calidad ni contenido, que no han aportado nada a la estética porque son reproducciones de objetos vánales que siempre van a existir. El asunto es que no pierde el arte si toda la obra de Koons desaparece y no ganamos con su presencia. El mito creado por los curadores de que puestas en contexto son arte, no es suficiente para darles valor. Pero si Jeff Koons es uno de los artistas americanos más caros de la actualidad es porque trabajan gentes como Pinault en sostener sus precios. El que es vendedor, vende todo, no le importa decir la verdad, le importa vender, si la mercancía es arte es lo de menos, se trata de sacarle dinero y sostener la inversión. En este negocio no hay escrúpulos, tampoco arte. Money won is twice as sweet as money earned.

I’M NOT YOUR DADDY, I’M NOT YOUR BOYFRIEND, SO DON’T BE PLAYING GAMES WITH ME. I’M YOUR PARTNER.
THE COLOR OF MONEY.

Estas operaciones no son inocuas, hacen un gran daño al arte. Este fenómeno sólo sucede con el arte conceptual contemporáneo. No sucede con otra manifestación del arte. Y es muy claro, es la única forma de darle valor a esto que no es arte. Es este entramado de corrupción el que ha creado el mercado para la basura de autor. La corrupción es la que ha decido llamarle a esto arte. Por eso el daño es serio, el arte real, el que hacen los artistas con preparación, técnica, talento y trayectoria se ve seriamente afectado en sus precios, lugares de exhibición y difusión. Simplemente en la Bienal de Venecia la minoría de lo expuesto es pintura y escultura. Ahí el arte contemporáneo lo conforman instalaciones, videos, performances, objetos o sea nada. Eso no es arte. Y como los vendedores de coches, los galeristas nunca van a reconocer que le mintieron al cliente, que eso que compro no valía nada, que era sólo resultado de una moda que ha destruido al arte de nuestro siglo como solo lo podía hacer una peste que matara de repente a todos los artistas. Aquí además hay un fenómeno interesante, esto es una forma primordial de apuntalar los precios del arte contemporáneo porque como el arte conceptual y todas sus manifestaciones no requieren de talento, hay una sobre población de artistas. Por primera vez en la historia del arte todos son artistas, solo basta decidirlo y ya está, ha nacido una estrella. Entonces hay sobre oferta de “arte”. Según las leyes del mercado cuando hay más oferta que demanda los precios bajan. ¿Cómo pueden evitar que esto suceda? Exhibiendo en recintos oficiales o siendo dueños de los sitios de ventas y comprando a curadores y críticos que por lo general es la parte más barata y más accesible. Clarísimo. Do you smell that? What, smoke? No, Money...

LA BIENAL DE PINTURA TAMAYO, JUMEX Y EL MUCA.
EVEN THE DEVIL WOULDN’T RECOGNIZE YOU, I DO.

MADONNA.

Jumex no sólo sabe exprimir fruta y sacarle jugo, sabe exprimir curadores y museos y sacarles jugo. La Bienal es un ejemplo escandaloso que si no trascendió es porque la crítica en México se conforma con reseñar y desconocen su obligación de análisis. La Fundación Jumex es patrocinador de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo, la directora del jurado Taiyana Pimentel es beneficiada de su patrocinio, ya que la fundación es el único patrocinador de su programa de radio sobre arte contemporáneo “Coyoterias”, además de que le comisiona la curaduría de sus exposiciones. ¿Quién habrá tenido la idea de hacerla directora del jurado? ¿Cómo el Museo Tamayo permite esta relación tan falta de ética? Es algo que su director Ramiro Martínez Estrada o Julio Madrazo el presidente de la Fundación Olga y Rufino Tamayo deberían de responder de manera pública. Obviamente la selección del “jurado” estaba integrada por obras que perfectamente pueden estar en la Colección Jumex porque son objetos que no son pintura, un panel cubierto de clavos, un acrílico chorreado en el piso, una panel de conos de papel y mala, mala pintura. Esto no es arte, pero después de estar seleccionado en la Bienal Tamayo, vale algo. Literalmente el jurado seleccionó la lista de las compras para su jefe López. Y es de esperarse que sea adquirido por la Colección a precio de ganga porque esos son los beneficios que reciben los patrocinadores, poder negociar precios y formas de pago. Es inamisible que el museo sea cómplice de algo así, como si fueran propiedad y empleados de Eugenio López. Y para como van las cosas en la cultura en México, no dudo que un día Taiyana Pimentel sea directora del museo y ahora si pueda hacer negocios a gusto. Es lo mismo que sucede con el otro jurado de la Bienal Tamayo, Gonzalo Ortega que dedica los museos de la UNAM el MUCA y el ECO para exhibir a artistas de galerías y colecciones privadas, sin que quede claro cual es el objetivo de hacerlo, porque la selección no aporta nada al desarrollo artístico de la Universidad. Entre los huéspedes habituales están la galería Kurimanzutto, Garash, OMR, Nina Menocal y la mayoría del espectro conceptual. En esto no se aprecia una decisión ni didáctica ni artística porque la calidad de lo expuesto responde solo a la moda y a los intereses de los galeristas. En lo que si aporta es en la influencia que adquiere Gonzalo Ortega entre los galeristas de México que gracias a su trabajo les da el respaldo oficial de la universidad más importante de América Latina. Eso pesa para ir a bienales, ferias de arte o pedir becas. ¿Desde cuando las instituciones están al servicio de los patrocinadores? Desde que el Estado no considera una prioridad al arte.

DAMIEN HIRST Y EL CONTADOR.
YOU SHOULD NEVER UNDERESTIMATE THE PREDICTABILITY OF STUPIDITY. SNATCH.


Detrás de un gran vendedor hay un gran contador. La fama de Hirst como artista no es obra de sus maestros o de su talento, es mérito de su contador Frank Dunphy. Este contador resultó más creativo y más artista que su cliente, además de dominar el arte del fraude. Dunphy inicio como contador de bailarinas del tubo y de cirqueros, ese fue lo que él llamó su estrada al show business. Fue representante y contable de Coco el Payaso, una especie de Bozo ingles, después le llevó la contabilidad a Led Zeppelin hasta su primera desintegración. Cuando Hirst era miembro del grupo de los Young British Artist, en la línea de los conceptuales londinenses, conoció a Dunphy en la fiesta de cumpleaños de George Michel y él dijo “que sintió casi un amor paternal por Hirst”. Pensar que un contador siente un amor paternal por un cliente parece escena de película de Scorsese. Lo primero que le enseñó fue que debería de sentir amor por el dinero y nunca vergüenza por ganarlo, que un artista pobre es un artista fracasado y la tercera lección es que la gente no sabe nada de arte y compran lo que sea. Y diseño la estrategia de ventas de Hirst y se convirtió en su manager. La primera prueba de que tenia razón llegó de inmediato: consecuente con lo que el arte conceptual es, una obra de Hirst decoraba un restaurante en Notting Hill, llamado Pharmacy. Esta obra consistía en frasquitos vacios de medicinas en anaqueles, solo eso. Cuando el restaurante cerró Hirst estaba histérico porque no tenia dinero y los dueños le regresaron los frasquitos de su obra porque no le podían pagar y le dijeron que podía tomar del restaurante lo que quisiera en compensación. Entonces Hirst dijo “voy a tener que ponerme a pintar y lo odio” y Dunphy respondió "paintings are shit, Damien. You don't, Damien, you don't." Dunphy fue al restaurante, tomó todos los objetos que pudo, desde las cucharas hasta las puertas, los subió a un camión y los llevó a Sotheby's. Ahí les ofreció una comisión del 70% si subastaban las obras de la promesa del arte contemporáneo inglés. Las vendieron en 11 millones de libras, pujando Dunphy desde un teléfono afuera del lugar de la subasta. Aquí comenzó la carrera del contador como artista y de Hirst como fraude, porque fue Dunphy el que decidió que las cucharas, las copas para huevos, las puertas, y el menaje del lugar eran arte y fue él quien las llevó a Sotheby's en calidad de “objetos artísticos”. De ahí para delante, cada obra que Hirst inventa en alguno de sus dos talleres en los que trabajan más de cien empleados es cabildeada con el contador y él decide si van a tener impacto o no. Es una aportación de Dunphy inflar el valor incluyendo elementos costosos en la factura, como el cordero en formol con cuernos de oro. La idea de llevar famosos a las exposiciones de Hirst es parte de la estrategia y de los contactos de Dunphy, por eso Bono y Guy Ritchie, el casi ex marido de Madonna, se hacen la foto con el “artista”. A pesar de tener a este maestro de las ventas los precios de la obra de Hirst cayeron de forma estrepitosa. Los críticos en el mundo comenzaron a denunciar la falta de calidad, originalidad y propuesta de Hirst. Robert Hughes, uno de los más influyentes, lo llamó un pirata de la imitación, incapaz de hacer algo por si mismo y creador de objetos para gente rica de mal gusto que no sabe en que gastar su dinero. Vaticinó que va a pasar a la historia como un gran fraude. Dunphy reaccionó. El cráneo cubierto de brillantes “For the Love of God” lo anunciaron con una gran cobertura mediática, editaron un libro en donde lo único que se ve a Hirst hacer es jugar con el cráneo mientras los joyeros son los que pulen, cortan y pegan los “diamantes”. El siguiente paso fue anunciar que el cráneo había sido comprado por un holding en 50 millones de libras. Esta “venta” coloco a Hirst como el artista más caro de la historia del arte. Las mentiras duran hasta que los enemigos hablan, de forma casi simultánea publicaron en New York y en Londres que el holding estaba formado por Hirst, Dunphy y Joplin la galerista dueña de White Cube. O sea para elevar los precios caídos de la obra de Hirst, se auto compraron la calavera en un precio exorbitante, en el clásico “yo valgo lo que yo decido”. Los críticos sospecharon de inmediato de la venta tan rápida a solo tres semanas de exhibirla y de que no permitieran revisar los “diamantes”, The Guardian publico que se debería llamar "For the Laugh of God". Esto minó la fama del artista así que Dunphy procedió al siguiente paso: anunciar que como un “rebelde” del sistema, Hirst se iba a saltar a sus galeristas y que realizaría una venta de su obra directa al público. Esto en el mundo del arte es alta traición, porque los galeristas se supone que impulsan a los artistas, en fin que Stachi y Joplin se aguantaron su coraje y aparentemente se alinearon con el contador. La subasta la realizó Sotheby's con una exhibición previa de las obras: mariposas enmarcadas, frascos vacios, animales en formol, etc. Lo más importante es que había decenas de líneas telefónicas para comprar sin ser visto. Y sucedió el milagro: vendieron todo. Si creen que Stachi y Joplin se iban a quedar tan tranquilos, se equivocaron. A los dos días de anunciar el éxito de la venta trascendió en la edición dominical de New York Times que Dunphy y Hirst estuvieron pujando por teléfono y que los mismos galeristas Stachi y Joplin lo habían hecho. Se recompraron para revalorarse. ¿Y qué problema puede haber en eso? Ninguno, si desbaratan esos objetos y los arrojan a la basura nadie lo nota y en cambio lo que sí vendieron está a un precio inflado. Pura ganancia. Esto es convertir el mercado del arte en un burdel. Ahora la calavera de “diamantes” está de gira, arrancó en un museo en Holanda exhibiéndose al lado de obras de Rembrandt. Sus críticos- esclavos celebran la reunión de dos maestros. ¿Qué sigue? ¿Qué se auto roben la calavera y cobren un seguro? You should never underestimate the predictability of stupidity.

NO MORE INTOXICATING MY MIND. MADONNA.

El arte requiere de una infraestructura de exhibición y venta para sobre vivir, no existe la utopía de la creación sin retribución. Por esto es deleznable que se haga de esta necesidad una perversión. Los artistas son la parte más débil porque han visto sus espacios ocupados por estafadores que ceden a los requerimientos y exigencias de esta red de corrupción. Es evidente que estas personas que se hacen llamar artistas y que no tienen el más elemental talento también utilizan a sus proxenetas, es una relación de explotación en igualdad de circunstancias. Lo que han provocando es que con tanta basura expuesta en museos y galerías el público se aleje del arte y que los verdaderos artistas tengan que pelear lo indecible por una exposición en un museo. Como la serpiente que se muerde la cola devorarán sus consecuencias, el público que es el que compra ya no quiere verlos. El día que la mediocridad deje de ser el concepto rector en esta oscuridad que estamos viviendo en el arte el público volverá a los museos y a las galerías, reconocerá lo que es el verdadero arte y la belleza y podremos decir que ya salimos de la pesadilla, que la tiranía de la estupidez ha terminado. Los curadores, galeristas, críticos y artistas por primera vez sabrán lo que es la vergüenza, porque son causantes de un gran daño y cómplices de una mentira. Seremos testigos del fraude más descarado de la historia.

EL DESNUDO


Ver un desnudo nos exhibe más que al modelo, más que al artista. Existen pinturas de las que no podemos alejarnos por la fuerza de su presencia, nos atraen porque nos descubren. Las modelos de Renoir eran las sirvientas de su casa, así que la gran condición para que trabajaran con él era el brillo de su piel, para el pintor era indispensable que relejaran luz. La piel de los modelos de Lucien Freud es turbia, Freud busca cuerpos que reflejen desolación, indigentes que posan su enfermedad y su abandono. La voluptuosa gorda que compró Abramovich por 30 millones de dólares, descansa indolente con su inmenso sueño, haciéndonos cómplices del voyerismo de ver dormir a alguien, no es la gorda descarada de Rubens que invita a que la tomemos, con piel para ser mordida, las gorda de Freud es descomunal y sola, es sexo sin apetito. Contemplar un desnudo no es una actitud pasiva, es una rebelión, es un abuso, es dejarse seducir para no ser complacido. El que admira se entrega a lo que el artista vio, se entrega a lo que otro adoró. Tiziano para realizar las obras de las cámaras privadas de Felipe II se inspiró en las Metamorfosis de Ovidio, les llamó a estas obras Poesías. La obra de Ovidio es una de las historias del origen de la vida más humanas, porque la explicación de cada acto está sujeta a las pasiones de dioses y hombres, la razón de ser no es la razón, es la emoción. De esta serie de pinturas hay una que es la condena por la contemplación del desnudo. Diana castiga a Acteón por observarla mientras se baña con sus ninfas, lo convierte en ciervo y los perros de caza del propio Acteón lo devoran. Felipe II al encargar estas pinturas para sus cámaras privadas, se exhibió más que el artista, más que los modelos. Felipe II fue uno hombre cruel, uno de los reyes más puritanos de España, que se nombró así mismo “paladín” de la Iglesia Católica, fanático, déspota y asesino. Es deslumbrante pensar que cuando moría devorado por las infecciones de la gota, con las piernas llagadas, llamó a sus hijos, les descubrió la podredumbre de su piel y les dijo, “contemplen mi miseria porque un día ustedes serán así”. Esto sucedía a un lado de la habitación de las obras de Tiziano, de la piel luminosa y húmeda de sus modelos, de las ninfas de Diana y de los muslos abiertos de Europa raptada por un toro. La fiesta de la carne y la vida, del sexo y la belleza hicieron la verdadera intimidad de un hombre que se vistió de negro toda su vida y que aplicó los dogmas más crueles de la religión en su reinado. El desnudo es un ideal en sí mismo, quien se representa desnudo pretende la dimensión de un dios, los reyes se representan con armas, joyas y delante de sus tierras, los dioses están desnudos, su poder los hace autosuficientes, libres. Paulina, la hermana de Napoleón era adicta a su belleza, a su sensualidad. Tenía esa naturaleza de los que se convierten en su propio objeto del deseo. Decidida a hacer inmortal su cuerpo encargó al célebre artista Cánova una escultura de ella desnuda como una diosa. Era tal la voluptuosidad y la belleza de la obra que cuando el emperador la vio se trastornó, balbuceó y le ordenó que la guardara en el sótano de su palacio. Napoleón exhibió su amor incestuoso por su hermana, salió a la vista de toda su corte, a la vista de él mismo, el único que no debería de descubrirlo. Alguna vez Paulina, ya con su hermano en el destierro comentó, “yo soy la única mujer que ha hecho todo por Napoleón”, y reafirmo: “todo”. Tiberio guardaba sus imágenes pornográficas en tubos de piel amarilla, decía que tenían que estar en un sitio distinto de sus otros libros. Ya cercano a la muerte, casi ciego se hacia describir las imágenes que le provocaban un placer silencioso, masturbándose con el recuerdo de lo que había conocido. Saber que lo que estamos contemplando lo vio alguien antes, que esas turgencias son creación de un artista que tuvo la obsesión de hacernos sentir la textura, el peso y la temperatura de un cuerpo, pensar que miró por horas esas piernas abiertas y ese vello púbico antes de mostrárnoslo, que amó y poseyó a esas mujeres y a esos hombres, hace a la obra infinita. Mirar es perpetuarse.

OBEY, ARTE Y PROPAGANDA


El crimen consolida la autoridad. La presidencia de Bush se consolidó con una guerra criminal que dejó como saldo la crisis económica y moral. Nada recordamos de su campaña ni de su material de propaganda. La propaganda es la parte que más rápidamente se desvanece de una campaña y de un gobierno. En México por la irresponsabilidad del IFE quedan rastros de una iconografía vergonzosa que por su falta de estética y de inteligencia vaticina lo que viviremos. Dentro de la historia de la imagen sólo la propaganda del Leninismo ha trascendido su condición ideológica para dejar su propuesta estética porque era realizada por artistas que trabajaban para el sistema. Es lo que hoy está sucediendo con la campaña de Obama y el cartel que grita contundente HOPE. Shepard Fairey es el creador de este cartel, el artista fundamental del movimiento de la guerrilla urbana del arte. Es la primera vez en décadas que un artista diseña un cartel de campaña, lo que significa que al margen de lo que suceda con la trayectoria de Obama la obra de Fairey va a trascender porque es arte. Es el fenómeno de los grandes retratos desde Goya a Warhol, la gente se queda con la obra del artista y hace abstracción del retratado. Fairey es Obey, una marca que podemos seguir a lo largo de la geografía de las ciudades americanas. Es un rostro que imprime en stikers y posters y que advirtiendo o amenazando dicen Giant, is coming. Obey aprendió que la propaganda tiene un sistema de comunicación que aplicado al arte llega a miles de personas impactando en su memoria. En un afán anarquista intervino puentes y espectaculares con sus carteles monumentales. Aquí el artista es el mensaje, Obey tenía algo que decir, tenía algo que mostrar: las imágenes que creaba y con las que invade paredes en escapadas nocturnas con un equipo de seguidores y sus impresores. Los imitadores hicieron el resto, se propagaron en un país donde es un delito pegar cosas en las paredes y en la vía pública. Obey- Fairey ha sido detenido por la policía 13 veces. Cuando comenzó su obra en muchos lugares la vivieron como una invasión, no era el graffiti común que no tiene significado, Obey es un rostro que mira impenetrable y serio. Su estilo influenciado por la propaganda rusa y el expresionismo alemán es la imagen de Virgin Records. Los pasillos de Grand Central en Nueva York se convirtieron en una galería con los carteles que hizo para la campaña de Stolisnaya, que enaltecen el producto de la misma forma que lo haría por un líder. La instalación de las manzanas de Gabriel Orozco en Nueva York que nadie vio y nadie se enteró porque requería de avisos para que la miren y textos que la expliquen, no es arte, no cuestionó ningún aspecto de la sociedad, no aportó una reflexión estética y es cómplice de la actitud de hacer sin comprometerse. Lo que se pone en la calle debe decir algo sin que tengamos que detenernos a recibir una explicación. Cuando el arte utiliza la propaganda golpea y revela: en Union Square después de que los precios del petróleo entraran en esa subida artificial, en un puesto de periódicos amaneció un cartel de Obey Operation Oil Freedom, el águila americana sobre una mano que sostiene una manguera de gasolina enmarcada de bombas, el motivo real de la guerra. Obey hace arte para denunciar y utiliza el marketing que lo adora para financiar su obra, el mismo artista que creó el cartel de la película Walk the Line manifestó su opinión colocando una obra clandestinamente. La imagen de Obama que promete HOPE es una bandera, la gente la ha seguido y ha creído en ella. Cumplió el mismo papel que las pinturas religiosas en la creación de los mitos, las vírgenes de Murillo dieron rostro a un ser de ficción que aún tiene fieles. Esa es la fuerza del arte, de esa trascendencia es su impacto. Por esto es inconcebible la mediocridad y la tibieza del arte conceptual que siempre tiene un discurso social críptico que nadie ve y nadie siente, que sólo sus curadores construyen como sacerdotes de la mentira. El arte conceptual contemporáneo es una secta donde la única fe es la cobardía.

LA MUERTE DEL PLACER.



Uttar Pradesh. Metropolitan Museum New York.


Antes de hablar, antes de creer, fuimos sexo. Conocimos el placer antes que la religión. Cuando alcanzamos la cima de la civilización con las culturas griega y romana llegó el terrible proceso de decadencia causado por la cristiandad. Entonces el cuerpo dejo de ser perfección y se convirtió en degradación. Nuestro origen cambió, ya no venimos de dioses de cuerpos hermosos que se poseen entre ellos, que se enloquecen de pasión, venimos de dioses sin sexo y con esto negamos nuestro verdadero origen: el falo que riega, la vulva que acepta. La iconografía de los dioses pasó a ser asexual, llegó la muerte del placer. Los cuerpos sudan de dolor, son castigados, negados y motivo de vergüenza, los santos se regodean en sus llagas. En la nueva galería de esculturas del Sur de Asia Gandhara, Mathura, Andhra y Gupta del Metropolitan Museum de Nueva York veo la enorme diferencia entre la representación de sus dioses y los de Occidente. Esta colección es una selección de obras antiguas de la India, Pakistán y Afganistán. La diferencia es notable, una diosa baila, con senos redondos, cintura que se contorsiona y una sonrisa provocadora y hedonista, esta diosa Uttar Pradesh goza de su condición de ser carne y ser infinita, no tiene el doloroso destino de las vírgenes y santas que están cubiertas de túnicas y niegan su cuerpo a cambio de algo que no existe, de un alma que no ven y no sienten. La tradición era darles forma humana perfecta a los dioses para que fuéramos como ellos, amándolos e imitándolos. Los ídolos dejaron de ser de descarada belleza y carnalidad para ser sólo cabeza, pies y manos. Las esculturas de estos dioses Hindús, son doradas para acercarse a la luz del sol y resplandecer su deidad, el cuerpo es una virtud, son bellos, jóvenes, se tocan entre ellos. Ganesh el elefante tiene una trompa que es un falo enhiesto. Las nuevas religiones han hecho del erotismo un delito moral, la cristiandad hizo de nuestra condición humana una condena. En la sala están los Lingams, falos que celebran la fertilidad, dorados y de piedra son ídolos para adorar la fecundidad y la fuerza. La penetración es la comunión, es hacer de dos cuerpos uno, somos el objeto de la idolatría. Aquí es donde la contradicción de la idolatría Occidental es más grave, obliga a procrear sin adorar a la fecundidad, sin adorar al falo. ¿Dónde quedó el divino falo de Occidente? ¿Donde está la verga cristiana? No existe. Desde entonces en el arte el erotismo es una corriente aparte, los grandes pintores tienen su obra y una corriente secreta de ellos mismos es su obra erótica. Los que hacen del erotismo su único leguaje viven casi proscritos. Balthus y Egon Schiele que sólo tienen esta obra están ausentes en los grandes museos. Los dibujos de Eko, sus mujeres que gozan del placer que se provocan, juegan con el dolor de ellas y de sus amantes, conocen su carnalidad como única condición, son la representación de la libertad. Eko es acusado de misógino por las feministas y de obsceno por los puritanos, no admiran la línea, no ven trazos de Durero, sólo ven la limitada ficción del dogma que los sostiene. Porque en esto se parecen el feminismo y el puritanismo, los dos niegan el papel del placer en nuestra civilización, los dos niegan que las mujeres podamos hacer de nuestro cuerpo objeto y sujeto de nuestros apetitos. Las esculturas del Sur de Asia cumplen perfectamente su misión de ídolos, son perfectas, están realizadas con elegancia y virtuosismo, y nos hunden en la reflexión, cada una nos detalla todo lo que hemos perdido y que el arte sigue perdiendo: la representación del cuerpo humano. Hoy vivimos una corriente asexual y tremendamente moral en el arte. Los conceptuales creen que la condición humana es cualquier objeto cotidiano “intervenido”, sacrificaron el cuerpo y desecharon la disciplina de recrearlo. Están negando el erotismo haciéndole el juego a lo más retrógrado de la sociedad, están llevando al arte a una etapa de decadencia igual a la que sucedió con la caída de Grecia y Roma antiguas. Todas las buenas conciencias deben estar muy satisfechas con el estado del arte conceptual, sin placer, sin carne, sin pasión.

LA UTOPÍA SADIANA


“No podemos condenar a los que tienen gustos distintos a los nuestros”. Esta es la máxima sobre la que esta sostenida la tolerancia, es una línea de las 120 jornadas de Sodoma. El Divino Marqués es uno de los grandes maestros que tenemos para conocernos a nosotros mismos. Vivimos en la ignorancia de nuestra naturaleza, evadiendo la responsabilidad de satisfacer nuestros deseos por la cobardía de no conocernos. Cada uno de los libros de Sade es uno de los análisis más profundos que existen sobre la humanidad. Estamos en una de las épocas más oscurantistas de la historia, todo a nuestro alrededor esta sometido a la auto censura, desde la literatura al arte, el ambiente es de negación, frustración y ocultamiento. La violencia es ahora el nuevo sexo, se puede ser explicito en violencia y sangre, se puede venerar al narcotráfico y la guerra y no se venera al sexo. ¿En que momento el placer sexual dejo de ser una virtud y se convirtió en un vicio? Desde que dios no tiene sexo. Por esto los temas de Sade son: dios, el sexo y la justicia. En su utopía, en esa construcción imaginaria de una sociedad perfecta, para que el placer sexual fluya hay condiciones primordiales: que la sociedad sea atea, que la pareja no sea un vínculo social y que no exista ni la propiedad privada ni la familia. En contradicción, estos son los valores de nuestra sociedad actual que además tiene el record histórico de ignorancia. En Grecia en la cúspide de la civilización nos recuerda Sade “Sócrates, a quien el oráculo llamo el sabio más grande de la Tierra, pasaba de los brazos de Aspasia a los de Alcibíades”. Es sintomático que en las sociedades ignorantes, represoras y puritanas los crímenes sexuales suceden con más frecuencia. Y es lógico, la falta de congruencia de sus valores, crea un ambiente esquizofrénico en el que la gente hace una cosa y piensa otra, hasta que este equilibrio carcelario se rompe y un personaje saca un cuchillo y hace pedazos a su pareja y la gurda en el refrigerador para comérsela. En Estados Unidos estuvieron a punto de elegir de vice presidenta a una mujer con gran fama en los circuitos swingers de la América profunda, los de las más rudas costumbres y es la misma que obligó a su hija adolescente a casarse porque estaba embarazada y que está en contra del aborto y del matrimonio homosexual y es cristiana radical. Esa es la sociedad que imitamos y seguimos, esos son los valores que por acá permean por una falta de autenticidad y de ideas. Sade lo dice clarísimo “la libertad y la religión no pueden estar juntas. Hay que atacar la superstición de raíz. La estupidez, la bajeza y la vulgaridad de la religión va en contra del corazón de la libertad, va en contra de la naturaleza del hombre”. Sade nos enseña que la religión es una tiranía y que bajo la tiranía solo crecerán espíritus mediocres. “Los individuos que no están animados por sus pasiones son seres mediocres”. El desconocimiento de la obra de Sade responde a la censura a sus ideas revolucionarias, el hecho que todo el mundo lo relacione únicamente por sus escritos sexuales, que son los mejores de la literatura, es porque es más fácil evitarlo como escritor sexual que como escritor ateo y libertario. Las orgías en Sade tienen dos funciones: revelar los límites de la existencia humana en la tiranía de poseer y en el sometimiento pasivo falto de responsabilidad. Dos ejemplos: Las 120 Jornadas, esta orgía épica es la Odisea del siglo XVIII, sus organizadores 4 mujeres y 4 hombres poderosos, traficantes de armas, llevan 28 súbditos a un castillo en Suiza. Estos 28 son miserables en los que la pobreza es el factor que les obliga a estar ahí. Van a vivir seiscientas expresiones sexuales en cuatro meses. Desde la zoofilia a la coprofagia. Hay mujeres, ancianos, deformes, locos, niños. La narración es detalladísima, Sade generoso nos vuelve los voyeristas de esta orgía y nos describe cada penetración, cada golpe, los chorros de semen, las venidas de las mujeres que la sola narración les provoca, los alaridos de los poseídos por animales y latigueados con furor. Leer estas Jornadas nos arranca del diván del psiquiatra, nos pone en primera fila de la catarsis y nos manda sonrientes y saludables a la calle. El otro ejemplo es Juliette, ella después de sufrir la pobreza y la traición decide ser la poderosa que se coge al poder y con detalle nos describe los orgasmos de las superiora y el abad en las misas sexuales, los golpes que hacen que los príncipes eyaculen con una fuerza tal que le inundan el coño. Ella ya es la que esta encima, ella es la que monta, Juliette es la libertad del espíritu, es la mujer de pechos desnudos del cuadro de David que guía a los revolucionarios a la libertad. Cervantes inventó a un personaje que enloquece por el conocimiento, por eso es sagrado en esta sociedad que desprecia a los libros y la sabiduría, Sade que enalteció la libertad y la ciencia, que nos enseñó que la felicidad solo se alcanza por el placer, está en la patología. La sociedad que con su nombre llama a una enfermedad es la que esta sumida en la perdición.

PUTAS Y MECENAS


Cuando el rey escupe, la favorita extiende la mano.
Ese es el camino cuesta arriba de una favorita. Mientras parece que gozan de todos los privilegios, tienen dos trabajos, mantener satisfecho al rey y ganarse el respeto de los cortesanos. Esto es lo más difícil. Hemos visto cómo las mujeres que están de parejas del poder se van sin haber conquistado ese respeto. El poder no borra el pasado, lo hace más presente. Madame Du Barry venia literalmente del arrollo, en una ocasión Luis XV explicaba el porqué de su profunda devoción hacia ella comentando sus virtudes sexuales a uno de sus ministros; el ministro respondió:”lo que sucede es que Sire nunca ha estado en un burdel”. Madame Du Barry desarrolló un gusto exquisito por el arte tenía un salón con músicos, poetas y pintores. Patrocinó con su protección y dinero a Voltaire, a pesar del disgusto de Luis XV que lo había exiliado. En 1771 mandó construir un pabellón nuevo cerca de su castillo de Louveciennes para recibir al rey después de sus sesiones de cacería. Los salones estaban decorados por paneles pintados por Fragonard. Inspirado por el espíritu de la época y atendiendo a la naturaleza del encargo, para todos era conocida la pasión sexual que despertaba la Du Barry en el rey, Fragonard se superó a si mismo como artista y creó unas pinturas cargadas de erotismo, llamadas El Progreso del Amor, en las que vemos el proceso del enamoramiento de una pareja, desde que se encuentran hasta que ella ya seducida, evoca solitaria y sensual a su amante. Son imágenes bucólicas en las que los personajes se sumergen en sus apetitos: una bella joven con gran parecido a la condesa se masturba, feliz, recargada en una columna que es un falo que la soporta. La condesa vio en las pinturas una referencia directa a su propia situación, ella era simplemente el placer que explota al falo del poder. Las rechazó, no se las pagó a Fragonard. El pintor con graves problemas económicos las ocultó durante la Revolución Francesa para que no fueran destruidas. Una vez que terminó el Terror, Fragonard y su hermano las vendieron a diferentes coleccionistas. Hoy están en la Frick Collection en Nueva York.

CAMBIAR EL PASADO, CAMBIAR EL DESTINO.
El Museo Thyssen-Bornemisza es obra de una mujer y su decisión de cambiar su imagen ante los cortesanos: Tita Cervera, Baronesa Thyssen, Miss España, actriz de poca ropa, poco éxito y muchos amantes. El Barón Thyssen-Bornemisza fue un gran coleccionista de Arte. Su fortuna y su colección crecieron cuando él y su padre, industriales del acero, fabricaron armas para los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Tenía dos pasiones, las mujeres con problemas para ser fieles y el arte. Un día el Barón, ya con cuatro divorcios a sus espaldas, se enamoró de Tita Cervera. La familia de él se opuso, como en todas las familias en donde el honor lo sostiene una gran fortuna, pero como Luis XV, el Barón tenía sus razones para amarla. El Barón le dio a Tita le dio el gran regalo de la apreciación estética. Ella vio en esto la oportunidad de crear una posición que borrara su pasado de mujer de actores y estafadores, pasado ampliamente documentado en la autobiografía uno de sus ex maridos, Espartaco Santoni venezolano que fue preso por fraude. Tita comenzó a comprar obras de arte de manera insaciable, quería todo, paisajes, retratos, desnudos. Y fue tal su inversión que desequilibró los precios del mercado. Tomó clases de pintura y diseñó corbatas y pañuelos con sus pinturas y las de la colección, en un afán de que España olvidara sus pésimas películas de la época del destape. Una vez completada su colección la dio en depósito a España y convenció al Barón de venderle al Estado su colección en la cuarta parte de su valor, todo en la búsqueda de un titulo que aun le niegan. ¿Por qué si Luis XV, un Borbón, hizo condesa a la Du Barry estos Borbones españoles no hacen lo mismo con Tita? Es claro que ella no es amante del rey Juan Carlos, pero está aportando una de las colecciones privadas de arte más importantes del mundo. Tal vez para los Borbones existen otros valores más trascendentales que el arte para dar un titulo, valores que en la Revolución Francesa los llevaron a la guillotina.

DESNUDA Y DESCALZA.
“Los adoro a los tres, ellos me ayudaron a incrementar mi fortuna y yo les ayude a incrementar la suya” dijo Dolores Olmedo Patiño ante las fotografías de Carlos Trouyet, Miguel Alemán y Adolfo López Mateos que tenia en su recamara en su casa de la Noria. Lola Olmedo construyó una fortuna de forma vertiginosa y de la que a falta de datos no queda claro como logró: de montar una ladrillera a ser socia de ICA, una carrera muy fructífera para cualquier persona, ya no digamos para alguien que no terminó la carrera de derecho. Cuenta que conoció al Diego Rivera cuando ella tenía 11 años, iba con su madre, que era maestra normalista, a la Secretaria de Educación Publica. Diego se deslumbró por su belleza y le pidió que posara para él. Posó desnuda y su imagen está en los murales. Es casi increíble pensar que la niña de once años que estaba posando en ese momento desnuda para el maestro, después iba a ser su mecenas y su mayor coleccionista. Al margen del verdadero origen de la fortuna de Olmedo, y de su relación con los presidentes y millonarios que adoró, ella buscó algo más que ser rica e influyente, apoyó la carrera de Diego hasta el final de sus días y formó una gran colección de arte. La Casa de la Noria es un edificio del siglo XVII y es el recinto de la colección de obras de Frida Kalho y Diego Rivera más importante del mundo. En la trayectoria de Olmedo, el arte hace también una pantalla que orienta nuestra mirada, la forma en que consiguió el favor de los presidentes no es tan importante como las consecuencias: rescató los murales de Diego en Estados Unidos, compró en subastas, reunió las obras que Diego había vendido a extranjeros y se encargó de traerlas de regreso a México. Todo por amor a Diego o por amor a su obra.

EL MECENAZGO Y LA LIBERTAD.
EL artista vive entre la disyuntiva de su libertad y la necesidad de sobrevivir. Los mecenas no sólo son necesarios, son trascendentales en la historia de muchos artistas. Es una relación de intereses muy claros, el arte da prestigio y cuando alguien quiere superar su condición de hacedor de dinero ve en el arte un camino para crear un legado que les dé una imagen de personas con ideas humanistas. Si están mal asesorados como le sucede a Eugenio López de la Colección Jumex, el mecenazgo hace un gran daño al arte porque le da valor a objetos-basura. Si la asesoría es culta puede abrir un nuevo mercado e impulsar a muchos artistas buenos. En los casos en que mujeres con una existencia frágil y arriesgada, además toman el compromiso de apoyar al arte el esfuerzo es muy significativo. Las cortesanas francesas de los siglos XVII y XVIII no tenían una vida hecha, cada día había que renovar el contrato no escrito de su permanencia en la corte, y aun así se hacían a la tarea de proteger a artistas. Aquí existe una solidaridad muy peculiar, reconocían en la existencia del artista la misma fragilidad que ellas padecían. Y trataban de ayudar para que pudieran producir sin la carga de tener un amo como el de ellas. Las cortesanas han sido mecenas generosos, La Pompadour intercedió ante el rey por Diderot cuando censuraron su Enciclopedia y lo apoyó económicamente. En sus célebres montajes teatrales contrató músicos, actores, pintores y dramaturgos. En la medida en que la percepción de la cultura cambia en las personas, el arte toma otro sitio y los mecenas son más escasos. Los valores son cada vez más pedestres y las grandes fortunas se preocupan por acercarse al poder más que al arte. El Estado tampoco apoya la formación de nuevos museos, creen que la creación artística es algo que no requiere de exposición, apoyan a unos cuantos “creadores” y el seguimiento y exposición de la obra esta fuera del plan. Es cuando vemos que la tradición del mecenazgo sigue siendo necesaria. La libertad del artista en su trabajo es fundamental, la relación ética entre el mecenas y al artista debe ser parte del contrato. Los dueños del dinero y el Estado deben seguir el ejemplo de las cortesanas, que de la misma forma en que dieron su cuerpo dieron su apoyo al arte, con la certeza de que eso las haría grandes, no su amo.

LOS ZARES Y LAS ZARINAS.
Hay quienes no solo lavan su imagen con arte, redimensionan su dinero. Las nuevas fortunas rusas son descomunales y en la mayoría de los casos inexplicables. Roman Abramovich con 40 años estaba en el numero 11 de la lista Forbes de los hombres más ricos del mundo, hoy dos años después y al corte de caja de la crisis bancaria lo ubican en el numero 15 con 20 billones de dólares. Comenzó en el mercado negro con el contrabando de perfumes y desodorantes. Entre sus negocios tiene decenas de granjas de cerdos, que para desaparecer cadáveres resultan muy útiles, 16 cerdos se comen un cadáver de 120 kilos en 8 minutos, por eso dicen que siempre hay que sospechar de alguien que críe cerdos. Además es dueño de una empresa de inversiones, la Millhouse LLC, este es el tipo de negocios que causaron la actual crisis. Ahora, si sólo bajó 4 lugares del ranking del dinero y ya tiene un equipo de fut bol, que para los rusos como a los mexicanos es lo que sí les da muy buena imagen ¿Para qué invertir en arte? Eso es lo que Daria Zhúkova, su novia esta haciendo por él. Ha creado la galería de arte más grande de Rusia con la fortuna de su novio para convertirlo en un mecenas influyente en el mundo. Ella no parece que sea particularmente enterada del tema, pero es evidente que sabe que la imagen de dinero negro que tiene su novio se va a lavar con el mecenazgo. Los antecedentes de Zhúkova en el arte se limitan a ser hija de un contrabandista de armas y diseñar una línea de ropa con una amiga. Los que sí saben de arte son los asesores de su novio. La galería llamada The Garage inició con un gran golpe, comprar un hermoso desnudo de Lucian Freud por 33 millones de dólares y un tríptico de Francis Bacon por 43 millones de euros. Le pagaron a Amy Winehouse 1 millón de libras por cantar en la inauguración y le evitaron la molestia de las aduanas para que sus drogas entraran sin problemas a Moscú. Los hijos de Carolina de Mónaco se quedaron casi 12 horas en la celebración compartiendo sustancias con la cantante. Falta ver si la galería y sus obras hacen de Abramovich y Zhúkova algo más que una demostración del gran dinero ruso y logran darle consistencia a esta extravagancia creando una trayectoria. El arte como fin último de la inteligencia nos sublima, y para cambiar o reinventar historias es un gran aliado.

SOY EL QUE RECORDARÁN.
Los retratos nunca son sinceros, esa no es su misión. Andy Warhol decía que el jamás le ponía defectos a sus retratados, que para eso estaban las fotos oficiales. El quería que sus clientes vieran su imagen con placer. El encargo de retratos tiene dos fines, uno que el recuerdo de alguien perdure, otro que el artista como parte de su talento no sólo haga una obra de arte, invente a otra persona. Un rey a caballo, con armadura y mirando decidido al horizonte o la amante de un rey rodeada de libros es para que sepamos de ellos que son valientes y son cultos. En los retratos de los comerciantes ricos que hacia Rembrandt era esencial el parecido, pero lo que les importaba profundamente a los modelos era que su rango, su riqueza y su calidad moral se viera reflejada. Por eso están elegantes sin ser ostentosos, sonríen levemente, tienen en la mano algo que indique su actividad, una pluma, o su fe con un pequeño libro de oraciones. Aquí el arte también está transformando vidas. Los mecenas que comisionan obras saben que esto los prolongará más allá de su existencia, y para los que tenemos el privilegio de contemplar y apreciar estas obras sabemos que el mecenazgo también nos da a nosotros un gran regalo. La ficción de la inmortalidad sólo la alcanzamos con la creación, y ser parte de una obra de arte es un paso más para no morir.

JUECES Y VERDUGOS, XIV BIENAL DE PINTURA RUFINO TAMAYO


Es una absoluta falta de ética seleccionar y premiar algo que no sólo no es pintura, no es arte.
En el texto de presentación de la exposición de las obras finalistas y premiadas de la XIV Bienal de Pintura Rufino Tamayo afirma Taiyana Pimentel “se perfila lo contemporáneo otorgando a la pintura nuevas dimensiones heredadas de lo conceptual”. Si llamamos “lo contemporáneo” a la falta de calidad, sí, esta selección de la bienal es muy contemporánea. A Taiyana le entusiasma que la pintura ya no sea pintura. Al hecho de elegir objetos le llama “nuevas dimensiones”, ¿esto significa que la nueva dimensión de la pintura es que desaparezca? Una tabla cubierta de clavos, un plástico negro sobre un bastidor, las tapas botes de pintura “sin orden especifico”, los conos de papel, etc, etc. no es pintura y tampoco es arte. Es siniestra la selección de jurado, ese deseo obsesivo de arrinconar a la pintura y seleccionar obras sin calidad y objetos que nada tienen que ver con esta disciplina, sólo puede atender a la necedad de eliminar a la pintura del escenario del arte. Es un acto de corrupción del Museo Tamayo el que otorgue la selección de las obras a un jurado conformado en su mayoría por curadores y artistas que trabajan con obras conceptuales y con anti-arte: Taiyana Pimentel, Manuel Marín y Gonzalo Ortega. Y el resultado es evidente, los cartoons de García Varela y la Autodestrucción Profética de Gutiérrez sólo los puede seleccionar quien guarda un profundo desprecio por la pintura, es una forma de someterla a la degradación señalando como valioso a algo que no vale nada. 2528 obras participaron, esto significa que miles fueron eliminados por darle su lugar a un vinyl chorreado en el piso de Elizondo o a unos mapitas calcados de Cueto. ¿Cuál es la intención de seleccionar objetos y mala pintura? Los miembros del jurado están corrompiendo el sentido del arte para continuar la vigencia de su discurso. De todas las obras presentes sólo la pintura de Aceves Humana tiene calidad, intención, tema y fuerza. Las obras hiperrealistas están más cerca de la fotografía publicitaria que de la pintura, en el hiperrealismo el tema es fundamental, la escena, el espacio a reproducir tiene que aportar algo más que una imagen, no es foto de catálogo, es pintura, se supone que debería emocionarnos y no dejarnos indiferentes. La selección sorprende por su falta de audacia, de riesgo, no hay un sólo desnudo, es asexual y aséptica, es cómoda, superficial y decorativa. Esto es grave porque confunde a los nuevos artistas, los premios y las selecciones son un parámetro y los jóvenes que se acerquen a esta bienal van a pensar que para ser seleccionados o para entrar en una galería tienen que ser banales e intrascendentes, que para que Taiyana los lleve a la Colección Jumex y los recomiende tienen que hacer cartoons gigantes, calcar fotografías o mejor aún inventarse un objeto y decir que es “una relación transgresora respecto a la pintura”. Desde aquí yo les digo a los jóvenes pintores y dibujantes que no se dejen influir por la selección de la Bienal Tamayo, el arte tiene sus propios valores estéticos y no están sujetos a los intereses de quienes confunden la evolución del arte con la destrucción del arte. A la falta de talento no la salva ningún discurso, ni concepto, así lo invente un curador y le dé una mención honorifica. A los artistas sólo los hace el trabajo. Lo más interesante sería ahora que el Museo Tamayo expusiera toda la obra que rechazó. Sí, los 2528 trabajos y que pudiéramos ver por qué estos curadores privilegiaron estas obras sobre otras, por qué para ellos fue más importante la alcancía de puerquito pintada con bolígrafo de Sánchez López en lugar de cualquier otra obra. Es una situación aberrante creerle a este jurado que en México ya no hay talento y que de las 2528 obras que participaron estas 44 son lo mejor. Castra más recibir un premio inmerecido que ser víctima de una injusticia. La mediocridad de la selección exhibe la mediocridad del jurado. El arte no es una cuestión subjetiva, la decisión de elegir algo que no es arte, no es un accidente, es una perversión.

DALÍ & FILM


En medio del Fashion Week y de la quiebra de los bancos y la política económica de Bush, la atención de New York se volcó a los últimos días de la exposición Dalí & Film en el Museum of Modern Art, MOMA. Las salas estaban abarrotadas por miles de espectadores, en su mayoría gente joven. Es la respuesta a los que afirman que el verdadero arte, el que requiere talento y técnica, ya no le interesa al público. La exposición nos recibe con el rostro del genio que nos mira a través de una lente, ve nuestra orfandad en este siglo sin genios, para retratarla. Esta exposición monumental, con la dimensión ideal para rendir culto a su personalidad, es la reunión de los trabajos cinematográficos en los que intervino Dalí. La extraordinaria curaduría da una sala para cada película que se proyecta en loop rodeada de los cuadros que evocan o intervienen en el film. En la sala de Un Chien Andalou es inevitable la expresión de horror del público cuando Buñuel con su navaja recién afilada rebana por la mitad el ojo de la actriz que no se inmuta, sumergida en un sueño que sólo la morfina provoca. Dice Freud que uno de nuestros primeros terrores infantiles es la pérdida de un ojo. Un inicio estremecedor, la imagen más terrorífica y contundente de la historia del cine. Las hormigas presentes en muchas de las pinturas de Dalí ya aparecen en esta película, al margen de que Dalí decía que el genio de la película era él, la idea de las hormigas fue una solución de producción de Buñuel porque no consiguió orugas. Dalí veía en el cine un arte menor por la dependencia de decenas de personas que se requerían para la realización de una obra. Él, el gran genio, solo dependía de su amada mano derecha y sus ojos para realizar una obra maestra, y sin embargo las películas en las que intervino son pequeñas joyas. En L´Age d´or reconocemos todas las imágenes del cine de Buñuel que comparte con Dalí: la obsesión por un sexo delirante, doloroso, que es deseo que nunca se realiza, la presencia de animales amenazantes que como en las Metamorfosis de Ovidio son un destino que nos espera, una forma que nos persigue. En otra sala está la secuencia de Spellbound de Hitchcock, en la que Gregory Peck le narra sus sueños a un psiquiatra. Los extraordinarios diseños que realizó Dalí para la película son en blanco, negro y grises, hacen un contraste impresionante con el color del resto de su obra. La película sucede en un hospital psiquiátrico y se supone que está basada en información científica y que la secuencia del sueño está inspirada en la Interpretación de los Sueños de Freud. En lo absoluto son freudianos, estos sueños son dalínianos, nadie sueña así. La aportación extraordinaria de Dalí es que sus imágenes, sin tener nada que ver con los sueños se convirtieron en el sueño colectivo. Es un lugar común decir “imágenes oníricas” ¿De quién? Sólo de Dalí, de su gran sueño, su único sueño. El decía que Gala ponía una gota de perfume en su almohada y música delicada una hora antes de que despertara y que eso atraía sus sueños. Los sueños de Spellbound son fantásticos, no oníricos, las imágenes de Un Chien Andalou sí logran ese caos que es abrir una puerta y encontrar otro mundo. Creyendo como los antiguos romanos en la capacidad adivinatoria del arte, Spellbound tiene una imagen que es un presagio, miles de ojos que se multiplican, vaticinando la repercusión de la obra de Dalí en el arte. Dalí se consideraba a si mismo el Rafael de su época y realizaba sus óleos con las fórmulas de Veermer, exigió culto a su personalidad porque su obra tiene la estatura de ser venerada. Hoy vivimos una ecuación de a menos talento más artistas, más obras y más putería. Entregar los museos a los actuales artistas visuales, que los “curadores y críticos” admiran construyendo elogios y discursos a sus obras sin calidad es para responder como Dalí dijo de sus contemporáneos: “Van Gogh se cortó la oreja porque no la necesitaba, ya no escuchaba a nadie, estaba loco. Yo me podría cortar la mano izquierda porque no la necesito, yo pinto con la derecha. Los artistas contemporáneos, para lo que hacen, se pueden cortar las dos manos porque no las necesitan”.

SHOPALCOHOLIC: LA COLECCIÓN JUMEX


Moliére en Le Bourgeois gentilhomme paga todo tipo de maestros para que le enseñen a ser un noble, quiere ser reconocido como un hombre inteligente, culto y refinado, es lo que hoy hacen los asesores de imagen, sin embargo ante los ojos de los verdaderos nobles no logra cambiar su status. En una reciente entrevista Abaseh Mirvali la Directora de la Colección Jumex dijo que el criterio de la colección obedecía “a la pasión de un coleccionista que dice compro esto por que me emociona, porque me dice algo”. La colección más que obedecer a pasiones, obedece a una profunda falta de asesoría, como en Le Bourgeois gentilhomme no son los mejores asesores los que están detrás de esta selección desigual y mediocre. En su ya sexta reinterpretación yo me pregunto, ante la estrepitosa bajada de precios del arte conceptual o arte contemporáneo, que no se ponen de acuerdo sus teólogos, ¿Quién le pudo asesorar a Eugenio López que comprara las carretillas de palomitas y esferas de Gabriel Kuri? ¿Quién le pudo decir que supiera medianamente de inversiones y de negocios, que compraran los objetitos pegados en una tabla de Ceal Floyer? Ir a Ecatepec no es ir a Chelsea, atravesar la cuidad para ver una selección tan menor es pedir mucho del público. De las más de 100 piezas expuestas bajo el paraguas curatorial de Ready Made, sólo 3 son arte, y son además obras menores de los artistas, una Jakie (Smiling) de Warhol, un Jasper Jons, un Richard Prince, porque ya sabemos que ni la muerte de Rauschenberg hizo que sus obras subieran de precio. Toda la colección junta no compra un óleo de Picasso, pero en un ámbito empresarial hacer inversiones que no están basadas en la calidad y la rentabilidad delata a un corporativo impulsivo que no medita lo que hace. Hablo aquí de negocios porque no se puede hablar de arte, es una colección de obras que el discurso tiene nivel de programa cómico de televisión, como la señal de tráfico intervenida de Minerva Cuevas. La obra más “complicada” de la colección no estaba lista, una cascara de plátano tirada en el piso de Adriana Lara, cortesía del artista. Es lo que hace de esta colección algo tan banal, se trata de que lo que vale se devalúe o de lo que no vale se revalore al estar junto de obras importantes. Un empresario que sabe lo que es el valor de la propiedad, no acepta ni regalado algo que ponga en riesgo el valor de su inversión ¿cómo baja de valor un Jasper Jons al ponerlo junto de las cubetas y tornillos de Marepe o de una pelota dentro de una bolsa de plástico de Gabriel Orozco? Entiendo que Carlos Slim compre esculturas de Rodin, estas obras fuera del museo siguen siendo arte y conservan su valor, pero no entiendo que un hombre de negocios como Eugenio López no apueste al arte y se arriesgue comprando algo que es moda y que al salir de su galería no puede ni remotamente conservar su status artificial de obra de arte. Es una decisión incomprensible, un negocio equivocado. Ni la curadora de la Tate le pudo dar forma a la colección, del Ready Made que se suponía una reinterpretación de Duchamp sólo lo que no era Ready Made vale la pena ver, lo demás son malas decisiones de compra. Los precios de Demian Hirst que es el tycoon de los contemporáneos conceptuales, bajan dramáticamente, para evitarlo hizo la calavera de diamantes que compró él mismo para revalorar su obra ante el mercado. El punto es que esto no es arte, es moda y ésta es efímera, podemos usar hombreras en los 80´s y son ridículas en el 2008. Pero invertir en arte es otro tipo de decisión porque impulsa el trabajo de gente de talento, el arte hace que la sociedad tenga una respuesta estética de la realidad, y le da un sentido a la existencia que no logra ninguna otra disciplina, el arte es la manifestación superior de la inteligencia, no es un chiste inmediato de gente sin ideas. En esta súper venta de Demian Hirst, yo le doy un consejo muy serio a Eugenio López, si estás pensando ir de shopping, no lo hagas, no compres. Compra un barco, compra un reloj, no compres cosas que denigran a la creación y que son un retroceso en la inteligencia además de una pésima inversión.

LA ATROFIA DEL ARTE



INTRODUCCIÓN:
Para hacer un diagnóstico del estado del arte contemporáneo que, como dijera Erza Pound, esta siendo deliberadamente torturado por sus doctores, consulté a los curadores más influyentes de nuestro ámbito artístico, unos son independientes y otros son institucionales, a todos les hice las mismas preguntas para crear un panel en el que se mostraran las tendencias que rigen al arte contemporáneo. Mi diagnóstico está en las conclusiones.

PREGUNTAS:

¿CUÁL ES EL PARÁMETRO DE CALIDAD QUE HACE A UNA OBRA DE ARTE CONTEMPORÁNEO MEJOR QUE OTRA?

¿CUÁLES SON LOS ELEMENTOS HACEN DE ESTAS OBRAS, ARTE?

¿CUÁL ES EL PAPEL O EL TRABAJO DEL CURADOR EN EL PROCESO DE CREACIÓN DE UNA OBRA?

¿POR QUÉ EL CRITERIO DEL CURADOR SE HA CONVERTIDO EN ALGO TAN IMPORTANTE?

ESTAMOS EN EL PERÍODO MÁS ELITISTA DEL ARTE, CASI NADIE LO DISFRUTA O LO ENTIENDE. ES ARTE PARA LOS CREADORES Y LOS CURADORES. ¿CUÁNDO VAMOS A VOLVER AL ARTE PARA EL PÚBLICO?

EL ARTE RELIGIOSO Y EL REALISMO SOCIALISTA ERAN PROPAGANDA, ESTÁ EL ARTE POR ENCARGO, COMO LOS RETRATOS Y LAS ESCULTURAS ¿EL ARTE CONTEMPORÁNEO PARA QUIÉN TRABAJA?


KARLA JASSO. CURADORA LABORATORIO ARTE ALAMEDA.

Esa es una pregunta ambigua. No hay una obra mejor que otra, existen contextos que hacen ver a una obra mejor que otra. No solamente contextos históricos o locales sino contextos de especialización. Desde mi punto de vista y desde mi trabajo en el Laboratorio Arte Alameda, para mi sería aquella obra que no utiliza la tecnología como un dispositivo de visualización, sino que cuestiona el funcionamiento de la tecnología para desmontar o hacer visible una situación que el artista quiere enmarcar.

Depende de los contextos en donde se muestran, siempre es por el grado se subversión que muestra. Para mi un buen artista es el que encuentra y el que hace este hallazgo, de qué manera llego a eso y a donde está apuntando a que ahora tengamos aquí un vaso de plástico montado con cualidad de objeto artístico. Cómo el artista denuncia una situación, es a partir de un objeto o un vacio o a partir de la inexistencia de algo. No es lo que ves, si no todo lo que está detrás, lo que no ves es lo que lo hace ser arte.

El curador es aquel que ve la necesidad de hablar sobre algo en un contexto especifico, una singularidad y a partir de ahí convoca a artistas, convoca a obras y los apasiona de tal manera que los otros quieren, a manera de cohesión, trabajar en ese concepto.

Yo no diría que el curador es un intérprete, para nada, no es el dios y se le ocurrió y viene a decir verdades. Yo creo que el curador es un detonante de sentidos, está tratando de encontrar sentidos, es alguien que está tratando de encontrar esos espacios de subversión, en el mundo actual caracterizado por crisis. El curador es ese agente que le interesa juntar tendencias de arte que quieran mostrar lo que se oculta.

Lo que nos falta es una mayor concentración y trabajo en la formación de públicos. Y eso es una tarea para las instituciones en México, no creo que tengamos que hacer cosas para que el público entienda, más bien en dónde yo sí veo un hueco muy grande es en la labor de gestión y formación de público, talleres y seminarios especializados en los museos, por que no se trata de transformar lo que se está haciendo desde el mundo del arte, sino hacerlo que converja y que todos entren en una esfera de entendimiento.

En México hace muchos años que no se compra arte contemporáneo. Hay desinformación, el arte contemporáneo se expone en museos, se expone en la calle. El arte contemporáneo no es una tendencia que esté hecha para un mercado, justamente es el encargado de desestabilizar un sólo mercado, está ahí y es para quién quiera o le interese ver lo que está proponiendo el artista.

VÍCTOR PALACIOS. CURADOR MUSEO CARRILLO GIL.

No hay ningún parámetro de calidad, no existen parámetros de calidad. En el arte en general no existen, afortunadamente, fórmulas que se le puedan aplicar a uno o a otro trabajo artístico.

La propia historia del arte, la institución y el medio, los protagonistas que están al rededor de este ámbito que se denomina arte contemporáneo desde los años 60´s y son los propios artistas los que deciden si es o no es. Y de que es arte, claro que es. Si la pregunta es, si es o no es arte: sí es arte. Hay arte mal logrado y hay arte exitoso, arte que funciona bien en su tiempo con sus contemporáneos, con su contexto y arte que no funciona, pero de que es arte, es arte.

Yo sí creo que la curaduría debe apostar por entablar un diálogo creativo con el artista. Hay casos en dónde el artista y el curador trabajan de una manera muy cercana, son una especie de colaboradores, y curadores que si proponen una lectura específica de la obra, pero hay muchos otros que se niegan a fungir este papel y prefieren esperar a que el artista genere su obra y después dialogar sobre el significado y el sentido y cómo puede ser expuesta y difundida.

En algunos casos sí es el intérprete del artista. Existe la metáfora de decir que es el traductor del trabajo, es el que lo descifra y encuentra la manera, junto con el artista, de presentarlo. El trabajo curatorial está muy ligado al espacio expositivo, cómo colocar un objeto en tal lugar y cómo hacerlo dialogar para generar un discurso. La profesión del curador tiene muchas facetas, por un lado generar una investigación que le de sustento intelectual al proyecto, tienes que lidiar con los artistas que muchas veces es difícil, tienes que mediar entre las diferentes instituciones y entre el artista y la institución, tienes que saber a que publico estas dirigido y qué pretendes lograr en cuestiones pedagógicas y educativas. El curador es también un gestor cultural.

Yo creo que el arte siempre ha sido igual de elitista. O sea, nunca ha habido un arte para el público, nunca se va a regresar por que nunca ha habido un arte para el público.

En el arte contemporáneo hay muchísimas obras que son comisionadas y las obras más ambiciosas, más caras y más espectaculares son sobre pedido. Muchas de las bienales y las ferias de arte generan proyectos sobre pedido. Ahora el arte contemporáneo es para la propia institución o es para el medio que lo expone, es un poco tautológico pero es así.

CUAUHTÉMOC MEDINA. CURADOR INDEPENDIENTE.

Es extraño que uno piense que puede haber una clase de criterio objetivo y compartido en un territorio dónde lo que tiene que haber es debates y pasiones. Es algo que no puede proyectarse como un parámetro, un criterio o una definición de valores. Lo que estoy tratando de decir es que la pregunta me resulta casi imposible de abordar porque lo plantea como si hubiera una serie de reglas sobre lo que no debiera tener reglas.

No hay duda que hay obras de arte en el ámbito de la cultura contemporánea. Las definiciones de lo que es la obra de arte no están aseguradas. Es inapropiado pensar que lo que hace a algo artístico sea algún rasgo, algún elemento o alguna clase de actividad. En el arte contemporáneo hay ausencia de prerrequisitos, ni de habilidad, ni de conocimiento, ni de capacidad y sin embargo existe un campo complejo de producciones y acciones que entran en debate y además están circundados por el mercado. Es totalmente improductivo creer que alguien puede definir qué es artístico o qué no es artístico. Esto se venció. En relación al arte contemporáneo es mucho mejor acercarse sin esa pregunta, la pregunta acerca de qué es arte no es importante, es una pregunta que encierra escepticismo y desconfianza.

No hay definición de curador, el curador es un agente que puede adoptar muchísimas funciones. Cada exhibición, evento, obra en donde se llama a intervenir a un curador acaba demandándolo de manera distinta. Hay curadores que quieren participación en los proyectos de producción de obra, pero precisamente la particularidad de su participación tiene que ajustarse estrictamente a las necesidades de esta producción, a las demandas del artista, de ese instante.

La presencia del curador perturba a quién quisiera que el sistema artístico fuera efectivamente, aquel que trazaba la utopía liberal, la idea de que el artista pudiera ser la expresión del individuo perfecto que no somos y que por lo tanto estuviera libre o con una autonomía absoluta. Perturba que exista un negociador, un colaborador, un juez y un operador que se haga visible y por eso es que se le piensa como alguien importante. Efectivamente la curaduría involucra un grado de autoría, no es un mediador pasivo, a diferencia de otros protagonismos, este de entrada parece ilegítimo, porque vulnera la expectativa de que el artista fuera el único protagonista.

Esa es una opinión que parte de la ignorancia estética total, ¿cuándo fue el periodo más elitista del arte? Es un absurdo porque el arte contemporáneo es frecuentemente populista, es de una transparencia bestial, que negocia con los modelos, íconos y referencias de la cultura popular de masas y que no presupone para el espectador el conocimiento detallado de ninguna tradición ni artística ni disciplinaria de la historia del arte. Esa pregunta es básicamente acerca del desagrado de un cierto sector que hace, que ve y que escribe sobre arte por el hecho de que se desvaneció el respeto por las tradiciones disciplinarias, es mentira que el publico entienda la pintura, lo que pasa es que esta tranquilo con su existencia por el hecho de que no tiene nada que decirle, ni él tiene nada que hacer con ella. Si hay públicos que rechazan la obra contemporánea no es por que no la comprendan, la comprenden perfectamente. Hay un discurso que trata de protegerse y que se plantea el regreso del arte tradicional, si la pregunta es ¿Cuándo va a regresar el arte tradicional? La respuesta correcta es: lo vamos a impedir de cualquier manera.

La obra de arte contemporáneo opera en negociar territorios de autonomía y de critica dentro de la interrelación de otros y dentro de estructuras de demandas y de estructuras de comisión, incluso hay obras que están definidas por tomar estas estructuras de encargo y de demanda como parte de su estructura o sea que hacen de la existencia de un comitente una parte de los motivos y las preguntas de la producción. Parte de la función curatorial es asegurarse de que el artista no trabaje para aquellos que están pagando su trabajo. El hecho de que gran parte del arte contemporáneo está comisionado y está pedido no significa la abyección.

TOBÍAS OSTRANDER. CURADOR MUSEO TAMAYO.

Esto depende en muchos casos del contexto y la importancia de la obra en términos del diálogo con la historia del arte y su resonancia en la vida contemporánea. Para mi como curador dependen del contexto que estás construyendo para una obra, sobre qué quieres decir de estos objetos o de estos temas en una exhibición, no es algo fijo, es algo subjetivo, no hay reglas.

Muchas veces es cómo es el contexto y muchas veces es cómo es un objeto. Es la decisión de poner esta imagen y este objeto dentro del contexto de la tradición del arte. No es el objeto en sí, es el tipo de diálogo que pone el artista. No es un economista usando este elemento, es un artista usando este elemento y estas imágenes y solamente dentro de un contexto del arte podemos discutir su trascendencia.

El curador es la persona que esta ayudando a interpretar las obras, no es tan fácil entender una obra y mucho de lo que entendemos depende de la construcción discursiva alrededor de este objeto. Los curadores son las personas que están construyendo este contexto discursivo y eso es un papel que es más importante que antes.


Hay muchas maneras de ver las obras de arte de hoy y los curadores están jugado un papel de interpretación, son más que un historiador del arte porque este solamente trabaja con contexto y un curador organiza una exhibición y entonces es una experiencia especial fenomenológica, en términos de interpretar las obras en la forma en que las coloca. Los curadores trabajan produciendo festivales de arte y bienales, ellos están construyendo un contexto no solamente en un espacio de arte, lo hacen en un espacio social más amplio.

¿Cuándo fue púbico el arte? ¿Cuándo fue un momento completamente público para el arte? Si tú ves la historia del arte fue muy elitista siempre. Hay un lado del arte que siempre va a ser elitista porque necesita tomar tiempo y atención, investigación para entenderlo. La gente cree que el arte es fácil, que entras, ves y entiendes, pero el arte contemporáneo no es así. Esto no lo preguntan de un medico o un científico o un cineasta, no les dicen no entiendo. ¿Por qué un cuadro del siglo XVII es más cómodo que una foto del siglo XXI? Por que está dentro de un sistema cultural, está muy lejos, es historia, es un mundo que no está cerca. El arte contemporáneo está muy cerca y es por eso que es difícil, porque es tan parecido a la vida contemporánea, y porque toca temas que son difíciles de discutir. Necesitan entrar en más dialogo con el arte contemporáneo y dar tiempo y oportunidad de entender.

El arte siempre es para conectar una experiencia estética, que va mas allá de la política, que provoca ideas. El arte no tiene un uso real, es para la reflexión y para reflejar a la humanidad y a la experiencia intelectual y estética del momento en que el artista está creando las obras. El arte no es útil para nada, es útil en términos de si quieres tener un diálogo más espiritual y metafísico. Es otra manera de ver y entender el mundo.

COLECTIVO 060. LOURDES MORALES, JAVIER TOSCANO Y DANIELA WOLF.
1.
El área en la que las obras de arte se desempeñan no es como el de las ciencias exactas, los parámetros no son establecidos de la misma manera. Sin embargo, la solidez de una obra de arte contemporáneo se puede encontrar a partir de la consistencia entre su planteamiento teórico-estructural y la resolución formal que adopte, ya sea a través de un objeto (por ejemplo, la instalación o la escultura), una práctica (por ejemplo, el performance), o un proceso (por ejemplo, una deriva situacionista).
2.
No hay tales elementos que sean identificables. La propuesta de los artistas y su participación en el circuito artístico podrían ser no dos elementos, sino dos situaciones que provocan que pensemos ciertos objetos o acciones en el marco de lo artístico. Una enumeración de elementos no es precisamente la mejor estrategia para entender el arte contemporáneo. Al contrario, este tipo de expresión demanda de tiempo para leer y reflexionar, para establecer diálogos entre las personas.
3.
El curador ha buscado crear puentes entre las obras y su público a través de diversas maneras como son: la búsqueda de temáticas relevantes en contextos característicos, la interconexión y el desempeño entre diversas obras, la difusión del arte, la creación de mecanismos textuales y visuales que faciliten el acercamiento a las obras de arte a públicos específicos, etc.
4.
Como hemos dicho, la figura del curador busca liberar el trabajo artístico de ciertos “mandamientos” que desvían el trabajo artístico a intereses privados, cargados, normalmente, de ideologías inservibles (aunque, honestamente, ya muchos curadores se han vuelto creadores de ideología en nuestro tiempo). El curador es uno de los personajes que se ha especializado en negociar con instituciones privadas y públicas, a la vez que trata de mantener un espacio de investigación y creación para los artistas.
5.
Estamos en un período muy elitista porque la educación no llega a todos. Cualquier persona que sepa leer y escribir sería perfectamente capaz de entender cualquier obra de este tipo. La televisión y los medios masivos de comunicación son los encargados de proveer de forma inmediata el placer visual y emocional. El arte busca cuestionar, hacer pensar a la gente que le dedica tiempo a la lectura y a formularse preguntas sobre su existencia.
6.
Desde inicios del siglo XX, el arte hizo una ruptura con los mecenas que patrocinaban la vida de los artistas y dirigían el contenido de sus obras. El arte contemporáneo es sólo una consecuencia de dicho suceso. Si preguntamos ¿para quién es el arte contemporáneo?, es para los curiosos, para los que preguntan y dialogan con los objetos de su entorno, para los que quieren ir un poco más allá del mero entretenimiento. Es así para todos y exclusivo para los que hacen el esfuerzo de integrarse a sí mismos como intérpretes de los signos de nuestro complejo mundo contemporáneo.

CONCLUSIONES:
Las bases del dogma son verdades incuestionables, la duda violenta su existencia. El estudio de la teología son las verdades eternas. El arte contemporáneo al igual que la teología es subjetivo e incuestionable. No está sujeto a debate, preguntar por su calidad ofende y disgusta. Esta simple pregunta es un insulto. Es arte porque lo dicen sus curadores. Ya el arte no es de especialistas, los artistas no tienen o no deben dominar ningún tipo de técnica, porque la solidez se la da el dogma del curador. Lo que ahora llaman “arte tradicional” es el que responde a estas preguntas con claros parámetros de calidad, siempre ha sido un debate común el dominio de la técnica de un artista en comparación con otro. Bernini fue comparado con su padre, un escultor mediocre, el papa Pablo V al tutelar la educación de Bernini le dijo a su padre que pronto tendría que aprender de su hijo. La obsesión de Bernini fue superar a Miguel Ángel porque sabía que sus esculturas son perfectas, en proporción, representación, acabado y expresión. Y para eso creó texturas antes inimaginables en la piedra. Ahora nos dicen que no hay fórmulas ni reglas, que es infructuoso pensar en ellas, ya que todo depende del contexto en que se presenten y el contexto es obra del curador. He aquí una situación extraordinaria, unas piezas de carro, ropa rota, cajas vacías fuera del contexto, son lo que son; en el museo, con el discurso del curador, son arte. Si sacamos al Caravaggio del museo sobra decir que sigue siendo arte. El grado de autoría del espacio y del discurso es lo fundamental en la obra, y no es por que requiramos de sus discursos para entender, la falta de compresión no se refiere al significado, que es artificial por que es evidentemente fabricado, es porque no entendemos que vuelve a eso valioso, que hace de estas expresiones de mínimo esfuerzo intelectual algo que deba estar en un museo. El arte contemporáneo no habla de la sociedad más que el “arte tradicional”, las obras del Barroco son brutales, los personajes del Caravaggio están sucios, enfermos, miserables y conmueven por su realismo. Esas obras se hicieron para el público, para estremecerlo, para convencerlo y se arrodillaron ante ellas, hoy nos piden que nos arrodillemos ante las pelotas de Orozco. El trabajo artístico contemporáneo no cuestiona, ha hecho de la banalidad su verdadero lenguaje. Yo busqué respuestas, encontré vaguedades, es una mentira pretender que una vaguedad es precisa en su definición, y eso nos demuestra que el estado del arte contemporáneo carece de solidez. El arte y la ciencia tienen la capacidad de responder preguntas y hablan por sus resultados. La posición de que no existen reglas para cualificar al arte contemporáneo es muy cómoda, porque esto hace válida cualquier cosa, la repetición de vicios se vuelve escuela, las fallas se convierten en logros y la falta de maestría en creatividad. La dictadura del talento se acabó, ahora estamos viviendo la de la mediocridad y la ocurrencia. La complicidad de los artistas y los curadores es uno de los daños más profundos que está sufriendo el arte. Es un daño que tiene responsables y que sólo el talento es capaz de superar. Aunque los curadores digan que lo van a impedir, con su beligerancia demuestran su debilidad, su agotamiento, viven un callejón sin salida. Estamos aburridos de sus mismas imágenes, instalaciones y acciones, estamos cansados de su cursilería e inmediatez. ¿Es este el fin del arte? No, es el renacimiento. El fin de los cursis ha llegado.

BUÑUEL O LOS INFORTUNIOS DE LA VIRTUD



CON NUESTRA MISERIA, HA HECHO ESTE CIELO. WILLIAM BLAKE.

“En Sade descubrí un mundo de subversión extraordinario, en el que entra todo: desde los insectos a las costumbres de la sociedad humana, el sexo, la teología. En fin me deslumbró realmente”. Buñuel.
Buñuel es Justine. Buñuel es Sade. La obra cinematográfica de Buñuel es el recorrido desafortunado de la virtud frente a la realidad. Justine es un personaje a imitación del Quijote, cree en una realidad que sólo existe en su imaginación. Al escapar del convento, Juliette, un personaje totalmente pragmático, le dice a Justine que sólo prostituyéndose y timando van a sobrevivir. Justine se horroriza, prefiere la muerte a la ignominia. Al ver que nadie la ayuda dice “será preciso que los primeros pasos que dé estén marcados por la desgracia”. En Los Olvidados, Pedro hace toda clase de esfuerzos para redimirse, para encontrar una vida que lo aleje del reformatorio y no lo consigue. Se enfrenta con una realidad que nada tiene que ver con lo que él desea. El Jaibo una Juliette que sabe de que están hechas las calles, lo arrastra a su condena. Pedro también tiene un dios que no lo escucha, un dios sordo y ciego, su madre a la que adora y le ruega por su cariño. Las madres como dios, tienen que ser crueles, de otra forma su función no tiene sentido. El camino de Pedro está plagado cómo el de Justine de seres miserables, pedir ayuda es dar la oportunidad al verdugo de tener una víctima. La pobreza no es el camino a la vida eterna, es el lugar de la desgracia más profunda. Nada hay que la virtud pueda ofrecer para acabar con este dolor. Mientras Justine clama al cielo, el ciego de Buñuel esta seduciendo a una niña.

SUPRIMID ESA IGLESIA QUE ENNEGRECE. WILLIAM BLAKE.
El tema de Sade es dios, el tema de Buñuel es dios. Justine cree que va a ser una santa. Viridiana busca la santidad cuando cree que su virtud ha sido violada. Esto es también una falsa apreciación de la realidad que desata la acción. Viridiana decide hacer de su casa un refugio para honrar a dios a través de la caridad y la llena de mendigos, convencida de que con oración y trabajo estos miserables van aprender a hacer el bien. Dice Sade que la virtud y la educación que conducen a la virtud son antinaturales, que la destrucción humana y la corrupción siguen las leyes de la Naturaleza. Los mendigos a los que Viridiana dio casa y comida se burlan de ella, dicen que esta loca y en la primera oportunidad corrompen y destruyen todo lo que hizo por ellos. En una orgiástica comida representan la última cena y tratan de violarla. La teoría de Sade de que somos antisociales por Naturaleza, se ve confirmada. Viridiana, ya sin fuerzas para mantener su virtud, con la certeza de que el mundo que inventó Rosseau de “nobleza salvaje” es una ficción, sube a la habitación de su primo Jorge y se le ofrece en presencia de su amante, la ama de llaves. Jorge entonces las invita a las dos a jugar al tute. Un menage a trois, el final qua también Sade creó infinidad de veces. Viridiana encuentra su verdadera naturaleza salvaje en la que sólo importa el hambre y la lujuria.

ENCADENADO DE PIES Y MANOS, LE RODEA AL CUELLO UN ANILLO DE HIERRO. WILLIAM BLAKE.
Tristana confía en su viejo y rico tío Lope cuando le dice que la va a proteger en su casa. Justine confía en el Señor Durbourg y le pide ayuda, huérfana, sólo tiene dos luises, ha comido poco; el señor Dorbourg que vive en la mayor opulencia le pregunta que va hacer a cambio de la ayuda que pide, Justine responde que trabajar. Dorboung dice “una chiquilla como tú puede pagar lo que recibe con su cuerpo”. El tío Lope seduce a Tristana y esta comienza a odiarlo. Lope hace a Tristana su prisionera, hasta que ella huye con un joven pintor. Huir del destino es una desobediencia y Buñuel se lo hace pagar regresándola al hogar de Lope con un tumor en la pierna. Cuando se la amputan, Tristana vuelca todo su odio sobre Lope y se sumerge en la religión. Dice Sade que nada hace a la gente más abyecta que el miedo religioso. Tristana y Lope son fanáticos y tienen miedo de sus actos. Lope cena con tres curas y Tristana no sale de la iglesia. Sus vidas están llenas de amargura. Esta es una Justine que se auto flagela por haber cedido a la seducción de su tío Lope. Por haber escapado con su amante recibe la pena de perder una pierna, volcándose en la palabra de ese dios que castigó sus leves faltas con dolores infinitos. Poseída en su papel de portadora de la verdad, no hace nada por ayudar a su tío Lope y lo deja morir. A diferencia de dios, Buñuel en un gesto magnánimo la deja tomar venganza. Los que dañaron a Justine nunca pagaron por eso, a ella dios le demostró que sí la amaba, por eso no escuchó sus plegarias.

LA LETRA MATA, PERO EL ESPÍRITU VIVIFICA. SAN PABLO.
En ese Oscuro Objeto del Deseo, el viejo Mateo se enamora de Conchita, una bailarina de flamenco virgen que vive con su madre. Mateo es un seductor y no puede poseer a Conchita, ella tiene una faja de piel que es su cinturón de castidad. Conchita mantiene esta farsa hasta que deja a Mateo sin dinero. Conchita baila desnuda para turistas y tiene un amante. Cuando Mateo la descubre, ella miente diciéndole que finge y él furioso la golpea. El deseo existe mientras no se consuma, entonces es placer. Conchita parece que defiende su virtud, en su última película Buñuel hace de su Justine una mentirosa. Después de repetir muchas veces la historia, por fin aprende que sólo la quieren para hacerla instrumento del desahogo sexual del más fuerte, el más rico o más poderoso. Ahora Justine es Juliette y se ríe del viejo torturado por los celos y la insatisfacción. Ya no existe la virtud, se acabó la credulidad. Delante de un escaparate donde una mujer borda una sábana manchada de sangre, Mateo le murmura algo a Conchita. Para Buñuel como para Sade la virtud fue una obsesión, mancharla, conservarla, violarla fue el sentido de sus obras. Belle de Jour imagina las peores vejaciones y se entrega a hombres extraños en un burdel para regresar a un hogar perfecto con un marido que la ama. Aquí la virtud del hogar y del matrimonio vale menos que las fantasías de una mujer. Cuando el marido de Belle está en silla de ruedas sufriendo las consecuencias de la vida de su esposa, vemos que él también es víctima de su propia virtud. Los personajes de Buñuel viven el placer igual que los de Sade, en una manifestación de su libertad, son dueños de su Naturaleza, no se esconden de ella “¿Es el hombre amo de sus gustos? Debemos apenarnos de aquellos que tienen gustos extraños pero nunca insultarlos” dice Sade y Buñuel crea personajes que se obsesionan con prótesis, con maniquíes, insectos y que se torturan. Saber que esa Naturaleza es lo que nos hace humanos es la forma de aprender a conocernos. Un psicoanalista le dijo a Buñuel que era sujeto no psicoanalizable, él respondió que no hay nada que pueda descubrirle un psicoanalista. Sade reunió en su obra uno de los análisis más profundos de la Naturaleza humana, con estas páginas sabemos más de nosotros de lo que en vida podremos experimentar. Gracias a Buñuel y a Sade llegar hasta las últimas consecuencias es un acto de sinceridad, nunca una aberración.

LA TRANSGRESIÓN HA MUERTO.



Marina Abramovic con un escorpión de plástico en la cara.


“Así va el mundo, unos a otros se burlan y torean, el que ayer hacia de toro hoy hace de caballero en la plaza. La fortuna dirige la fiesta y distribuye los papeles, según la inconstancia de sus caprichos”. Esto dice al pie uno de los Caprichos de Goya, en el que dos viejos encaramados en sus lacayos “juegan” a los toros como si fueran niños. Esta imagen refleja como una metáfora el siniestro estado del arte, desde que el llamado arte conceptual es el estilo recurrente en el que se escuda la falta de talento y de osadía. Son viejos trucos como los viejos que juegan a los toros, no es trabajo real y serio, es engaño. Participan del capricho de la fortuna que los encumbra sin justificación. El que ayer hacia de toro hoy hace de caballero, el arte conceptual hace artistas hasta a los que nada tienen que ver con el arte, ya no se necesita tener talento, formación, rigor, técnica, obra, la “creatividad” ha sustituido todo esto. Una de las búsquedas originales del arte, es la transgresión, el rompimiento de límites que nos lleven más allá para que nuestra visión de la realidad cambie. El desnudo griego nos hace ver que los dioses somos nosotros, la perspectiva nos revela que el mundo no es plano y que la sociedad puede ser monstruosa como en los Caprichos de Goya. Hoy ya no existe la transgresión, el conformismo, la reproducción laser de imágenes y el puritanismo disfrazado de abstracción es el nuevo lenguaje, los neo transgresores de hoy son también los neo puritanos. Estamos contemplando la obra de los falsos profetas.

EL SÍ PRONUNCIAN Y LA MANO ALARGAN AL PRIMERO QUE LLEGA. GOYA, LOS CAPRICHOS.
En el barrio de Chelsea, en Nueva York hay más de 600 galerías con lo más nuevo del arte. Entrando al azar en una de ellas, vemos en la pared una muestra de catálogos sobre diferentes artistas que han expuesto, todos tienen la misma portada: “instalaciones” hechas con basura, y obviamente todas las instalaciones son iguales. Lo que sí varía es el discurso alrededor de cada “obra”: critica social, reflejo de la humanidad, desesperación por la soledad, y podemos seguir la lista de motivos que no se acaba. Los neo transgresores necesitan que se les explique y las obras vienen con un manual de instrucciones de lo que debemos ver y sentir, el arte ya no existe como una obra autónoma que se explica a si misma, necesita intérpretes. Estos artistas requieren que alguien diga que lo que hacen tiene una razón de ser, que no es basura aunque se vea como basura (Jimmie Durham escultura). Esto ha creado un círculo vicioso que es la curaduría y la obra, al grado que los curadores ya son también artistas por que son fundamentales para dar forma y sentido a las obras con sus explicaciones. Sin curador no hay artista y sin artista no hay curador. Si vemos una mesa con cochecitos de juguete y pasteles, entre muchos objetitos, o llantas de coche, como en la exposición de Gabriel Orozco, tiene que haber un curador que nos diga que eso tiene un valor que en sí mismo no muestra. Este es un juego de inmensa vanidad en el que el curador se hace indispensable por que le da un valor totalmente ficticio a las obras de los artistas que expone. Aquí se encierra gran parte de entramado del arte. Por que es un acto de complicidad, para destacar no se necesita ser talentoso y tener una obra deslumbrante, se necesita tener un curador que emita su juicio. El arte conceptual no es valiente, el curador se encarga de hablar por él.

DONDE NO HAY VERDAD, HAY COBARDÍA.
El miedo a equivocarse es lo que hace que impulsen artistas que nos son artistas. La lección de los Impresionistas dejó traumada a la crítica, al público, las galerías y los museos. Recordar que Los Girasoles estuvieron arrumbados en una cocina por que Van Gogh pagó con el cuadro su comida en el Tamboril y que esta obra ahora se haya vendido por millones de dólares en una subasta, es ya parte de la pesadilla que tiene paralizada a la objetividad y el valor. Decir “esto no es arte” es un tabú. Y estamos pagando las consecuencias, está sepultada la belleza. Las técnicas y el talento pelean contra la mediocridad que como mayoría, casi siempre gana. ¿En base a qué una obra conceptual es mejor que otra? ¿Qué diferencia casi metafísica existe entre los periódicos tirados en el piso de Antoni Muntadas en el Laboratorio Arte Alameda, y las cajas de cartón de Cruzvillegas o los letreros de luz neón de Nauman? Estos tres ejemplos son de “instalaciones” de diferentes artistas, el misterio es saber por qué son mejores o peores de los supuestos contenedores de mierda de la India de Santiago Sierra. Para no cometer errores, dicen que todo es bueno y lo meten en un museo, lo llevan a galerías de vanguardia, los curadores lo acomodan, lo explican y los cobardes lo aplauden. Es una gran puesta en escena, es de una teatralidad tal que pone en evidencia el criterio y el estado del arte. Si esto pervive es por que las galerías se niegan a reconocer que se equivocaron y que las obras que vendieron por millones de dólares o miles de pesos no valen nada. Para que la mentira se vuelva verdad hay que repetirla muchas veces.

¿QUIÉN PECA MÁS? ¿EL QUE PECA POR LA PAGA O EL QUE PAGA POR PECAR?
JUANA DE ASBAJE.
El público también era transgresor. Hacía de su compra, de su aplauso o de su rechazo una declaración de principios. Ahora todo es más fácil, hay que comprar, no hay que pensar. Si está en una galería y cuesta caro, cómpralo, no importa que sea el montón de ropa sucia apilada de Shinique Smith, el ticket del supermercado de Gabriel Kuri o el cadáver de un becerro en formol de Demian Hirsch, el galerista, el curador y el crítico dicen que es arte. La sobrevaloración es un sentimiento irreflexivo, es un impulso para enmascarar la verdad. Uno de los grandes peligros de pagar o de exponer a la falta de talento en espacios antes reservados para los artistas, es el siguiente paso: que desaparezcan las escuelas de arte. Ya nadie necesita aprender a dibujar, pintar o esculpir. Este dictatorial estado del arte que impone a sus “artistas visuales” sin formación, deja claro que la escuela sobra. Para qué hacer esculturas, están las instalaciones de Minerva Cuevas. Para qué pintar, están los collage e impresiones laser de Jonathan Hernández. Para qué dibujar, nadie dibuja, mejor hagamos arte objeto y pongamos ventiladores y pedazos de automóviles como Betsabé Romero y Damián Ortega. El comprador asesorado por el galerista, paga y sube el precio. Estos artistas conceptuales han banalizado a la transgresión. Hemos llegado al punto en donde la verdadera trasgresión es regresar a los orígenes del arte: tener talento, formación y técnica, sostener la casi épica misión de llevar obras conmovedoras a las galerías. Hoy es un acto de heroísmo reproducir un desnudo con un carboncillo, la vanguardia está en dominar el dibujo y la escultura, son ellos los que tienen en sus manos el futuro del arte, sólo con ellos no se verá extinto.

PARA LOS FORJADORES DE MILAGROS TODO LO QUE NO ENTIENDEN ES DIVINO.
En la pasada edición de “Madrid Abierto” se expuso en lo que llaman la milla del arte, sobre el Paseo del Prado una muestra de las esculturas en bronce de Igor Mitoraj, llamada El Mito Perdido patrocinada por la Caixa de Madrid. Su obra es una rarísima excepción en el arte contemporáneo, porque tiene la calidad y la dimensión heroica del arte que crearon los griegos y romanos y que resurgió en el Renacimiento con las obras de Leonardo y Miguel Ángel. La exposición constaba de 26 esculturas monumentales en bronce. Al ver esta exposición podríamos pensar que la decadencia que trajo la era cristiana y los neo transgresores conceptuales jamás existió. Los hombres recuerdan al bello Antinoo y su pene está presente manifestando la potencia del arte y la belleza. La gente al igual que en los antiguos baños, las contemplaban felices. Era en un día hermoso y el sol de Castilla las iluminaba y el público se tomaba fotografías a lado de ellas, las tocaba, las observaba detenidamente. Extrañamos el contacto con la perfección, añoramos tenerla cerca. Mitoraj trabajó con el gran director de teatro Tadeuz Kantor, de ahí la conciencia que tiene del dramatismo de la imagen y de convertir a cada espacio en un escenario. Como en una escenografía del Satiricón de Fellini, vi un rostro, una mascara gigantesca, es el rostro de un dios caído. Esto que para el público fue un gran evento, fue un escándalo para los curadores y críticos que empujan al arte conceptual. Una columnista escribió que estas esculturas de desnudos le recordaban un puticlub, y en el ABC un critico dijo que la obra de Mitoraj era una aberración, que cómo era posible que expusieran esta horterada. Como ejemplo del arte que sí debía estar expuesto mencionó una obra de Fernando Prats que consistía en un letrero de luz neón que estaba en la fachada de la Casa de América y que reproducía un anuncio que Shackleton publicó para encontrar voluntarios para una expedición al Polo Sur: “Se buscan hombres para viaje arriesgado, poco sueldo, mucho frio, etc.” a esto lo llamo de una “lucidez inusual”. Para los neo transgresores es lúcido hacer un letrero de luz neón que reproduce un anuncio, no es lúcido hacer bronces de desnudos, es lúcido negar el cuerpo, no es lúcido mostrarlo. Los conceptuales actuales son los nuevos discípulos de San Agustín que ordenó mutilar los penes y senos de las estatuas griegas y romanas para acabar con la adoración al cuerpo. Nunca una época del arte había estado sumergida en el puritanismo como lo estamos ahora. El erotismo no existe, pueden llevar literalmente restos de cadáveres a los museos como Terese Margolles y son incapaces de crear una escena erótica como lo hicieron Klimt y Egon Schiele. Los que se acercan al sexo lo hacen con desprecio y brutalidad, los videos de Marina Abramovitz sirven para dar la razón a los que han clamado que la perdición del espíritu llega por la carne. Esto es oscurantismo, los conceptuales le están haciendo el juego al puritanismo, con ellos el totalitarismo y el fanatismo podrán estar tranquilos, estos neo transgresores mantienen anestesiado el espíritu.

DESCUBRIÓ SU GRAN GENIO EL DÍA EN QUE SE ATREVIÓ A DEJAR DE AGRADAR.
DIJO MALRAUX DE GOYA.
Los Caprichos, Los Desastres de la Guerra y las pinturas murales de la Finca del Sordo son la obra imborrable de Goya. Cuando ya no oía ni reclamos ni adulaciones encontró el sentido de su obra. Ya no buscó agradar, se dedicó a retratar lo que hace de nuestra naturaleza algo terrible y excepcional. Ni la censura o la persecución lo detuvieron de producir cientos de planchas de grabados. Gracias a estas colecciones sabemos algo más de nosotros mismos, sabemos que la mercancía de la carne es de victimas y cómplices, que para vender el alma sobran intermediarios, que la miseria del espíritu está en las líneas de la cara. Vimos que la maestría del trazo y la perfecta impresión crean imágenes que se incrustan en nuestra mente y que nos muestran la realidad de una forma nueva y violenta. Estos grabados son de las obras más trasgresoras y arriesgadas de la historia del arte. Nada en ellos está hecho para complacer, adular o esconder. Esta transgresión ha muerto. Los neo trasgresores se esconden en sus abstracciones, en su vaciedad e inmediatez. Podemos contemplar Los Desastres de la Guerra casi dos siglos después y nos estremecen, no necesitamos un curador que los explique. ¿Cuántas cajas de zapatos vacías van a seguir vigentes dos siglos después? ¿Qué riesgo existe para la sociedad que Doris Salcedo haga un agujero en el piso de la Tate Modern y lo llame arte? Ninguno. Riesgo es vernos reflejados en un Capricho, ser esa vieja que pervierte a una joven y la entrega a una corte de rostros bestiales. Nadie se refleja en un video de un esfínter o de un árbol durante 20 minutos. Peligro ver que los cuerpos decapitados de Goya son como los cuerpos del pueblo Iraquí. Que la miseria humana es la misma y el talento, menos. Un aquelarre sucede, el gran cabrón contempla a su victima, los brujos desdentados ríen al ver que siempre hay un inocente que ofrecer y que tal vez encuentre placer en el sacrificio, eso nos tienta a ser malditos. ¿Qué nos han enseñado los neo transgresores, estos falsos profetas? algo muy importante, que son cómo el dogma, que no existe lo que vemos, que existe otra realidad: que esas fotos de grafitis mal tomadas no son fotos de grafitis mal tomadas, que esos retretes portátiles de Abaroa no son retretes portátiles. Han clamado que los milagros existen y que esos balones de futbol ponchados de Orozco son en realidad algo sublime. Los más fieles creyentes son los ciegos, por que les basta escuchar la palabra para creer. El arte actual existe por la palabra que lo antecede, aquí también lo primero es el verbo.

RUEDA DE BICICLETA SOBRE TABURETE. MARCEL DUCHAMP. 1913.
En una de las galerías de Madrid una artista puso tablas en el piso, era una especie de parquet mal colocado, en la biografía que colgaba de la pared, ella confesaba que podía pintar la Capilla Sixtina pero no quería, prefería poner tablas en el piso. No recuerdo su nombre, el de Miguel Ángel, si. Transgrede más quien retó al jerarca de la iglesia romana creando una visión griega de los mitos católicos, que quien instala unas tablas en el piso. La neo trasgresión dicta que la calidad no es importante, lo importante es lo que el artista quiere decir. Para que un video sea arte, debe estar fuera de foco, no tener sentido ni historia y ser repetitivo y lento. Cuando Duchamp expuso su Urinario se estaba riendo de la visión equivocada del arte, por eso dijo que cualquier objeto puesto en exposición ya podía ser considerado arte, esto no era un halago, era una critica y una profecía. Ahora es la gran expresión artística, hicieron de la burla un elogio. Y sin embargo ¿Qué han aportado los neo transgresores desde que el trasgresor Duchamp expuso su Urinario? Nada. Duchamp expuso la Rueda de bicicleta sobre taburete en 1913, vamos para un siglo de imitaciones y así se sienten modernos. ¿A qué le temen los neo trasgresores del arte contemporáneo si tienen a las galerías, los museos, las becas, los críticos y los compradores? Al talento. Por esto están a la defensiva, por eso dicen que podrían pintar la Capilla Sixtina y no lo hacen. El arte no puede mentir, es o no es.

SUPER HEROES, FASHION AND FANTASY


¡Oh gran monarca del Olimpo y Arbitro del Universo, pon ya, por fin, término a la prolija calamidad!
Megara en Hércules Furioso de Seneca.
La invención de la personalidad del héroe coincide con la invención de la figura de dios. Para entrar a la exposición Super Heroes, Fashion and Fantasy en el Metropolitan Museum de Nueva York tenemos que cruzar la sala de bronces y mármoles griegos y romanos. Es la mejor introducción a la exposición, por que aquí vemos de dónde viene el héroe y quiénes crearon el canon de perfección del personaje. Los héroes de esta sala también volaron, vencieron bestias terribles, crearon la idea de justicia y las leyes para aplicarla, tuvieron dudas y pasiones, eran portentos sexuales que engendraban semidioses en medio de guerras y podían rivalizar con sus hijos y robarles a sus amantes. Todos ellos al cumplir su misión eran llevados al altar del Olimpo para ser imitados y venerados. La cristiandad exterminó a estos héroes y dioses y la justicia se volvió algo que ya no es de este reino. Santos y dioses sin sexo, sin pasiones, sin dudas, inhumanos y crueles llegaron a los altares. Para sobrevivir a esta inanición la literatura creó de nuevo a los héroes y los llamo Súper Héroes. Esta exposición examina la influencia del vestuario de los Súper Héroes en la moda y cómo responde a la necesidad que tenemos de convertirnos en el héroe que nos fue robado.

EL VALOR CONSISTE EN DOMAR LO QUE HACE TEMBLAR A LOS OTROS.
La exposición es un montaje completamente teatral de varias instalaciones, con maniquíes y grandes comics como telones de fondo que se reflejan en espejos gigantescos que tienen enfrente. Vemos diferentes Súper Héroes divididos por el tipo de cuerpo que representan, una importante referencia por que los héroes tienen cualidades corporales, la cristiandad negó al cuerpo para privilegiar cualidades espirituales completamente subjetivas. El cuerpo lo demuestra y lo denuncia todo y es a través de él que podemos actuar y demostrar quienes somos. Los diseños son de Haute Couture, ropa deportiva de competencia y cosas de la NASA. La constante en cada instalación es un guía grita que esta prohibido tomar fotografías. Éste es uno de los eventos más importantes de Nueva York y es parte de la aventura robarse una imagen. En la calle cientos traen camisetas con emblemas de sus héroes, el calor sofocante exhibe los Súper Cuerpos y en la clase de Yoga, Duncan Wong da artes marciales y proezas, por que los new yorkers pueden con todo. El Súper Héroe no descansa, trabaja, hace ejercicio, gasta una fortuna en vivir en esta cuidad y además liga todo el tiempo. El sexo es el gran triunfo sobre los puritanos, los nuevos malos, los enemigos de la felicidad del cuerpo. Hacer algo extraordinario todos los días no nos hace héroes, lo hace que lo publique el New York Post.

THE GRAPHIC BODY.
I HEAR EVERYTHING. YOU WROTE THAT THE WORLD DOESN´T NEED A SAVIOR, BUY EVERY DAY I HEAR PEOPLE CRYING FOR ONE. SUPERMAN.
La serigrafía de Andy Warhol de Superman es el nuevo Hércules de Rubens. A los Héroes también los hace inmortales el Arte. Superman es el primer héroe inseparable de su vestuario. Se abre la camisa, se pone su capa y está listo para detener un avión o cargar un tren. Detrás de la personalidad cotidiana existe una más fuerte que nosotros mismos y que emerge en situaciones límite. Superman no tiene nombre, tiene dimensión, el es súper, y basta eso para ser identificado, su escudo es lo que fueran los antiguos escudos de armas, monolítico, sólido. “S”. Contundente. La kriptonita es el sol de Ícaro, destruye su vuelo. Este es un trabajo para Superman: camisetas con el logo “S” debajo de trajes grises de Moschino. Vestidos cortos con flecos que cuelgan del logo “S”, zapatos de plataforma y capas que en la bastilla nos preguntan “Is this the future?” del diseñador Bernhard Willhelm. Con un vestuario así cualquiera se puede enfrentar al a mediocridad de una oficina. Spiderman esta al lado de Superman. Cuando eres un insecto para la sociedad, eres nada. Pero si este insecto forma parte de tu estructura molecular, puedes ser Spiderman y ser un héroe. La gran paradoja, de ser nada a ser excepcional. Aquí la relación entre el héroe y la moda trasciende el genero, mientras vemos el espectacular traje de la ultima versión cinematográfica, están los vestidos de Jean Paul Gaultier de Haute Couture, John Galiano y Giorgio Armani, las arácnidas líneas del vestuario del héroe son para las heroínas que defienden el derecho a ser elegantes. Transparentes y delicados cómo las telarañas, revelando sin necesidad de visión de rayos X el cuerpo desnudo que envuelven, hechos para que trepemos y nos devoremos a la primer mosca que caiga. Spiderman trepa, es la gran cualidad para llegar alto, los que imiten al héroe lo harán por encima de prejuicios y sin escrúpulos.

THE PATRIOTIC BODY.
AND THE ADVENTURE CONTINUES. WONDER WOMAN.
El patriotismo es otra religión y como cualquier religión, todo lo que hagamos por el dogma es válido: asesinar, ser racistas, ignorar leyes, todo por los colores de la bandera. Wonder Woman y Capitan America nacieron para combatir en la Segunda Guerra Mundial. En una de las primeras portadas de Capitan America de 1941, el héroe está golpeando en la cara a Hitler. En sus historias pelean contra los “krauts” nazis y los “japs” o “monkies” como llamaban a los japoneses. Sus aventuras no terminan con la guerra, por que a partir de entonces los USA entienden la necesidad estratégica y económica de estar inventado guerras constantemente. Así que trabajo les sobra. Lo que es trascendental es que desde los griegos nadie nos había dado a las mujeres tanto poder, la capacidad de ser heroínas. Si vemos el atroz ejemplo de la fábula de Juana de Arco que termina en la hoguera, con Wonder Woman surge la nueva era para las mujeres, peleamos, volamos, evadimos las balas y defendemos a los demás. Este es otro tipo de heroína que no representa los valores bíblicos de amor, devoción y virginidad. Esta tiene una cuerda dorada con la que amarra a sus enemigos y a sus amantes y someterlos a sus caprichos. John Galiano para Christian Dior Haute Couture, se inspira en Wonder Woman y nos convierte en valkirias nocturnas con un corsé bordado con estrellas doradas y plateadas en los senos, medias de red con la costura roja al frente y bikini amarillo con un listón en el pubis. Quien se sujeta esto al cuerpo está dispuesta a que le brinden sacrificios. La nueva patria es nuestro cuerpo.

THE VIRILE BODY.
DON´T MAKE ME ANGRY. THE HULK.
The Hulk esta inspirado en el Frankenstein de Mary Shelly. Se transforma en contra de su voluntad y sufre con su condición. Nace en mayo de 1962 con el miedo a la era atómica. En la novela de Shelly, la ciencia cuando trata de ser dios crea monstruos, claro es hija de un pastor. La diferencia es que Hulk con este terrible poder decide ser un héroe, entonces reivindica la labor de la ciencia, por que todo lo que nos acerque al conocimiento y a la verdad, es un acto de heroísmo que beneficiará a la humanidad más que el miedo a dios. La imagen de Hulk y de The Thing es la exacerbación de la virilidad. Son Súper Enormes. The Hulk como Zeus es incapaz de dominar su carácter, explota y esto hace que el Universo se trastorne. The Thing es un muro contra el que puede chocar un planeta y no se inmuta, es el “footballer” que puede parar a O.J.Simpson con todo y cuchillo y obligarlo a confesar que mato a su mujer y a su amante. Esta instalación demuestra que la moda ve en los héroes su capacidad de ser héroes en el sexo, son insaciables y exhibicionistas. John Galiano explota la carga erótica de sus diseños, como Nietzsche, es más apolíneo y dionisiaco. Y hace un diseño sado-masoquista, por que los héroes sufren, con un casco que tiene una barra en la boca sujeto con un cinturón de cuero en el cuello, cadenas y picos en el cuerpo y los brazos, botas con protectores y punzones en las rodillas y sobre el pantalón elástico un suspensorio metálico con un tubo largo que sale como un enorme pene. Eso es poder. Es el dominio que tenemos sobre nosotros y sobre los demás, hacer del dolor una forma de justicia y de placer.

THE PARADOXICAL BODY.
I´M A WOMAN, I´M USED TO DOING THINGS I DON´T WANT TO DO. CATWOMAN.
Hay individuos que nacen de un modo póstumo. Nietzsche. Catwoman inicia la versión cinematográfica de 2004 con una voz en off: “The day I died was the day I started to live”. Catwoman se divide entre ser una chica buena y una chica mala, la buena pasa desapercibida entre la multitud y tiene un trabajo que odia, la mala es sexual, tiene las uñas largas, un antifaz negro y ropa de latex o cuero casi adherida, con girones que son resultado de un encuentro cuerpo a cuerpo. A esa todos la recuerdan, es la que nace después de muerta la otra. Su vestuario es esencial en esta transformación, con sólo mirarlo ya estamos a favor de todo lo que haga, contemplamos las cornisas de las ventanas y la vemos saltar elástica de una terraza a otra desde el piso 30 de un edificio en Madison. Esa adoración se llama fetichismo. Gozar de ella es tener otros ídolos, es venerar lo que nos da placer. A diferencia de los otros héroes de la exposición, su pasado es melodrama puro, nació en 1941 y pasó por diferentes escritores que reescribían su historia, la hicieron que padeciera amnesia, que fuera la esposa de un millonario tiránico y cruel, hasta prostituta con un padrote vicioso. Siempre viviendo al límite llega al mismo punto, la transformación a través de la mezcla de su ADN con el de un gato. Aquí ella es quien quiere ser. Es en esta instalación donde los diseñadores rompen el límite de la ficción y la calle. Están los espectaculares diseños de Ganni Versace de largas botas de cuero con cintas con medusas doradas y corsé de hebillas y cintas de cuero y cortísimos pantalones. Jean Paul Gaultier con un corsé de herrajes dorados en los pezones y cadenas colgando y Terry Mugler con mascara sádica, cuerpo completo de latex y capa larga de piel y seda. Ella es heroína por que es absolutamente seductora, por que es una dominatriz, por que todos quieren llevar las cicatrices de sus rasguños y su látigo. Para quienes necesitan ser flagelados por la justicia, está Catwoman vestida por Alexander Mcqueen con una cinta de cuero desde el cuello y punzones en el sexo.

THE ARMORED BODY.
SOMETHING OUT THERE IN THE DARKNESS, SOMETHING TERRIFYING, SOMETHING THAT WILL NOT STOP UNTIL IT GETS REVENGE… ME. BATMAN.